Las ciudades reflexionan poco y aisladamente sobre su futuro, según dijo ayer el teniente de alcalde de Hábitat Urbano de Barcelona, Antoni Vives. Para contribuir a cambiar la situación, la capital acoge hasta mañana una cumbre de expertos internacionales organizada por el Banco Mundial y el Ayuntamiento de Barcelona. Un total de 280 personas desarrollarán en medio centenar de foros en el Palau de Congressos de Montjuïc la idea de «repensar» las urbes para alcanzar la eficiencia económica y ambiental, y también la equidad social.
Información publicada en la página 33 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 09 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En el patio de butacas, aunque con capacidad para votar electrónicamente propuestas de las mesas, se sientan hasta 800 inscritos, entre representantes de instituciones y organizaciones públicas y privadas, académicos y profesionales.
El alcalde Xavier Trias afirmó en la apertura que Barcelona tiene "vocación europea y busca relaciones para ser una urbe global". Añadió que quiere ser una ciudad de "investigación y conocimiento, pero por encima de todo de bienestar". Trias pidió "respuestas y buscar la colaboración de otras capitales".
La ponencia central que abrió la cita es obra de Edward Glaeser, profesor de la Universidad de Harvard, y Abha Joshi-Ghani, del Banco Mundial, con material de 20 estudiosos, bastantes de ellos anglosajones. El trabajo sostiene que las ciudades son la principal fuente de progreso, dinamismo económico y democracia. Por ello, el proceso de urbanizar el territorio debe seguir aunque aparezcan problemas derivados de esa creciente densidad demográfica: seguridad, vivienda, transporte, agua.
Glaeser sostiene que la respuesta está en abordar los males de la densificación y no en intentar contener la capacidad potencial de crecimiento. El objetivo debe ser planificar con criterios de desarrollo sostenible y de eficiencia. En este proceso es importante estudiar cómo el sector público puede favorecer el desarrollo urbano sin caer en un "exceso de regulación o gastando fondos en infraestructuras equivocadas".