Estreno este viernes

Juliana Canet, la 'influencer' de TV-3: "Nunca haré contenido en castellano"

La 'youtuber' presenta el nuevo programa 'Tot són problemes' junto a Patrick Urbano y Serapi Soler

Juliana Canet.

Juliana Canet. / TVC

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Marisa de Dios
Marisa de Dios

Periodista

Especialista en series y programas de televisión

Escribe desde Barcelona

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A sus 23 años, Juliana Canet (Cardedeu, 1999) es una de las creadoras de contenido en catalán en las redes más conocidas por los jóvenes. Pero también de las más polémicas, porque no está acostumbrada a morderse la lengua, como demostró en una intervención en el 'Tot es mou' de TV-3 en el que colaboraba, justificando la violencia en las calles por la encarcelación del rapero Pablo Hasél: "La violencia del sistema que sufren los jóvenes es mucho peor que quemar un contenedor", espetó ante la cara de estupefacción de Helena Garcia Melero.

"Es que yo digo lo que pienso", se justifica a EL PERIÓDICO esta joven curtida en la comunicación a través de internet (Instagram, Youtube...), la radio ('Adolescents XL', 'El matí de Catalunya Ràdio) y en el Super 3 ('Món maker') que ahora acaba de ponerse al frente del 'Tot són problemes', el 'show' que sustituye los viernes al 'Està passant' de TV-3. En el programa habla de los problemas cotidianos a los que se enfrentan los famosos del 'star system' catalán y comparte plató con Patrick Urbano y Serapi Soler, un dúo conocido por la audiencia catalana como los 'Coolhunters', con el que está haciendo buenas migas.

"Al principio me daba miedo trabajar con ellos porque son un dúo, tienen su universo, sus 'tempos', son amigos desde hace mucho tiempo... Y ahora tienen al lado a una persona nueva como yo. Pensaba que no encajaríamos porque nos llevamos unos años, es un mundo diferente, yo vengo de hacer radio en directo, ellos hacen más gags... Pero no ha sido así", narra Canet, que valora que junto a sus 'partenaires' pueda "hacer chistes y hablar de lo que sea".

Velocidad verbal

"Yo lo que no podría hacer es mentir y hacer ver que no me importan las cosas y que no me entero de lo que pasa. Para mí es importante decir lo que pienso", reitera. No acostumbra a medir las consecuencias de su airado discurso, y es más, asegura que no le importan cuáles sean. "Si tengo que quedarme sin trabajo por haber dicho una cosa que pienso, pues ya está" afirma, rotunda, con la velocidad verbal que la caracteriza.

Pero de momento, del trabajo no se puede quejar, con su nuevo programa de TV-3 ya en antena. Sobre todo para alguien como ella, cuyo trampolín de salida fueron los vídeos en Instagram que publicaba "por diversión", para reírse, pensando "que no duraría ni un mes". Y para dar salida a su incontinencia verbal: "Siempre he tenido muchas ganas de explicar cosas. En el colegio tenía buenas notas, pero los profesores decían que hablaba demasiado. Creo que es una angustia que tengo que solo puedo sacar hablando compulsivamente, así que los vídeos eran una vía de escape para sacar todas esas ganas que yo tenía de explicar cosas", reflexiona Canet.

Lo que no entra en sus planes es pasarse a crear contenido en castellano en las redes, aunque le puede dar mucha más proyección. "Empecé a publicar en catalán porque en ningún momento me planteé que quería ser conocida o vivir de esto. Así que como no pensaba en la visibilidad, lo hice en la lengua en la que lo he hecho siempre todo", recalca esta 'influencer' que aboga por que haya "más movimiento en catalán" en plataformas como Youtube.

El plan B

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"Yo no hablo castellano en ningún ambiente de mi vida. Me parece ridículo que lo hagas todo en catalán, enciendas una cámara y cambies de idioma, así que nunca haré contenido en castellano. Algo muy raro debería pasar para que lo hiciera", insiste Canet, que siempre ha tenido un plan B debajo de la manga, por si lo de su incipiente carrera en el mundo televisivo y radiofónico no sigue adelante: está a punto de acabar la carrera de Literatura y Lengua Catalana, y ya tiene puesta la vista en el máster necesario para ejercer de profesora de instituto.

Lo que ya no tiene tan claro es que pudiera dejar fácilmente las redes. "Hasta si un día dejo de ganar dinero seguiré haciendo vídeos, porque me encanta. Tengo esa inquietud de explicar mi vida en internet. De aquí a 15 años no sé si será en el mismo formato que hago ahora, pero creo que todavía me queda mucho camino por recorrer", sentencia.