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CULTIVO COMERCIAL

La paulonia, el fórmula uno de los árboles

La especie, originaria de Asia oriental, se abre un hueco en el sector forestal debido a su rapidísimo crecimiento

Su madera ligera y resistente es muy interesante para un sinfín de aplicaciones

  • La paulonia, el fórmula uno de los árboles

    ROBERT RAMOS

    Invernadero de la empresa In Vitro SL, en Sant Feliu de Llobregat, dedicado al desarrollo de plantones de paulonia.

  • La paulonia, el fórmula uno de los árboles

    ROBERT RAMOS

    Instalaciones de la empresa In Vitro con cultivos del clon comercial Paulownia 112.

Domingo, 18 de junio del 2017 - 21:31 CEST

Las paulownias o paulonias, un género de árboles de origen asiático, todavía muy desconocidos en España, se están haciendo un hueco en el sector europeo de los cultivos forestales por su extremada capacidad de crecimiento. Ni los eucaliptos ni los chopos le hacen sombra. "En unos 8 o 10 años tras la plantación ya están listas para ser taladas y para utilizar su madera", explica Manuel Esteban Lucas, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha, en Albacete, que lleva a cabo diversos estudios para evaluar la velocidad vegetativa y el interés comercial. Para un pino rodeno, por ejemplo, se necesitan varias décadas para que sea rentable la tala.

En Catalunya se trata de un cultivo aún muy escaso, prácticamente experimental, pero en Extremadura, Castilla-La Mancha y Huelva, entre otros territorios, se han empezado a plantar como una prometedora alternativa a productos agrícolas. Al margen de su velocidad de crecimiento, la madera de paulonia destaca por su "ligereza, manejabilidad y resistencia", afirma Neus Aletà, investigadora del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA). Estas características son óptimas para tablas de surf y esquí, instrumentos musicales, persianas y elementos del sector de la automoción. "Aunque la gente no lo sepa, muchos muebles ya llevan algún componente de paulonia", prosigue Lucas.

Los plantones que se venden en maceta miden entre 15-20 centímetros y llegan a unos cuatro metros en menos de cinco meses, dice el productor Josep Maria Grau

PARA EL EXTRANJERO

Si las condiciones son propicias, los ejemplares que se venden en maceta miden entre 15-20 centímetros y, una vez plantados en el campo en primavera, llegan a unos cuatro metros en menos de cinco meses, pone como ejemplo el ingeniero técnico agrícola Josep Maria Grau, responsable de la empresa In Vitro Paulownia 112, ubicada en Sant Feliu de Llobregat, que comercializa un híbrido de desarrollo propio con un rendimiento muy elevado. "Todos los que lo prueban quieren luego aumentar la plantación", comenta Grau, quien recuerda que el 80% de la producción se va al extranjero. "Aquí es una gran desconocida, pero nosotros ya vendemos a 20 países -añade-. No es una madera noble como el roble, pero tiene muchas aplicaciones".

Lucas considera que los territorios más proclives al cultivo de paulonias son las vegas de ríos y zonas de llanura no muy secas o con regadío, "aunque sus requerimientos de agua son muy inferiores a los del maíz". El suelo debe ser fresco, bien aireado y con cierta profundidad. "Ocupa un nicho parecido al del chopo", resume el investigador. "En Castilla-La Mancha se está plantando en lugares marginales, un poco por probar, como complemento a la renta del agricultor, pero es previsible que el cultive aumente", pronostica. "Pese a ser un árbol exótico, en España no ha demostrado capacidad invasiva -añade Grau-. Tampoco agota el suelo, como sí hace el eucalipto".

Las paulonia, que pierde la hoja en invierno, resiste bien las heladas -"las cultivan hasta en Moldavia y Ucrania", pone como ejemplo Grau- y comienza a vegetar a partir de los 12 grados. A partir de los 40º se frena su crecimiento, pero no muere. "Está en expansión en países de climas muy diferentes" añade Aletà. Lo que no soporta son los suelos encharcados, que pueden llegar a ahogar las raíces.

ABORBERR CO2

La obtención de madera es el objetivo esencia del cultivo de paulonias, aunque se trata de árboles también muy interesantes para frenar la erosión del suelo e incluso como herramienta para mitigar el cambio climático debido, como admite la ONU, a su gran capacidad para absorber el carbono atmosférico. Finalmente, también son muy atractivos como árboles urbanos debido a sus vistosas flores violetas, especialmente la especie 'Paulownia tomentosa' . En cambio, debido a la gran cantidad de ceniza que genera y a las trabas a las renovables en España, su uso para 'pellets' de calderas quizá no sea tan prometedor como se previó en un principio.

Un cultivo milenario

CHINA Y EL RESTO DE ASIA. El cultivo de paulonia está documentado desde hace al menos 2.000 años en China. Además, hoy en día se planta sobre todo en Asia (Corea, Japón, Vietnam, Camboya) y en menor medida en EEUU, México, Brasil, Australia o Italia. En Catalunya es un cultivo aún testimonial, “con pequeñas plantaciones en las provincias de Lleida y Tarragona”, dice Neus Aletà, del IRTA. "La gente está ahora entrando”, sintetiza Josep Maria Grau, propietario de la empresa In Vitro, que participó la semana pasada en unas jornadas técnicas sobre la paulonia organizadas por el Departament d’Agricultura de la Generalitat en Vila-Seca.


600 PLANTAS POR HECTÁREA. Para el cultivo, como explica In Vitro, se necesitan marcos de 4x4 metros para obtención de madera y de 2x3 para el caso de la biomasa. Normalmente son unas 600 plantas por hectárea. In Vitro comerciliza concretamente clores de un híbrido de dos paulonias: P. elongata y P. fortunei. “Así, en las mejores condiciones experimentales, la especie es capaz de producir unos 6.000 kilos por hectárea de biomasa total”, concluye Manuel Esteban Lucas.

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