El Periódico

LOCALES CERRADOS EN EIXAMPLE Y SANT MARTÍ

Arrestados los dos responsables de un club de marihuana

Están acusados de un delito contra la salud pública

Los Mossos d'Esquadra registran dos domicilios

MAYKA NAVARRO / BARCELONA

Viernes, 19 de septiembre del 2014

Unos mossos d'esquadra derriban la puerta del club cannábico Hardala en la calle de Bailén de Barcelona, ayer.

Mientras la Agència de Salut Pública de Catalunya elabora una regulación para los clubes de marihuana, las investigaciones sobre algunas de estas asociaciones siguen su curso y ayer mismo el titular del juzgado número 22 de Barcelona ordenó la detención de dos personas y el registro y la clausura de las dos sedes que la asociación Hardala tiene en los distritos del Eixample y Sant Martí.

Las pesquisas empezaron a principios de año en la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra en Sant Martí. Hardala tiene en el pasaje Mas Olivé uno de sus dos locales de consumo de cannabis. El otro establecimiento está en el número 110 de la calle de Bailén. Las investigaciones son por un delito contra la salud pública. Los investigadores sostienen que esta asociación que se presenta como una entidad sin ánimo de lucro para fomentar el consumo responsable y medicinal del cannabis es en realidad una tapadera para un negocio de venta de marihuana.

CONTRA EL BLANQUEO

El pasado mes de julio los mossos ya arrestraron a cuatro personas, entre ellas el presidente de la federación que agrupa a buena parte de los clubs cannábicos de Catalunya, acusados de blanquear hasta dos millones de euros.

En la operación de ayer en Barcelona, además de entrar en los dos locales de la asociación, los mossos registraron dos domicilios particulares, uno en el Baix Llobregat y otro en el Baix Penedès.

A las puertas del local de la calle de Bailén, numerosos vecinos se concentraron a partir del mediodía ante el despliegue policial. En presencia de la secretaria del juzgado y de la abogada de la asociación, los agentes recibieron la orden de tirar la puerta abajo. «El que tiene las llaves del local no descuelga el teléfono. Por eso entrarán por la fuerza», relató la letrada Laura Alegre. La operación no fue sencilla. Varios agentes tuvieron que emplearse a fondo para derribar alguna de las puertas..

Solo en Catalunya se calcula que hay 165.000 socios de asociaciones de consumo de marihuana. Ayer mismo, el Ayuntamiento de l'Hospitalet de Llobregat suspendió un año la concesión de licencias para abrir nuevos clubs cannábicos a la espera de que la Generalitat regule su funcionamiento. El Ayuntamiento de Barcelona también impuso una moratoria hasta tener una norma propia y entre tanto en los últimos meses ya ha clausuado 50 clubes de fumadores.

Ayer mismo, la Policía Nacional desmanteló en Calafell una plantación de marihuana gracias a una denuncia ciudadana.

No le asusta tener que ganarse la titularidad, pero tampoco quiere aburrirse en el banquillo