El Periódico

Canet Rock 2016

Martes, 29 de julio del 2008

Gracias al carnet por puntos, este verano estamos teniendo menos muertos en las carreteras. Pero, como la dicha nunca es completa, hay más accidentes en las playas y las piscinas.

Lo de las piscinas tiene el común denominador del descuido: distracción de los responsables de vigilar a los niños, insuficiente número de socorristas en las instalaciones, falta de preparación de muchos de ellos...

Peor todavía es lo de las playas, que sucede bajo el signo general de la imprudencia. Muchos de los accidentes que se producen en nuestras costas ocurren, precisamente, cuando ondea en ellas la bandera roja que prohíbe bañarse, o cuando, dada la hora, no hay vigilancia en la playa. Aun así, ¿ha visto alguien que se imponga la preceptiva multa a los bañistas imprudentes o se les obligue siquiera a salir del agua?

Así, pues, las víctimas de los baños veraniegos no se deben a la fatalidad o a la mala suerte. Como en otros casos, nosotros somos los principales responsables de la tragedia.

*Periodista