Hábitos

No entres al baño con el teléfono móvil: es peligroso para la salud

Numerosos estudios y expertos alertan sobre los riesgos de esta práctica tan común

OPINIÓN | Demasiado rato con el móvil en el baño: ¿una práctica de riesgo para la salud?

Consejos para usar el móvil en el baño

Irene Roma

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Llevamos a veces una vida de locos: siempre corriendo de un lado a otro, haciendo una cosa tras otra y gestionando decenas de asuntos de manera simultánea. Por eso, no es de extrañar que cuando tenemos que entrar al baño, sean muchos los que aprovechan ese tiempo para seguir con trámites y encargos varios.

No es infrecuente, de hecho, entrar al aseo con el teléfono móvil en la mano aunque, en realidad, deberíamos abandonar esta práctica por todos los riesgos que entraña. Es más, existen estudios y recomendaciones de expertos que apuntan a dejar este aparato fuera cuando accedemos al servicio debido a que puede ser de todo menos saludable.

Si entramos al lavabo con el teléfono móvil no es mas que para seguir utilizándolo allí. Aprovechamos de esta forma el tiempo o simplemente lo usamos a modo de distracción. Pues bien, sea como sea, no deberíamos actuar de esa forma.

Lavarse las manos

Y es que al estar en el aseo con el teléfono móvil, no podemos evitar que, aunque nos limpiemos muy bien después, algo se quede en nuestras manos. De hecho, la recomendación general (basta recordar la pandemia y el consejo más habitual durante la misma) es lavarse muy bien las manos con jabón tras haber estado en el baño precisamente para evitar estos problemas.

Pero si entramos al aseo con el teléfono móvil, estamos permanentemente manipulando el terminal y seguimos haciéndolo incluso después de habernos limpiado y, en muchas ocasiones (la mayoría), antes incluso de poder lavarnos bien las manos.

Así, no es de extrañar que algunas de las bacterias que pueden transferirse de nuestros residuos a las manos pasen también al teléfono móvil. Y aquí está el problema. Por algo ya se avisaba hace algún tiempo que los terminales portátiles acumulan muchas veces más bacterias que la escobilla del váter. Nada más y nada menos.

Contaminación cruzada

Es muy fácil que, con la costumbre de llevarse el móvil al aseo, éste se contamine con microorganismos como bacterias, hongos, etc. Por eso lo mejor es limpiar bien el teléfono antes de volver a utilizarlo si lo hemos metido con nosotros al servicio. De esta forma eliminaremos la posibilidad de que se adhieran a él bacterias fecales como la escherichia coli, presente en las heces.

Pero no sólo éstas pueden contaminar el móvil, ya que la orina también puede transmitir algunas dolencias al traspasar bacterias que están presentes en ella. Así, es posible contagiarse con una conjuntivitis o con una infección respiratoria al tocarse la cara, los ojos, la nariz, la boca o cualquier otra mucosa con unas manos que estén sucias.

Y no solo nada más salir de baño. El problema es que, al pasarlas al teléfono, de ahí las podemos a tener en las manos una vez que volvamos a coger el terminal, aunque instantes antes nos hayamos lavado bien. Así que, a partir de ahora, piénsalo bien y si dejas el teléfono móvil fuera del aseo, mejor.