El escritor mallorquín Sebastià Alzamora (Llucmajor, 1972) es el ganador del Premi Sant Jordi de novela 2011, convocado por Òmnium Cultural, con la novela Crim de sang, un thriller con elementos góticos situado en el verano de 1936 en el que recrea el asesinato, por parte de pistoleros anarquistas, de 172 religiosos de la orden de los maristas que pagaron una fortuna por escapar sanos y salvos de Barcelona sin que les sirviera de nada. La obra será publicada a mediados de febrero por la editorial Proa, del Grup 62.
Según Alzamora, los elementos de ficción de la novela tienen referentes como Joan Perucho, Edgar Alan Poe, E. T. A. Hoffman y Henry James, mientras que ha tomado como referencia de los hechos reales en los que se basa su obra los libros El silenci de les campanes de Jordi Albertí y El preu de la traició, de Miquel Mir. El escritor sostiene que en su libro no hay "ni una reivindicación de nadie ni una acusación contra nadie", sino la voluntad de situar la acción en medio de la guerra porque es en estos momentos cuando el mal es más infame. "Quién haga el mal, si es de un bando ideológico o de otro, eso me interesa menos", ha explicado.
El finalista del Sant Jordi ha sido el profesor de literatura de la Universitat de les Illes Balears Joan Mas (Maria de la Salut, 1951), por Kabul i Berlín a l'últim segon, la historia de tres amigos que se reencuentran tras haber seguido tres trayectorias profesionales muy diferentes: uno el periodista, el otro jugador de baloncesto y el otro un veterano de Afganistán y aventurero con cosas que ocultar en guerras en el tercer mundo.
Entre los principales premios literarios de la Nit de Santa Llúcia, que en su 61ª edición se han entregado en el transcurso de una gala en el Auditori de Barcelona, figuran también el Carles Riba de poesía (ganado por el editor y exconcejal de CiU en Badalona Marcel Riera con Llum d'Irlanda), el Mercè Rodoreda de cuentos (para el escritor Ramon Erra, por La vida per rail), el Folch i Torres de literatura infantil (Jordi Folck, por el Llibre d'encanteris de la vella Taràndula) y el Joaquim Ruyra de literatura juvenil (Mercè Anguera, por La princesa invisible) .