De los premios que cada año entrega el Salón del Cómic de Barcelona, el resultado de esta edición ha redondeado el homenaje a Jean Giraud, Moebius que ya se había materializado en la muestra dedicada al autor de El teniente Blueberry. Porque el galardón para la mejor obra de autor extranjero ha sido para Arzak el vigilante (Norma), el último álbum publicado en España por el desaparecido maestro y referente del cómic, donde cuenta la historia de su emblemático personaje de cónico sombrero 30 años después de su creación
El premio a la mejor obra de autor español, dotado con 10.000 euros, ha recaído en la sorprendente, original y divertida Aventuras de un oficinista japonés (Bang Ediciones), del gallego de adopción José Domingo (Zaragoza, 1982). Es un cómic sin palabras que suma un frenesí de delirantes, surrealistas, rocambolescas y divertidas situaciones con las que el protagonista se va encontrando desde que un día sale del trabajo con su maletín para volver a casa.
El reconocimiento a una trayectoria de más de medio siglo que significa el Gran Premio del Salón, también dotado con 10.000 euros, se lo lleva un histórico del tebeo, el prolífico José Ortiz (Cartagena, 1932). Desde que empezó su carrera con 16 años, cuando ganó un concurso de la revista Chicos que le convirtió en ayudante de Manuel Gago, creador de El guerrero del antifaz, Ortiz ha trabajado para las emblemáticas editoriales Toray y Bruguera y ha publicado en el mercado británico, realizando incluso una tira diaria en los años 60 para el Daily Express. Habitual del wéstern, las aventuras y también el género de terror, entre sus series más conocidas figuran Hombre, Sigur el Vikingo, Morgan UFO Agente especial y Tarzán.
El Salón también ha premiado a Lola Lorente (Bigastro, Alicante, 1980), autora de Sangre de mi sangre (Astiberri), como Autor revelación, categoría dotada con 3.000 euros y patrocinada por la Fundación Divina Pastora, y como mejor fancín, Usted, tras quien está Esteban Hernández (autor de Culpable y otras historias). La mejor obra por votación popular fue Lágrimas en la lluvia, de Damián Campanario y Assandro Valdrighi, basada en una novela de Rosa Montero.