El Periódico

Impacto regional de un doble crimen

"Ayer me mataron": la carta sobre dos turistas argentinas asesinadas en Ecuador que sacude a Latinoamérica

Una joven paraguaya denuncia en un escrito el asesinato de dos jóvenes viajeras

La autora insta en Facebook a movilizarse contra la violencia machista

"Ayer me mataron": la carta sobre dos turistas argentinas asesinadas en Ecuador que sacude a Latinoamérica

facebook

Las turistas argentinas Marina Menegazzo y Maria José Coni.

Jueves, 3 de marzo del 2016 - 18:35 CET

El asesinato de Marina Menegazzo, de 21 años, y María José Coni , de 22, las dos turistas argentinas encontradas sin vida en la localidad de Montañita (Ecuador), ha provocado escalofríos en una región azotada por el flagelo del feminicidio. En medio de las preguntas todavía sin respuesta sobre lo que ocurrió, una joven estudiante de Comunicación Social de Asunción (Paraguay) escribió en su cuenta de Facebook la carta "Ayer me mataron", con el propósito de llamar la atención sobre la reciente tragedia. El texto, escrito en primera persona, se ha viralizado de inmediato en las redes sociales: más de 600.000 personas la han leído y compartido

Guadalupe Acosta, su autora, toma prestada la voz de las víctimas. Las muertas hablan en su nombre. “Ayer me mataron. Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada. Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron”, se lee al principio.

Para Acosta, el asesinato es un feminicidio típico, de esos que a veces disparan conjeturas que prolongan la humillación de las víctimas. Marina o María, o las dos, resumidas en una sola voz, la de Acosta, recuerdan lo que a veces sucede después de un episodio de violencia de género de consecuencias fatales, cuando se invierte la carga de las responsabilidades.

“Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó dónde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida. No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles. A mí, ¿se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse. ¿Qué ropa tenías? ¿Por qué andabas sola?¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía?”. Y añade: “Solo muerta entendí que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser”.

TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA "AYER ME MATARON"

Este es el texto íntegro de la carta redactada por la paraguaya Guadalupe Acosta:

"Ayer me mataron.

Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada.

Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron.

Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después.
Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida.
No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles. A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.

¿Qué ropa tenías?

¿Por qué andabas sola?

¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía?

Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?

Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas.

Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos.

Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.

Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de "hacerte respetar", de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.

Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas."

PROSIGUEN LAS INVESTIGACIONES

En tanto, un grupo de la Policía Federal Argentina ha aterrizado en Quito para sumarse a las investigaciones del doble crimen. Los cuerpos de las turistas fueron encontrados envueltos en plástico y con cinta de embalar en una zona de vegetación cercana a Montañita. Los familiares de las víctimas también enviaron a sus propios especialistas, quienes ya se encuentran en ese pueblo ubicado a 523 kilómetros de la capital ecuatoriana, entrevistando testigos y buscando nuevos elementos probatorios.

Los padres de Marina y María temen que la versión oficial de los hechos sea “un montaje”. La justicia de Ecuador ha dictador la prisión preventiva de Aurelio Eduardo Rodríguez (39), alias “El Rojo” y Alberto Segundo Mina Ponce (33).