El Periódico

ASIGNATURA PENDIENTE EN BARCELONA

Los cuarteles de Sant Andreu, encallados 10 años después

La mayoría de los equipamientos proyectados continúan en el limbo pese al acuerdo que Colau calificó de "histórico"

Solo se han acabado cuatro de los doce equipamientos previstos y no se han empezado los 1.000 pisos protegidos pendientes

  • Los cuarteles de Sant Andreu, encallados 10 años después

    ALBERT BERTRAN

    Solares vacíos en los terrenos de los antiguos cuarteles de Sant Andreu, hace unos días.

  • Los cuarteles de Sant Andreu, encallados 10 años después

    ALBERT BERTRAN

    Solares vacíos en los terrenos de los antiguos cuarteles de Sant Andreu, hace unos días.

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

Sábado, 23 de julio del 2016 - 18:19 CEST

La fiesta de cumpleaños es ya una tradición para las asociaciones de vecinos de la zona, que prefieren tomárselo con alegría, aunque sin enterrar las hachas. Este año, además, es especial. Se cumplen 10 años. Una década de la aprobación definitiva de un planeamiento urbanístico que debía convertir los viejos cuarteles de Sant Andreu en una gran reserva de equipamientos y zonas verdes. Operación que debía culminar en cuatro años (es decir, hace seis) y que sigue estando muy verde. "Solo se han acabado cuatro de los 12 equipamientos previstos. Consideramos una verguenza que ni siquiera se hayan empezado a construir los 1.000 pisos protegidos pendientes", apunta Santi Serra, presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Andreu.

En tiempos en los que, si de algo hay superávit, es de días históricos, las palabras de la alcaldesa Ada Colau en diciembre del año pasado, tras el acuerdo firmado con el Consorcio de la Zona Franca -calificó la firma de histórica- no desactivan la movilización de la asociación de vecinos. El consorcio es propietario de una parte importante de las inmensa parcela, y el acuerdo había de permitir la reactivación de las obras, pero, siete meses después, y sin cambios significativos perceptibles, los vecinos, quienes tampoco han recibido con buenos ojos el cambio de concejalía, prosiguen con sus reivindicaciones. El acuerdo de Barcelona en Comú con el PSC ha supuesto que el distrito de Sant Andreu, hasta ahora comandado por la ecosocialista Laia Ortiz, pase a manos de la socialista Carmen Andrés. "Parece que ahora, otra vez, tengan que estudiarlo todo a partir de cero, mientras los equipamientos previstos ya están más que estudiados, hablados y pactados con un ayuntamiento que, por cierto, era también socialista", critica Serra.

PLAN DE EQUIPAMIENTOS

Carmen Andrés dice afrontar con ganas y muchos planes la nueva etapa. Asegura que la transformación de los cuarteles es una de sus prioridades, pero que es necesario planificarla bien. "He pedido un plan de equipamientos de todo distrito para saber qué hay y qué no hay, y ver si las necesidades actuales son las mismas que las de hace 10 años", asegura la edila socialista, quien recuerda que todo el proceso va vinculado a la aprobación del Plan de Inversión Municipal (PIM). Lo que sí está a punto de empezar, defiende Andrés, es la construcción de los 170 pisos impulsados por Regesa. El resto de equipamientos pendientes: más pisos sociales, una guardería, una residencia para personas mayores, un albergue juvenil, un polideportivo... están pendientes de la aprobación del PIM, recuerda la concejala, quien también subraya la importancia del pacto "histórico" con el Consorcio de la Zona Franca firmado en diciembre, que permite, al menos, recuperar terrenos para, cuando se apruebe el PIM, poder empezar a construir.

LOS LEGIONARIOS SIGUEN EN EL LUGAR 

Una de las reivindicaciones del vecindario es la expulsión de los terrenos de los Legionarios la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona. En marzo de este año la entonces concejala de Sant Andreu, Laia Ortiz, inició los trámites para solicitar que se anule la cesión temporal de una parcela de los viejos cuarteles al polémico colectivo, pero, por el momento allí siguen. "Nuestra voluntad es que se rescinda el contrato", apunta Andrés, quien añade que querría un "uso más social" para el espacio. Precisamente los terrenos que actualmente ocupan los Legionarios son de los que aún no tienen un futuro definitivo asignado, lo que, a ojos de la actual concejala, dificulta justificar la expulsión del colectivo.

"Lo que tenemos claro es que no queremos más cesiones temporales de los solares. Ni por supuesto a los Legionarios, ni a ningún otro colectivo privado. Tienen que empezar ya las obras para los usos definitivos del espacio, de un espacio para todo el barrio", concluye Serra, quien recuerda también otras heridas abiertas en el distrito, como la encallada Sagrera o la inaccesible y vieja estación de Rodalies de Sant Andreu Comtal, por la que también llevan años luchando.

Un lugar con mucha historia

Antes de los 10 años del incumplido plan, los cuarteles de Sant Andreu ya tenían una convulsa historia. El tiempo pasado entre el abandono de los militares del lugar y el inicio de la lenta transformación en un espacio de equipamientos ciudadano, el lugar saltó a las páginas de todos los diarios al convertirse en el mayor asentamiento de inmigrantes sin papeles de la ciudad. Eran los tiempos en los que Barcelona empezaba a recibir un número de extranjeros nunca visto hasta el momento. Los primeros entraron en 1997, pero en los primeros años 200 en el lugar vivían en condiciones infrahumanas cientos de personas, la mayoría jóvenes subsaharianos.

El Observatorio de Derechos Humanos Desc remitió un informe sobre los cuarteles de Sant Andreu al relator de vivienda de la ONU de entonces, que indicacaba que la situación de los inmigrantes que allí malvivían entre basura no era más que un reflejo "del fracaso de las políticas públicas de vivienda e inmigración de la ciudad", por lo que se constataba "la necesidad, más allá de la problemática de la cuestión, de medidas urgentes por parte de las administraciones". Idénticas conclusiones a las llegadas una década más tarde en otro informe sobre el asentamiento de Puigcerdà, en el Poblenou, desalojado hace dos años.

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