2020, el año más cálido de la historia en Europa

2020, el año más cálido de la historia en Europa
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Los datos definitivos confirman que el calentamiento sigue imparable. En el conjunto del planeta, se igualó el récord alcanzado en 2016 y preocupa sobre todo la situación en el Ártico

Los datos provisionales hasta el mes de noviembre ya presagiaban que 2020 iba a batir récords de calentamiento, y así ha sido. Con el año ya completado, el balance demuestra que 2020 fue el más cálido en la historia de Europa, al menos desde que hay registros. En el conjunto del planeta, igualó el récord de 2016, lo que cerró la década más cálida jamás registrada, según han confirmado los responsables del programa europeo de observación terrestre Copernicus.

El informe anual de Copernicus constata que la década 2010-2020 fue la más calurosa de la historia, cerrando 2020 con una subida de 0,4 grados centígrados más que en 2019, informa la agencia Efe.

Asimismo, el informe revela que las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera continuaron aumentando durante el pasado año a un ritmo de aproximadamente 2,3 partículas por millón (ppm) llegando al máximo de 431 ppm durante el mes de mayo.

El año 2020 fue 0,6 grados centígrados más cálido que la media registrada entre 1981 y el 2010 y alrededor de 1,25 grados por encima del período preindustrial de 1850-1900.

Alarma en el Ártico

Según estas observaciones, el mayor aumento de la temperatura anual con respecto a la media de 1981-2010 se concentró en el Océano Glacial Ártico y en el norte de Siberia, alcanzando más de 6°C por encima de la media. Los efectos de la crisis climática sobre el Ártico son especialmente preocupantes, según los expertos.

Además, la temporada de incendios forestales fue inusualmente activa en esta región, con incendios detectados por primera vez en mayo y que continuaron durante todo el verano y hasta bien entrado el otoño.

Como resultado, en el círculo polar ártico los incendios liberaron una cantidad récord de 244 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2020, más de un tercio más que el récord de 2019, añade el informe de Copernicus.

Durante la segunda mitad del año, el hielo del Ártico fue significativamente inferior a la media por esta época del año, y en julio y octubre se registró la menor extensión de hielo marino de la que se tiene constancia.

El Niño y La Niña

En general, el hemisferio norte experimentó temperaturas superiores a la media durante 2020 mientras que algunas partes del hemisferio sur registraron temperaturas inferiores a la media, sobre todo en el Pacífico ecuatorial oriental, asociadas a las condiciones más frescas del fenómeno La Niña, que se desarrollaron durante el segundo semestre del año.

Además, en 2015 y 2016 se produjeron fuertes episodios de El Niño que dieron lugar a una mayor tasa de crecimiento atmosférico debido a una absorción más débil de lo normal del dióxido de carbono por los incendios forestales que arrasaron al vegetación. Esto contribuyó al aumento de temperaturas de la década.

Por su parte, los incendios en el Ártico y Australia en 2020, aunque tuvieron una magnitud sin precedentes en sus regiones, representan sólo una pequeña fracción de las emisiones mundiales derivadas de los incendios.

“Aunque las concentraciones de dióxido de carbono han aumentado ligeramente menos en 2020 que en 2019, esto no es motivo de celebración. Hasta que las emisiones globales no se reduzcan a cero, el dióxido de carbono continuará acumulándose e impulsando el cambio climático“, aseguró el director del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus, Vincent-Henri Peuch.

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En el contexto de la pandemia por la covid-19, el Sistema de Observación Integrado del Carbono, estimó que en el año 2019 hubo una reducción en torno al 7 % de las emisiones de dióxido de carbono resultantes del consumo de energías fósiles debido a la caída generalizada de la movilidad.

El proyecto Copernicus, una iniciativa de la Unión Europea y operada junto a la Agencia Espacial Europea, tiene por objetivo observar el medio ambiente para entender mejor los cambios ambientales que se producen en la Tierra.