Sanción

La DGT avisa: hacer esto con los intermitentes tiene multa de hasta 200 euros

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Hasta 200 euros de multa por hacer esto mal con los intermitentes

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Las normas de circulación establecidas por la Dirección General del Tráfico (DGT) indican que el uso de los intermitentes es obligatorio en cualquier tipo de vía: carretera convencional, autopista... e incluso en ciudad.

Así viene tipificado en el Reglamento General de Circulación, donde se establece que en el caso de no hacer uso de estas luces puede suponer una multa de 200 euros. Además, también está penalizado con una sanción de 80 euros si no se señaliza correctamente o no se hace con la antelación suficiente.

Según el informe 'Observatorio sobre el comportamiento de los conductores 2022', elaborado por Autopistas, "solamente el 33% de los vehículos ligeros señaliza la maniobra de adelantamiento y el regreso al carril de origen".

“La omisión o el uso inadecuado de los indicadores puede provocar situaciones de conflicto y accidentes, más en una maniobra como el adelantamiento en la que son fundamentales. Siempre hay que usarlos con suficiente antelación, en función de la situación y la velocidad del vehículo y del tipo de maniobra. Y respetar la regla fundamental de seguridad RSM (Retrovisor-Señalizar-Maniobra, en ese orden): de nada sirve poner el intermitente a la vez que giramos o cambiamos de carril. Lo único que haremos sorprender, provocar situaciones de riesgo o incluso desencadenar un accidente”, destaca Juan Ignacio Serena, jefe de Sección del Área de Formación de Conductores de la DGT.

Las maniobras en las que los indicadores de dirección son obligatorios por norma e imprescindibles para evitar conflictos son estas:

• Cambios de carril. Al igual que los giros, los cambios de sentido y los adelantamientos, los cambios de carril son maniobras en las que se aplica la regla de seguridad RSM (Retrovisor, Señal, Maniobra). Antes de realizar un desplazamiento lateral es necesario comprobar en los retrovisores que es posible moverse con seguridad. E, inmediatamente después, activar los intermitentes para no sorprender a otros usuarios de la vía. Una señalización que en moto y ciclomotor, más ágiles pero también más e inestables, es especialmente necesaria.

• Giros y cambios de sentido. Dos maniobras en las que siempre debe sonar el ‘tic-tac’ e iluminarse la flecha verde en el tablero. Y debe hacerse antes de reducir la velocidad: primero indicador, después freno. Hacerlo al revés –freno primero, indicador después– puede sobresaltar al conductor de atrás e impedirle mantener la distancia. Con un riesgo añadido si el giro es en carretera, donde las velocidades son considerablemente más altas.

• Adelantamientos. También en esta maniobra es capital activar los indicadores. Cuando adelantamos, la forma más recomendable de señalizar, con antelación, cada desplazamiento lateral cuando nos movernos de un carril a otro para que os conductores que circulan por detrás y de frente –si es en vía de doble sentido– conozcan nuestras intenciones.

• Glorietas. Muchos incidentes de tráfico en rotondas ocurren a causa de una señalización incorrecta o a destiempo de los conductores. Dentro de la glorieta es fundamental –también obligatorio– advertir con el intermitente, ya sean los cambios de carril dentro de la rotonda como las salidas de la misma, para no sorprender ni a los conductores que circula detrás ni a los que accede a la rotonda. En cambio, cuando se continua circulando dentro de la glorieta, sin intención de cambiar de carril ni de salir, es incorrecto mantener activado el indicador.

• Incorporación a la circulación. Otra de las maniobras que requiere activar los intermitentes son las incorporaciones, ya sean una a la circulación desde un estacionamiento, o la entrada o salida a autovía, autopista o carretera convencional desde otra vía. Además, señalizar correctamente la incorporación a una vía, permite facilitar la maniobra a todos los conductores que ya circulan por ella, por ejemplo, cambiado de carril (siempre que sea posible) o disminuyendo la velocidad con antelación para dar espacio al vehículo que se incorpora.

• Estacionamientos. Cuando vayamos a realizar un estacionamiento, una parada o una detención, lo advertiremos con antelación activando el intermitente hacia el lado donde vamos a quedar detenidos. Así, reducimos el riesgo de alcance si el vehículo de atrás está demasiado cerca y contribuimos a la fluidez de la circulación, pues damos oportunidad al que circula detrás de adelantar y no quedar también detenido.