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Paral·lel 'connection'

El tramo superior del histórico paseo se pone de moda de la mano de restaurantes y coctelerías

El ayuntamiento impulsará un tratamiento especial para la zona que unifique el estilo de sus veladores

PATRICIA CASTÁN / Barcelona

EI mundo de la cultura, el vecinal y el ayuntamiento tratan de ir de la mano para resucitar el Paral·lel y devolverle el dinamismo de los años en que fue el pequeño Broadway local. Pero la crisis y los presupuestos en dichos ámbitos no aceleran las iniciativas, así que de momento está resultando fundamental el impulso privado de un creciente número de empresarios que está convirtiendo el tramo superior del paseo, junto con la calle de Parlament, en nueva zona de moda y de encuentro para cenar o tomar un buen cóctel. Esta dinámica se une a los planes del ayuntamiento para crear un tratamiento especial de las terrazas del paseo, con una estética homogénea y singular que ejerza de reclamo.

Los pioneros del asunto son los hermanos Adrià, primero con el tirón del Inòpia (ahora Lolita y fuera ya de su negociado), y luego con el fenómeno del Tíckets y el 41º. Pero su imperio se está extendiendo al otro lado del Paral·lel, junto con sus socios, los hermanos Iglesias (del Rías de Galicia) en la nueva aventura gastronómica que ampliará este triángulo hedonista. En este caso, el local, ya en obras, será de pequeño formato y cocina perunano-japonesa, en la calle de Lleida, conformando así otro ángulo que llega hasta la plaza de Espanya y culmina en la parte más baja del barrio de Sant Antoni. El repertorio crece sin tregua.

Continuos estrenos

Hace solo unos días ya se produjo un desembarco de peso. Abrió Ikibana (esquina con Rocafort), uno de los restaurantes estéticamente más espectaculares de la ciudad, y también una de las inversiones más potentes que se ven desde los tiempos de crisis que sacuden a la hostelería local. El establecimiento es el hermano mayor del que lleva el mismo nombre y ha alcanzado el éxito en el Born, solo que ahora se multiplica y mejora para dar a conocer a mayor escala la fusión de cocina japonesa y brasileña que triunfa en el país americano.

La transformación de lo que era un gran restaurante chino de wok en un negocio de diseño (las mesas se instalan en el interior de grandes cuencos y las barras de comida preparada in situ y sake recorren el generoso espacio), con gastronomía muy cuidada, da fe de que algo está pasando en la zona. Los empresarios creen en ella y en su potencial.

La calle de Parlament es un escaparate del cambio. Locales como el nuevo y pujante Tarannà (de los desayunos y las tapas a las copas), el pequeño y coqueto 20 Metros, la pastelería de porciones Zuckerhaus (que mantiene estética exterior de una antigua peluquería), el exitoso Federal, cuya terraza siempre está concurrida, así como el carismático Calders y su velador en una calle sin salida, ideal como punto de encuentro, son las mejores muestras de la renovación. En este último suele haber llenos, tanto para sus propuestas desenfadadas a la hora de comer como para tapear en un ambiente relajado. O también comer originales y suculentos bocadillos y cervezas en el Halftime, o un gintónic en uno los locales más especializados de la ciudad, el Xixbar (Rocafort)... Hacer el vermut, tapear o ir de copas se ha convertido en ejercicio cotidiano en toda la zona.

El gerente de Hábitat Urbà, Albert Civit, agrega que el ayuntamiento también quiere dar un mayor impulso al Paral·lel desde la hostelería, por ello el futuro plan de terrazas de Barcelona (que en el 2013 unificará horarios y normas), designará zonas de tratamiento especial, entre las que se cuentan este paseo. Los veladores tendrán una estética diferenciada y homogénea, que los potencie y les dé singularidad. El objetivo es hacer más atractivo el Paral·lel e integrarlo en las rutas de paseo de locales y foráneos.

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