El Periódico

EL SISTEMA DE REPARTO DE BRUSELAS

Subvenciones insólitas

El modelo actual de la política agraria de la UE llega a hacer posible que se cobren miles de euros, por ejemplo, sin producir ni un pimiento

Hoteles y campos de golf consiguen aprovecharse de las cuentas comunitarias con argucias

ANTONIO VILLARREAL / ADRIÁN BLANCO
BARCELONA

Lunes, 26 de agosto del 2013

Un tractor recorre un campo de cultivo en Landsberg (Alemania).

En un contexto difícil para muchos pequeños agricultores y ganaderos, que verán recortadas sus ayudas con la reforma de la nueva Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea (UE), existen en España hoteles, talleres de automóvil, campos de golf, clubs de hípica, asociaciones de aeromodelismo o incluso un párking de caravanas que figuran como beneficiarios de subvenciones agrícolas. Sin incurrir en ninguna ilegalidad, estas empresas o asociaciones acceden desde hace años a pagos directos para la agricultura pese a que su conexión con esta es tangencial y nunca dedicada a la producción.

Entre estos perceptores accidentales de pagos directos, registrados en el Fondo Español de Garantía Agraria (adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), el sector hotelero es el mayor beneficiado. Con un total de 43 entidades receptoras y un montante total de 2.008.484 euros recibidos durante los tres últimos años. El máximo perceptor es el hotel Taburiente, situado en plena ciudad de Santa Cruz de Tenerife, con 355.233 euros desde el 2010.

Hasta 11 campos de golf reciben estas ayudas, en total, 177.376 euros. Es el caso de Aliatar Golf, en Fuengirola, que posee en una parcela de olivar ecológico que les permite solicitar las ayudas PAC. Declararon a este diario que utilizan ese dinero (30.569 euros en los últimos tres años) en el mantenimiento de los olivos, en ningún caso para producción. También la Iglesia, a través de pequeñas parroquias o congregaciones, registra una treintena de entidades que recibieron 401.021 euros. Una cifra similar perciben algunos talleres, con 184.210 euros durante los tres últimos años. Aunque los beneficiarios accidentales suponen un pequeño porcentaje del total, solo en España este dinero supera los tres millones de euros desde el 2010.

La razón medioambiental

Esta paradoja de cobrar ayudas sin dedicarse a la siembra tiene su origen en los tira y afloja entre la UE y la Organización Mundial del Comercio: durante la negociación de la actual PAC (2007-2013) se abrió la puerta a subvencionar personas que no ofrecen un producto agrícola, pero disponen de tierra cultivada o realizan acciones ambientales.

La laxitud de este requisito dio lugar a un caso tan insólito como el destapado por la prensa alemana en el 2008: la aerolínea Lufthansa justificaba recibir pagos directos a la agricultura porque en el menú de sus vuelos internacionales se servían verduras o azúcar, lo que para la compañía era exportación de productos agrícolas europeos.

No obstante, el riesgo de eliminar la polémica figura del agricultor a tiempo parcial -donde se cuelan los jardineros en un campo de golf- es que excluiría a pequeños productores, como por ejemplo, los olivareros que durante tres meses al año centran su labor en la recogida de la aceituna. Redefinir la figura del agricultor activo es el objetivo del comisario de Agricultura de la UE, Dacian Ciolos, quien califica a los perceptores irregulares como «agricultores de salón».

Grupo de trabajo

Javier Lapresa, portavoz de Agricultura, afirmó a este diario que «el ministerio también apoya el principio de que los beneficiarios cuya dedicación agraria no sea significativa en el conjunto de su actividad, o su objeto empresarial no sea la actividad agraria, queden excluidos de las ayudas directas». Lapresa añadió que, «a partir de septiembre, un grupo de trabajo de alto nivel analizará la aplicación de los requisitos ligados a la figura de agricultor activo, incluida la ampliación de la lista negativa, y el umbral mínimo para la verificación de estos requisitos».

El informe 2006-2010 de la división antifraude de la UE (la OLAF), cifraba el fraude en solo el 0,02% de las partidas de la PAC, lo que en España supondría alrededor de un millón de euros al año. No obstante, el Tribunal de Cuentas Europeo fue menos optimista en el 2007: tras analizar 196 transacciones de subsidios PAC, encontraron errores en 61. De estos, 40 estaban clasificados como serios.

El reglamento 1290/2005 de la Comisión Europea especifica que «los estados miembros deben prevenir y ocuparse efectivamente de cualquier irregularidad cometida por los beneficiarios».

Controles poco efectivos

Hay controles, pero ¿son efectivos? No lo cree, por ejemplo, Andrés, pequeño agricultor que cultiva cebada, trigo y girasol en la provincia de Burgos, y que recibe alrededor de 240 euros por hectárea, que se sorprende al conocer estas prácticas. En su caso, los controles han aumentado durante los últimos años a consecuencia de la crisis. «Son aleatorios, puede que te toque un par de veces al año o ninguna», reconoce. A veces, los propietarios no se enteran, ya que algunos se realizan vía satélite. Pero algunos incumplimientos, dice Andrés, se saldan solo con una multa.

Proyecto ganador de las jornadas de periodismo de datos
El artículo situado tras el segundo párrafo es el proyecto seleccionado por EL PERIÓDICO de entre los que se presentaron en las primeras Jornadas de Periodismo de datos en Barcelona. Los autores, un periodista de Córdoba y un estudiante de último curso de Periodismo de Madrid, analizaron decenas de miles de datos de perceptores de subvenciones agrícolas, los filtraron, combinaron y crearon visualizaciones para poder extraer conclusiones.

El exmadridista Álvaro Arbeloa volvió a acordarse de Gerard Piqué