Temperaturas elevadas

La rutina relajante con las que dormirás a pierna suelta (a pesar de la ola de calor)

La rutina relajante con las que dormirás a pierna suelta (a pesar de la ola de calor)
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Lola Gutiérrez

Con un primer pico de calor en pleno mes de mayo y una ola de calor aún más prolongada en junio, este 2022 va camino de convertirse en uno de los años más calurosos en España desde que se tienen registros. Los termómetros superarán los 40 grados en amplias zonas de la mitad sur peninsular. Extremadura y el valle del Guadalquivir podrán superar los 44 grados.

El problema no es solo que los veranos en España son cada vez más largos y más cálidos, como afirma la Aemet tras analizar los datos sobre la evolución de las temperaturas recogidos desde 1971, sino que cada vez hace más calor y el fenómeno conocido como noche tropical empieza a ser cada vez más usual. Y cada vez más temprano.

Conciliar el sueño

Esas noches de verano en las que cuesta o resulta imposible conciliar el sueño afectan especialmente a niños y personas mayores, que no encuentran el descanso imprescindible para sentirse bien al día siguiente.

Soportar el calor sofocante de día es duro, pero cuando las temperaturas mínimas no descienden lo suficiente al anochecer y no bajan de los 20º - 21º grados, simplemente es casi imposible dormir y el insomnio puede provocar situaciones de ansiedad y nerviosismo.

Consejos para descansar

Las altas temperaturas, que no dan tregua ni por la noche, obligan al organismo a hacer un esfuerzo extra para lograr mantener la propia temperatura corporal en los niveles adecuados. Sudamos más, venas y arterias se dilatan, parece que nos falta el aire…

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El Ministerio de Sanidad da unos consejos para evitar el temible golpe de calor. Beber abundantes líquidos, permanecer en lugares frescos, no hacer ejercicio físico en las horas centrales del día... La prevención, con una buena hidratación, el uso de ropas adecuadas, caminar por la sombra, una alimentación adecuada y evitar estar en la calle en las horas de más calor, entre otras medidas, es siempre la mejor opción.

Pero, ¿qué podemos hacer por la noche? Si no se tiene aire acondicionado o ventiladores, o se quiere evitar ponerlos por el elevado precio de la luz, hay algunas medidas que se pueden tomar para poder conciliar el sueño:

Mantener fresca la habitación


Bajar las persianas cuando haya sol directo o en las horas centrales del día, cuando el astro rey aprieta más, y mantener las ventanas abiertas -y las persianas, también- cuando es de noche o antes de que amanezca es una de las mejores cosas que se pueden hacer para que la habitación se mantenga a temperaturas bajas. Si fuera posible conseguir corriente de aire (porque la casa tiene doble orientación, ya sea norte-sur o este-oeste), la cosa mejora considerablemente.

Ojo a los aparatos eléctricos

El cuarto donde se duerme, debe estar libre de aparatos electrónicos conectados y susceptibles de recalentarse, ya sea la televisión o un ordenador, móvil o tablet. No digamos ya si la casa es pequeña, diáfana y se duerme en la misma estancia en la que se tiene la nevera.

Evitar las actividades estresantes

Conviene no hacer actividades estresantes en las horas previas a irse a la cama. Tampoco deporte -aunque algunos estudios sostengan que no afecta a la calidad del sueño- porque sí te hacen sudar y elevan tu temperatura corporal.

Ducha tibia, no fría

Las duchas antes de irse a la cama son relajantes porque son calentitas y desentumecen los músculos después de todo el día ejercitándolos. Pero si hace mucho calor, conviene darse una ducha tibia, pero no fría. Esta favorece la producción de cortisol, una hormona relacionada con el estrés que, en niveles altos y continuados, tiene un efecto negativo en nuestro cuerpo.

Ropa de cama adecuada

La ropa de cama también es muy importante a la hora de conciliar el sueño, porque igual te está dando más calor del debido. Lo mejor para las noches extremadamente calurosas son las sábanas de algodón transpirable.

Dejar de dar vueltas

Finalmente, si no hay manera de conciliar el sueño, conviene levantarse y dejar de dar vueltas y más vueltas en la cama durante horas. Es preferible ir al baño y beber un vaso de agua para hidratarse -o coger unos hielos para refrescarse- y despejarse un poco antes de volver a intentar dormirse.