El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha dicho que, en la Conferencia de Presidentes, no quiso sacar el tema del soberanismo porque a Catalunya le interesó "dar una imagen de seriedad y responsabilidad". "Cualquier comentario fuera del orden del día se hubiese utilizado", ha dicho. No obstante, eso no significa, apunta, que quisiera transmitir un mensaje de unidad. "Yo no fui a Madrid a hacer el discurso de la unidad española", ha matizado, "porque no es mi horizonte vital". Pero había que tener claro, ha dicho, que "Europa, los mercados y el mundo estaban pendientes de esa imagen de seriedad", por lo que no quiso "desviar la atención".
"Nos conviene al conjunto de Catalunya sumarnos a una imagen de seriedad dentro de un barco del que hoy en día formamos parte", ha afirmado. Por eso, no quiso "desmarcarse" de la pronunciación conjunta. "Habría sido una irresponsabilidad", ha apuntado, aunque también ha querido aclarar que eso no supone que esté "de acuerdo al 100%" con todo. Mas ha hecho estas declaraciones durante su valoración del encuentro en el Senado de presidentes de este martes, día en que no compareció ante la prensa como el resto de mandatarios autonómicos.
Mas ha señalado, sobre el debate soberanista, que los catalanes "tienen que poder ejercer el derecho a decidir su futuro" en la próxima legislatura. "Catalunya no puede renunciar a la opción", ha dicho, "de tener un estado propio, europeo, dentro del euro y con puentes al Estado español". "El pueblo de Catalunya tendrá que poder pronunciarse", ha apuntado.
El jefe del Govern ha tachado de "desleal e injusto" el actual reparto del déficit entre el Estado y las comunidades autónomas, que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se comprometió a revisar con las comunidades para el 2014. Y ha señalado que ese reparto implica para las autonomías "recortes en sanidad, educación y servicios sociales", lo que puede afectar la "cohesión social". Así, ha reclamado "que el déficit de las autonomías sea un tercio del conjunto del Estado".
Mas también ha aludido a la posible petición de un rescate por parte de España, que Rajoy negó que vaya a ser inminente y ha afirmado que, aunque es "inevitable" y, "cuanto antes se pida mejor, no es seguro que todos los países de la UE lo acepten".
También a restado importancia a su comentada frialdad con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría: "Era una discusión previa sobre un texto que no me esperaba y no me gustó, y supongo que se notó". "Mi reacción fue de sorpresa. A partir de aquí", ha puntualizado, "empezó una discusión educadísima".
El 'president' también ha sido muy crítico con el ministro de Educación, José Ignacio Wert, quien relacionó el auge del independentismo con el modelo educativo en Catalunya. "Estas declaraciones confirman, una vez más, que ni entienden nada ni lo quieren entender". "Deberían ser un poco más sutiles y así no se les vería tanto el plumero", ha dicho Mas para reprender a Wert por su "ignorancia". En este sentido, el 'president' ha apuntado que de "la escuela catalana, con inmersión lingüística en catalán", salen alumnos con una nota en lengua castellana "por encima de la media del conjunto del Estado español", según los datos del propio Ministerio de Educación. "Y yo me alegro de que sea así", ha dicho. "Fijaros si hay ignorancia por parte de un ministro que debería hablar con conocimiento de las cosas", ha censurado.
Mas también ha asegurado que la reunión le sirvió para corroborar que "Catalunya ha de quedar al margen, lo más separada posible, del café para todos", porque si queda "atrapada en medio de esta discusión", ha dicho, "esto no tendrá salida". Por eso huyó del debate sobre el modelo de financiación autonómico. "Catalunya ha de tener un sistema bilateral con el Estado, lo cual no quiere decir que sea insolidario", ha remarcado.
Mas ha hecho estas declaraciones durante su valoración de la Conferencia de Presidentes que tuvo lugar este martes en el Senado, que, según ha dicho, le hizo ratificar que "Catalunya debe salir del café para todos".