Europa también puede verse azotada por tsunamis y terremotos

Europa también puede verse azotada por tsunamis y terremotos
3
Se lee en minutos

Desde una perspectiva europea, se considera que los tsunamis o los terremotos ocurren principalmente en regiones distantes. A menudo se olvida que las costas europeas también están ubicadas en áreas tectónicamente muy activas, y que en Europa han ocurrido muchas catástrofes en el pasado. Frente a esto, un grupo de científicos pertenecientes al European Marine Board ha publicado un documento sobre los riesgos geográficos marinos en el continente europeo, para advertir a las generaciones actuales y futuras sobre los potenciales peligros.

Según una nota de prensa de Helmholtz Association of German Research Centres, que reproduce Phys.org, los especialistas dejan en claro que su objetivo no es crear un escenario de alarma sino informar sobre riesgos que, en ciertas ocasiones, parecen menospreciarse porque se cree erróneamente que Europa es un continente que no puede verse afectado por terremotos o tsunamis.

Advertir los peligros

Intentando derrumbar esta idea preconcebida, los científicos sostienen en su trabajo recientemente publicado que Europa puede enfrentarse con distintas amenazas de catástrofes naturales, que ya se registraron en el pasado y que tienen su relación más directa con el presente en España, en la isla canaria de La Palma, donde el volcán Cumbre Vieja entró en erupción el 19 de septiembre pasado. ¿Qué otras amenazas podrían afectar al continente europeo?

Los autores del documento identificaron múltiples peligros potenciales, que incluyen terremotos y erupciones volcánicas, que posteriormente pueden derivar en tsunamis. Al mismo tiempo, los tsunamis también pueden desencadenarse cuando se producen deslizamientos de tierra en el lecho marino.

Al mismo tiempo, resaltaron que pueden ocurrir eventos más pequeños que quizás no causen una gran devastación, pero que pueden ocasionar daños económicos de importancia. Un ejemplo concreto es el desplazamiento de los grandes bancos de arena, que pueden trasladarse a lo largo del fondo del océano, como sucede con las dunas de arena que se movilizan en los desiertos o en algunas áreas de playa sobre la superficie.

Los mencionados bancos de arena pueden llegar a poner en riesgo tuberías o cables de aguas profundas, que se utilizan para comunicaciones y tráfico de Internet. Los daños sobre estas infraestructuras comunicacionales pueden significar pérdidas de muchos millones de euros a empresas y gobiernos.

Tema relacionado: Canarias está expuesta a nuevos tsunamis: Cumbre Vieja avisa.

Investigación y monitoreo

Para el líder del grupo de investigadores que elaboró el documento, el Prof. Dr. Heidrun Kopp, el propósito es llamar la atención sobre las amenazas: es la única forma para que los políticos y las autoridades puedan prepararse y actuar en consecuencia. Resulta vital, por ejemplo, evaluar mejor los riesgos en la planificación espacial marítima y los proyectos de construcción que afecten a estos ambientes.

En el mismo sentido, creen que es urgente profundizar en la investigación sobre los peligros geológicos en los mares de Europa. La elaboración de un mapa de alta resolución del lecho marino, que muestre con exactitud las áreas de fractura geológica y los márgenes de las placas continentales donde habitualmente ocurren los terremotos, sería una herramienta crucial. También se requiere un conocimiento detallado sobre la ubicación y la dinámica de los grandes bancos de arena.

Este desconocimiento ha generado, por ejemplo, que los investigadores no hayan podido identificar hasta el momento aquellas estructuras que son particularmente problemáticas o amenazantes. Es así que aún no se conoce la ubicación exacta del terremoto de Messina de 1908, en Italia, que causó 80.000 muertes: el mayor número de víctimas jamás registrado por un terremoto en Europa.

Por último, destacaron la trascendencia de implementar programas de medición a gran escala para incrementar la seguridad. Es el caso de la red de medición ubicada en el Monte Etna: allí se ha dispuesto un monitoreo que inmediatamente haría sonar la alarma en caso de advertirse un importante deslizamiento de tierra a nivel submarino.

Referencia

Noticias relacionadas

Marine geohazards: Safeguarding society and the Blue Economy from a hidden threat. Heidrun Kopp, Francesco Latino Chiocci et al. European Marine Board (2021).

Foto: Schäferle en Pixabay.