Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal: Épica y mística de unas urnas: TV-3 calienta el 1-O

Emoción y entusiasmo con las urnas, TV-3.

Emoción y entusiasmo con las urnas, TV-3.

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Ferran Monegal
Ferran Monegal

Crítico de televisión

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Faltan dos días para el quinto aniversario del 1-O, fecha emblemática del ‘processisme’. Y en TV-3 ya nos han ofrecido un vibrante e intenso ‘Sense ficció’ titulado ‘La piràmide invisible’, una especie de devota glosa viajera dedicada a seguir el glorioso y secretísimo periplo de las urnas.

¡Ah! Ante este aniversario tan señalado, y para que la movilización sea un éxito, la ayuda de TV-3 es imprescindible. Motiva, emociona y calienta al personal de manera muy efectiva. Han encargado el trabajo a El Terrat / Mediapro, bajo la dirección y conducción de Tian Riba. Estamos de acuerdo, tanto la productora, como el director, son de absoluta confianza independentista. Tian Riba se situó frente al mapa de ‘Països catalans’ y se centró primero en la ruta de las urnas, desde China hasta Marsella, de ahí al Rosellón, y finalmente distribuidas secretamente a los colegios y lugares de votación de Catalunya por cientos de entusiastas ciudadan@s.

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Aquí Riba ha trabajado a fondo el factor emotivo hablando con los improvisados y anónimos transportistas, algunos con máscara para no ser reconocidos. Y todo envuelto en una atmósfera de heroísmo, épica y sobre todo misticismo. ¡Ah! La mística es fundamental en el ‘processisme’. No es casualidad que la primera imagen de este trabajo haya sido aquel canto del Virolai en la iglesia de Vila-Rodona mientras preparaban papeletas y urnas. También con la estampa de una urna escondida en un nicho del cementerio de Sant Iscle se reafirmaba la comunión entre lo sacramental y el 1 de Octubre.

De las tres cabezas planificadoras de la operación solo nos han desvelado una: Marta Rovira. El comprador que compró a China y montó el traslado hasta Marsella –nombre en clave ‘Sr. Lluís’– no nos han dicho quién és. Pero sobre la colosal distribución por toda Catalunya, con cientos de personas con urnas en el maletero del coche, nos advertían que quizá el secretismo total no habría sido posible, y a lo mejor Mossos, Policía y CNI tenían controlada alguna partida. Y entonces nos insinuaron lo que llamaron la teoría conspirativa de las fuerzas represivas, que consistía en dejar que se distribuyeran las urnas y que comenzase la votación para así poder actuar y arrear de lo lindo. Hasta sacaron a Villarejo corroborando esta hipótesis. En definitiva, una labor televisiva que ayudará a movilizar y escalfar este 1-O que se avecina.