El Periódico

La nieve obliga a cancelar la tercera etapa de la París-Niza

La organización tomó la decisión en el avituallamiento, ante la primera llegada en alto de la prueba

La nieve obliga a cancelar la tercera etapa de la París-Niza

AFP / KENZO TRIBOUILLARD

Los corredores de la FDJ esperan, como el resto, subirse a los coches tras suspenderse la etapa de la París-Niza.

SERGI LÓPEZ-EGEA / BARCELONA

Miércoles, 9 de marzo del 2016 - 16:47 CET

En unas condiciones que no invitaban precisamente a montar en bici, con temperaturas por debajo de cero grados y una intensa nevada que ponía en peligro la seguridad de los ciclistas, la dirección de la París-Niza decidió este miércoles neutralizar primero y cancelar definitivamente al poco tiempo la tercera etapa de la prueba, que estaba programada como la primera llegada en alto de esta edición.

La etapa partió de la localidad de Cusset y estaba previsto que finalizara en la subida al Mont Brouilly, al norte de Lyon, después de recorrer 168 kilómetros. Sin embargo, el tiempo fue empeorando poco a poco, a la vez que nevaba con mayor fuerza y bajaba la temperatura. La organización movilizó máquinas quitanieves para facilitar el paso del pelotón, pero fue imposible por lo que se decidió finalmente cancelar la etapa. Los ciclistas se montaron en los coches de equipo y en los vehículos de sus escuadras que se encontraban en el control de avituallamiento.

El conjunto Cofidis ofreció a través de su cuenta oficial imágenes de la nevada y de los corredores llegando al punto concreto donde se encontraban los coches para evacuarlos hacia sus hoteles.

Las clasificaciones no sufrieron cambios, por lo que el australiano Michael Matthews sigue al frente de la clasificación general. El jueves, si el tiempo no lo impide, se disputará la cuarta etapa con un perfil mucho más suave.

TEMAS

El divertido pique que mantienen Neymar y Ronaldo se ha puesto al rojo vivo. ¿Podrá el exjugador mejorar la apuesta del azulgrana? 

Claudio Bravo, uno de los protagonistas de la final de la Copa América, no se creía el adiós de Messi