Ir a contenido

la segunda semifinal

Djokovic barre a Pouille y jugará con Nadal la final de Australia

El número uno mundial elimina a su oponente francés en tres rápidos sets por 6-0, 6-2 y 6-2

Novak Djokovic.

Novak Djokovic. / AFP / JEWEL SAMAD

Como era de esperar no hubo sorpresa en la segunda semifinal del Abierto de Australia y el número uno mundial y favorito, Novak Djokovic, eliminó, mejor dicho barrió, al francés Lucas Pouille, número 29 del ránking de la ATP, en un partido muy grato para quien partía de favorito.

El resultado fue de 6-0, 6-2 y 6-2 y ahora Djokovic se enfrentará a Rafael Nadal en lo que ya se podría denominar como la final más esperada, a la que el tenista mallorquín llega en extraordinaria forma y sin haber perdido un solo set en todo el torneo.

"No será un partido de cinco horas pero los duelos con Nadal son siempre una experiencia única y está claro que él no espera perder", afirmó Djokovic tras su victoria.

El tenista de Belgrado alcanzó su séptima final en Melbourne Park, lo que le sirvió para igualar al suizo Roger Federer (3º del mundo) como jugador con más finales disputadas en la historia del 'major' australiano.

Además, el serbio confirmó su condición de bestia negra para los tenistas franceses después de conseguir su vigésimo séptima victoria consecutiva frente a jugadores galos en torneos Grand Slam. La última vez que el número uno cayó en un campeonato 'major' frente a un francés fue en la edición de 2010 del Abierto de Australia tras perder contra Jo-Wilfried Tsonga en cuartos de final.

La reedición de la final más larga

Djokovic, quien ganó sus seis finales disputadas en Melbourne, llegará a la cita más importante del torneo en plenitud física después de superar tanto los cuartos de final como las semifinales con una facilidad pasmosa y muy poco desgaste. Tan sólo se valió de un set y medio para superar la ronda de cuartos como consecuencia de la lesión del japonés Kei Nishikori (8), mientras que en las semifinales no necesitó más de una hora y media de juego para sentenciar a Pouille, con quien no había jugado nunca.

Quien también asistirá fresco a la cita más importante del torneo será Nadal, después de que cerrara sus seis encuentros previos a la gran final sin ceder ningún set, así como por disponer con un día más de descanso respecto al serbio.

Con todo ello, la final de 2019 supondrá una reedición de la final más larga de la historia del Grand Slam, la cual se disputó en Australia en 2012 y tuvo como ganador al actual número uno, quien venció por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5-7) y 7-5 tras 5 horas y 53 minutos de juego. 

Djokovic persigue su séptimo título en Australia, con el que desharía el empate a seis títulos que mantiene con Federer y con el legendario australiano Roy Emerson. Nadal, por su parte, busca su segundo título en su quinta final (ha perdido tres), con lo que se convertiría en el tercer tenista capaz de ganar al menos dos veces cada uno de los cuatro torneos del Grand Slam, después de Emerson y el también australiano Rod Laver.