Segunda vida

El truco definitivo para limpiar la plancha: papel de aluminio y sal

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Una persona plancha una prenda de ropa.

Una persona plancha una prenda de ropa. / Pexels / Karolina Grabowska

Alba Aguilera

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La plancha de la ropa es uno de los pequeños electrodomésticos que más fácilmente se estropea con su uso. A lo largo del tiempo, acostumbran a aparecer quemaduras en la base del instrumento que pasa por encima de las prendas. Este contacto con los tejidos suele provocar que la base acabe con incrustaciones, las cuales hacen que se pegue a otras prendas. Poco a poco, esta situación acaba afectando al buen funcionamiento de la plancha, que pierde progresivamente su antiadherencia. Y como un pez que se muerde la cola, cuanto más se pega, peor funciona, y cuanto peor funciona más se pega.

No la tires, dale una segunda vida

Que la plancha de la ropa esté en buenas condiciones es esencial, porque lo contrario puede suponer un peligro para el estado de nuestras telas y provocarles daños. Dada esta situación, muchas personas se decantan por desprenderse de ella y comprar una nueva. Pero no necesariamente ha de ser así, sino que hay una sencilla y rápida forma de darle una segunda vida, con tan solo dos elementos que seguramente todo el mundo tenga en casa: papel de aluminio y sal.

Pasos a seguir

Para llevar a cabo esta mágica limpieza de tu plancha, debes de seguir unos simples pasos que no llevarán más de cinco minutos:

  1. Preparar los elementos necesarios. Es decir, cortar un trozo de papel de aluminio más grande que la base de la plancha y una cuchara para la sal.
  2. Extender la hoja del papel de aluminio y acomodarlo sobre una superficie plana, por ejemplo una mesa.
  3. Verter encima un par de cucharadas de sal fina, distribuyéndolas por todo el papel de aluminio.
  4. Encender la plancha a una temperatura media y deslizarla por el aluminio con sal, de la misma forma que si se tratase de una prenda de ropa.
  5. Esperar a que se enfríe el electrodoméstico y, posteriormente, pasar un paño húmedo por la base. Será entonces cuando los restos de quemado irán desapareciendo con facilidad.