El Periódico

La revolución poética

El trompetista ERIK TRUFFAZ, pionero del jazz electrónico en Europa, presenta esta noche su nuevo disco en el Mas i Mas

ROGER ROCA
BARCELONA

Viernes, 9 de agosto del 2013

El músico franco-suizo y su cuarteto presentan 'El tiempo de la revolución'.

Su trompeta, lírica, romántica, fue una de las puntas de lanza de una corriente que recorrió Europa de norte a sur en el cambio de milenio. El márketing se puso rápidamente en marcha. Lo llamaron nujazz, electrojazz, jazz electrónico… Nombres de resonancias futuristas para describir lo que hacían algunos músicos fascinados por los timbres y las cadencias de la música electrónica de baile. Por aquel entonces, el lamento de un saxo o una trompeta planeando sobre ritmos rotos y sonidos sintéticos parecía una pequeña revolución, y la nueva música se coló hasta en la publicidad.

La fiebre pasó y muchos de esos músicos desaparecieron del mapa, pero el trompetista Erik Truffaz mantiene su estatus de primera figura y hoy vuelve a Barcelona (Sala Apolo, 21.30 horas, dentro de la programación del Mas i Mas) con su cuarteto habitual, un grupo que navega fácilmente entre el jazz, el rock y las músicas inspiradas en la electrónica.

Conserva un buen recuerdo de aquellos años de de euforia electro y no le importa que la historia le haya encasillado en ese movimiento. «Fuimos los primeros en muchos años en acercar el jazz al rock, como habían hecho Soft Machine y Weather Report en los años 70. Y, además, cambió mi vida. Hasta que no empecé a usar sonidos electrónicos no podía vivir de la música y tenía que trabajar de profesor. Y la música que hice a partir de entonces es más sincera. Porque mi lenguaje no es el be bop. Mi lenguaje es el del presente».

En Apolo, Truffaz presenta el que ya es su álbum número 15, El tiempo de la revolución, titulado así, en castellano, «porque para un francés suena más poético». Explorar lo ajeno, lo exótico, ha sido otra constante en su carrera. En los últimos años ha colaborado con músicos de la India y de México -el productor electrónico Murcof, afincado en Barcelona-, y ahora prepara la banda sonora para una película de animación con dibujos del autor de cómic serbio Enki Bilal. «Sin estas experiencias junto a otros artistas no podría mantener mi banda de siempre. Nos aburriríamos de tocar juntos. Y sería una lástima porque nos entendemos muy bien».

Admite que sus discos, generalmente suaves y sin aristas, quizás no hacen justicia a la intensidad que su cuarteto consigue sobre el escenario, pero sabe que un álbum es necesariamente una solución de compromiso entre lo improvisado y lo perfectamente planeado. «Cuando salgo del estudio estoy satisfecho, aunque días después lo escuche y piense que se podría mejorar. Trabajando con músicos de electrónica he visto que retocar una grabación puede acabar estropeando el resultado».

Canciones para la radio

Admite también que en sus discos incluye siempre alguna voz porque le gusta el formato de canción, pero también porque «en Francia hay algunas radios de jazz, pero si no tienes canciones, no pinchan tu música». En El tiempo de la revolución, una joven Anna Aaron canta versos de desamor. Nada que ver con las revoluciones a las que se refiere el título del álbum: la de la primavera árabe, que estalló mientras se grabó el disco, y la de un modelo de sociedad que Truffaz no puede concretar pero que cree que debe llegar una vez demostrado «el fracaso del capitalismo». «Por último, es una revolución poética».

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