Los magistrados de la sección primera de la Audiencia Nacional han acordado por cuatro votos a uno confirmar la concesión de la libertad condicional al etarra Iosu Uribetxeberria, que padece un cáncer terminal. La decisión ha sido comunicada al hospital de San Sebastián donde está ingresado el terrorista. Los argumentos de los jueces se conocerán en los próximos días.
El preso etarra celebra la sentencia de la Audiencia Nacional. YOUTUBE
Los magistrados Fernando Grande Marlaska, Javier Martínez Lázaro, Ramón Sáenz y Alfonso Guevara han apoyado la excarcelación mientras que Nicolás Poveda se ha opuesto. Por ello, la resolución será redactada por otro juez, ya que Poveda ha anunciado la presentación de un voto particular.
El acuerdo se ha adoptado tras casi tres horas de reunión. Los magistrados han examinado dos nuevos informes emitidos por la forense, Carmen Baena, y el fiscal. En ambos se rechaza que el terrorista haya sufrido un agravamiento en su estado de salud y achacan sus últimos padecimientos a las secuelas del tratamiento de radioterapia que ha recibido. Por ello, sostienen que el terrorista no se encuentra en estado terminal, ya que el deterioro de su estado de salud "es irreversible".
Sin embargo, los jueces han hecho suyos los argumentos del juez de vigilancia penitenciaria que le dejó en libertad para que tuviera derecho a "una muerte digna". Para este juez, el último periodo de vida de una persona es el más delicado y precisa de un apoyo que no se le puede dar en la cárcel. También negó que fuera necesario esperar a que el enfermo esté en estado agónico para dejarle en libertad. Por el contrario, la fiscalía mantiene que es necesario que la vida del etarra se encuentre en su último estadio.
Por su parte, la defensa de Uribetxeberria ha reclamado la inmediata puesta en libertad de su cliente alegando que tanto el informe de la forense como el de la cárcel de Zaballa (Alava) y otros que obran en la causa coinciden en que el cáncer de riñón que sufre el preso es "incurable". Su escrito de alegaciones, defiende que el tumor cancerígeno en el riñón, la metástasis en el pulmón y las otras tres que tiene en el sistema nervioso central provoca que "no exista tratamiento que posibilite su curación".
El juez Castro condicionó la puesta en libertad de Uribetxeberria a que no pueda acercarse a las víctimas de sus acciones criminales, participar de forma activa en manifestaciones de legitimación de la violencia ni ausentarse de la residencia que fije de manera oficial ante el juzgado. Además, deberá presentarse mensualmente en los servicios sociales externos del centro penitenciario de San Sebatián y deberá comunicar cualquier novedad referida a su tratamiento médico.