Arpad Sterbik y el Barça Intersport han acabado culminando su romance. El portero serbio, nacionalizado español, había estado en el punto de mira desde hacía una década. Pero, aprovechando la delicada situación económica que vive el Atlético de Madrid (que se ha tenido que desprender de pesos pesados como Dinart, Abalo, Alberto Entrerríos, Chema Rodríguez e Isaías Guardiola), el club azulgrana ha podido cerrar su fichaje por entre 400.000 y 500.000 euros. El Barça contará de esta forma con dos de los mejores porteros del mundo, Saric y Sterbik. Sjostrand, que termina contrato el año que viene, será el tercer meta.
Tras la marcha de Laszlo Nagy, Enric Masip, secretario técnico azulgrana, ha dado un golpe de efecto con la llegada de Sterbik. Al gigantesco portero, de dos metros y que cumplirá 32 años en noviembre, le quedaban cuatro años de contrato y tenía una cláusula de rescisión de un millón de euros. Domingo Díaz de Mera, presidente colchonero que le fichó para el malogrado Ciudad Real en el 2004, se ha resistido a dejar salir a uno de los pilares del bloque que ganó tres Champions entre 2006 y 2009. Pero los problemas económicos y la deteriorada relación con el técnico Talant Dujshebaev han acabado llevado al jugador a forzar su salida. Sterbik se negó a viajar a Doha para disputar la Super Globe, motivo por el que el Atlético le abrió un expediente, precipitando su traspaso. El jugador renunciará a parte del dinero que se le adeuda.
El noruego Magnus Dahl, procedente del Paris Saint-Germain, cubrirá su puesto en el marco rojiblanco. Sterbik, que se reecontrará en el Palau con sus excompañeros y amigos Viran Morros y Rutenka, podría debutar como azulgrana el próximo 8 de septiembre en la Supercopa ante su antigua afición en el Palacio de Vistalegre.