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PROYECTOS TURÍSTICOS

Lujo en el Port Vell

El paseo de Colom concentrará tres hoteles de cinco estrellas muy pronto

El de The Serras, donde tuvo su estudio Picasso, abre en enero

P. C. / BARCELONA

Vistas impagables al Port Vell y la Barcelona marinera y a dos pasos del centro de la capital. Al sector hotelero le ha costado echar el ancla en el paseo de Colom, pero lo va a hacer a toda vela en los próximos dos años. A sabiendas de que el Gòtic es una apuesta segura, el sector ha apostado por resucitar edificios utilizados durante décadas por navieras y consignatarias vinculadas al puerto y que ahora prefieren espacios más funcionales para oficinas. El año pasado Soho House anunció su desembarco, previsto para este año pero que se ha retrasado y posiblemente no abra hasta el 2016. Un hotel singular de máxima categoría y que funciona también como club privado, como los que ya tienen en Londres, Nueva York y Berlín, entre otros.

Pero ahora se suman la nueva propuesta -la única de carácter familiar-, The Serras, en el número 9, presentado ayer, y la adquisición de otro edificio completo por parte de un inversor extranjero que lo convertirá en un hotel de lujo. Según fuentes del sector se trataría del edificio Condeminas. A esta oferta se agrega la ampliación del Hotel Duquesa de Cardona, en el número 12, que además de estrenar mejoras ganará capacidad y confort con la finca anexa.

De momento, el primero que ofrecerá alojamiento de alto nivel será The Serras a mediados de enero. A sus pies irrumpe la polémica marina de lujo del Port Vell, que está llenando de superyates el barrio marinero. Y aunque el turismo de borrachera y el piso turístico pusieron en pie de guerra a los vecinos, también hay quien teme que la oferta elitista favorezca la especulación y devore su esencia.

Solo 30 habitaciones

Este estreno, no obstante, apuesta por el pequeño formato, 'boutique' y ha supuesto la rehabilitación integral de una finca de mitad del siglo XIX, calificada de bien cultural, cuyo autor fue Francesc Daniel Molina, quien también proyectó la plaza Reial. En los cimientos han aparecido restos arqueológicos del antiguo dique de Barcelona, pero en lo alto ubicó su primer estudio Picasso. Desde la azotea inmortalizó diversas vistas de la Barcelona del cambio de siglo.

La reforma integral lo ha convertido en un hotel de 30 habitaciones (la menor, de 30 metros cuadrados, y la mayor, de más de 100) pensado para el "lujo informal y moderno, desenfadado", explica su director, Antonio Bignone. Grandes teles que se ocultan, bañeras a pie de cama, colchones premiados como el mejor del mundo y un interiorismo muy mediterráneo lo definen.

La histórica azotea es ahora una terraza panorámica con piscina donde comer mirando al Mediterráneo. El artífice de los sabores, "de producto, tradición puesta al día" e identidad local, será Marc Gascons (una estrella Michelin por Els Tinars), con el nombre informal y entrada independiente (la que usó Picasso), pero vocación de seducir al barcelonés con precios contenidos (unos 35 euros), frente a los 350 de media por noche que pagarán los viajeros por dormir.

Jordi Serra, exempresario del sector tecnológico que en la jubilación ha dado el salto a la hotelería junto con dos de sus hijos, ha querido importar lo mejor de sus viajes de trabajo por 20 países, invirtiendo 13 millones de euros.

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