19 feb 2020

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Duelo espectacular

Nadal saca su mentalidad de hierro para tumbar a Kyrgios

El número 1 serrota al polémico tenista australiano (6-3, 3-6, 7-6 , 7-6) y alcanza los cuartos de final en Australia

Jaume Pujol-Galceran

Rafael Nadal, durante el partido frente a Kyrgios.

Rafael Nadal, durante el partido frente a Kyrgios. / Greg Wood / AFP

Si Kobe Bryant hubiese estado en las gradas de la Rod Laver Arena, sin duda habría disfrutado con el espectáculo que ofrecieron Rafael Nadal y Nick Kyrgios en una batalla de 3 horas y 37 minutos en la que el número 1 mundial se impuso por 6-3, 3-6, 7-6 (8-6) y 7-6 (7-4) para alcanzar los cuartos de final del Abierto de Australia.

No estaba Bryant ni podrá estarlo nunca más, pero su recuerdo sí estuvo presente en muchos aficionados que lucían camisetas de la estrella de los Lakers como lo hizo el propio Kyrgios en su entrada en la pista central y en el calentamiento. «El basquet es mi vida y Bryant uno de mis ídolos de niño. He quedado muy tocado al conocer la noticia», explicó Kyrgios. «Ha sido uno de esos días que quieres olvidar», le dijo Nadal a John McEnroe al final del partido.

 

Si Kyrgios y Nadal hubieran querido darle un homenaje, su partido lo merecía. Tuvo todos los ingredientes. Jugadas increíble, golpes mágicos y esa actitud sobre una cancha de básquet que ofrecía Bryant. Nadal mostró paciencia, concentración y una mentalidad de hierro ante un rival capaz de destrozar a cualquiera con sus bombas de saque y un talento innato. El número 1 mundial dio una exhibición de salida para apuntarse el set en 36 minutos.

Defensa del saque

Kyrgios reaccionó en la segunda manga tras salvar su servicio en el primer juego en  siete minutos de lucha intensa. Adrenalina a tope e inspiración máxima. El australiano aprovecho uno de los pocos momentos de duda de Nadal con su saque para colocarse 3-1. Una ventaja que no dejó escapar para apuntarse la manga con su 12º ace (hizo 25 en el partido).

La defensa del saque era básica. Y Nadal se esmeró. El mallorquín salvaba los cañonazos de Kyrgios y mantuvo su servicio con un porcentaje de aciertos del 75% para aguantar el acoso y llegar  al primer 'tie break'.

'Tie breks', decisivos

Kyrgios estaba lanzado en esa fase, pero también arriesgaba demasiado y así se le escapó el 'tie break' en el que empezó con un 4-1 abajo. Rompió la raqueta desesperado. Fue sancionado por el juez de silla. Pero eso, al contrario de otras ocasiones, le calmó. Se quitó la presión y logró recuperarse hasta el 5-5. Emoción máxima.

Una doble falta, en un segundo saque a 217 km/h, y otro par de errores, a pesar de una doble falta de Nadal, le permitieron al número 1 gritar un «¡sí!» eufórico que resonó en toda la Rod Laver Arena, dividida en el apoyo de su jugador y en el del número 1 mundial. Lo peor había pasado. 

La desesperación del australiano era evidente, sentado en su silla. Se le había escapado la gran ocasión. Nadal lo aprovechó y rompió su servicio muy pronto en el cuarto set (2-1) y adelamtarse con una ventaja que parecía definitiva.

Todo parecía perdido para Kyrgios, pero el australiano explicó después del partido que, en ese momento, recordó a Kobe Bryant. «Nunca podré hacer las cosas que hacía él. Pero pensar en él me ha ayudado». Reaccionó para hacer un 'break' con 5-4 y servicio de Nadal para cerrar el partido. Levantó dos bolas de partido para adelantarse 6-5 y forzar un segundo 'tie break'. Era el momento. Todo o nada. Se precipitó, volvió a cometer errores y el premio fue para Nadal. Victoria sufrida y euforia en el palco de Nadal que por 12ª vez alcanzará los cuartos de final en el Abierto de Australia.

 Eliminación de Medvedev

«Estoy en la buena dirección. Esta victoria me da mucho impulso», valoró Nadal, que el miércoles se enfrentara en cuartos a Dominic Thiem. El camino sigue siendo duro, aunque ayer se despejó un poco al caer Daniil Medvedev a manos de Stan Wawrinka (2-6, 6-2, 6-4, 6-7 (2), 6-2). El ruso, cuarto cabeza de serie y finalista en el Abierto de Estados Unidos, era una amenaza en su camino hacia la final.

 

Pero no se ha despejado la situación por la zona de su cuadro. Este miércoles se enfrentará a otro hueso duro como es Dominic Thiem, quinto favorito, que ha derrotado a Gael Monfils (6-2, 6-4, 6-4), al que bien conoce de sus dos últimas finales en Roland Garros. También en esa zona el alemán Alexander Zverev, sexto favorito, se ha impuesto al ruso Andrei Rublev por un triple 6-4.

 Este martes Novak Djokovic, defensor del título, y Roger Federer buscarán las primeras plazas de semifinalistas ante el canadiense Milos Raonic y el estadounidense Tennys Sandgren (100 mundial), que se ha colado en cuartos, como ya hizo el año pasado.