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La actriz Rachel Brosnahan, en la serie de Amazon ’The marvelous mrs. Maisel’. 

Las 10 mejores series internacionales del 2018

J. M. Freire / M. de Luna

La imparable revolución del ‘streaming’, la consolidación del ‘binge watching (consumo de series completas en visionados maratonianos) y la desmesurada producción de ficción que trae consigo esta ‘telepasión’ por la ficción (495 títulos nuevos en el 2018, solo en EEUU), hace que la selección de lo mejor del año sea un acto de fe. Y cada cual tiene la suya. Así, en el ‘top ten’ del año elaborado, están diez de las muchas que se lo merecerían.

10. La casa de las flores

(Netflix)

Puestos a transgredir los géneros establecidos, nada mejor que esta chispeante y rompedora visión de uno tan sagrado en México como es la telenovela. Y para más inri, protagonizado por uno de los mitos del modelo: Verónica Castro (quien confesó que al principio no lo tenía claro). Creada y dirigida por el nada convencional Manolo Caro (‘No sé si cortarme las venas o dejármelas largas’), la serie se centra en las vivencias de una floristería de lujo que esconde historias muy políticamente incorrectas, que se presentan en situaciones disparatadas, mucho humor negro y, sobre todo, a una velocidad que provoca fácilmente el ‘binge watching’.


9. Succession

(HBO)

A veces se habla de “Succession” como la maravilla sorpresa del 2018, pero poco malo cabía esperar de una serie creada por Jesse Armstrong, a quien debemos “Peep show”, “Fresh meat” y otros clásicos modernos británicos. En esta ocasión observa, con su ojo incisivo de siempre, los (cómicos) dramas y tribulaciones de la poderosa familia en el centro de una gran corporación mediática. Para el patriarca del clan, Logan Roy (Brian Cox), ha llegado el momento crepuscular de ceder las riendas. Sus herederos parecen empeñados en demostrar, día a día, cuán lejos están de cumplir los requisitos para ocupar su puesto.


8. Atlanta (T2)

(FX)

Con su clásica serie 'Louie', Louis C.K. inspiró a otros humoristas a crear series que ensanchaban el concepto 'telecomedia' para jugar con tonos y formatos, haciendo cada episodio diferente al anterior. En la segunda temporada de 'Atlanta', Donald Glover ha explotado a conciencia esta libertad de movimiento. Al empezar un episodio no sabías qué ibas a ver. Podía ser una comedia opresiva en un club de 'strippers'; una jornada surrealista con un pseudo-Michael Jackson; un drama agridulce sobre una camiseta de marca falsa. El asunto de ser negro en América, observado desde todos los ángulos imaginables.


7. Better call Saul (T4)

(AMC)

Algunas personas traen consigo el problema, el caos. A veces intentan seguir la línea recta, pero acaban volviendo al redil. Y estar a su alrededor significa quedar atrapado para siempre en su torbellino. Es la figura clásica del cine negro que aquí personifica Jimmy McGill, cada vez más cerca del Saul Goodman de 'Breaking bad'. No importa conocer la desembocadura de la historia: el diseño de Jimmy y el resto de personajes, sus diálogos, la perfecta austeridad de la narrativa, invitan a mirar y admirar una serie que hace tiempo que dejó de ser la hermana pequeña simpática de nadie.


6. El asesinato de Gianni Versace

(FX)

De la segunda entrega de 'American crime story' cabía esperar, ante todo, lujo, glamur y frivolidad. Las primeras fotografías invitaban a pensar que se avecinaba un culebrón moderno con extra de lentejuelas. Pero lo que venía era algo más inesperado: uno de los mejores 'psycho-thrillers' recientes, inmersión estilizada en la mente de un asesino, Andrew Cunanan, encarnado con verdadero genio lunático por un irreconocible Darren Criss, el Blaine Anderson de 'Glee'. También Edgar Ramírez y Penélope Cruz brillaban como, respectivamente, un Gianni Versace taciturno y su más intensa hermana Donatella.


5. The Americans (T6)

(FX)

Algunos vamos a echar seriamente de menos este impecable 'thriller' de espionaje, en realidad, sobre todo, drama sobre las mentiras y la interpretación de roles en el seno de un matrimonio. En sus últimos episodios, el dúo (casi familia) de espías rusos se enfrentaba a las decisiones más difíciles mientras se acercaba una gran cumbre por el control de armas. Luchas cuerpo a cuerpo entre padre e hija, confesiones en un párking, trenes que se cogen o se dejan marchar. Todo fue tensión y extraña melancolía en la recta final de la que ha sido, sin más, una de las mejores series de la historia.


4. The Good Doctor

(ABC)

La gran sorpresa del verano. Llegaba con buenas referencias (es del creador de ‘House’, David Shore, que adapta una serie coreana), pero nadie pensaba que esta enésima historia de médicos y  hospitales sea en uno de los pelotazos de audiencia del año. Tiene lo habitual en el género y que siempre funciona (toques lacrimógenos, humor, amores, psicología de andar por casa...), pero un detalle justifica el éxito: un joven y excelente actor (Freddie Highmore) que borda su papel de médico autista. Y esto sí que es original.            


3. Killing Eve

(BBC America / HBO)

La persecución de una agente del M15 a una escurridiza asesina es la base de esta serie que tiene el don de unir, sin chirriar, drama, ‘thriller’ y humor negro carbón. Sandra Oh (la doctora Yang de ‘Anatomía de Grey’) y  Jodie Comer (‘The White Princess’) son el gato policía y el ratón psicópata de una producción -basada en una saga literaria- que ha sido calificada de sorprendente. Efectivamente, el guion es de todo menos obvio y ofrece unos giros nada habituales en la ficción.    


2. Heridas abiertas

(HBO)

‘Thriller’ psicológico basado en una buena novela negra y que protagoniza una actriz de primera: Amy Adams (‘La duda’, ‘La gran estafa americana’). Y, además ,la dirige el productor de ‘Big Little Lies’, Jean Marc Vallée (‘Dallas Buyers Club’). Lo tiene todo para que esta opresiva y oscura miniserie, sobre la investigación de unos niños asesinados a cargo de una periodista con muchos traumas, sea una de las producciones destacadas del 2018.


1. La maravillosa señora Maisel

(Amazon Prime Video)

Otra gran producción –creada por el matrimonio Palladino, autores de ‘Las chicas Gilmore’- protagonizada por una mujer. En esta ocasión, es una abnegada madre que casi sin quererlo se dedica a ser monologuista en el Nueva York de mitad del siglo XX, cuando su marido lo abandona. La cuidada ambientación, el gran trabajo de los personajes secundarios y, sobre todo, la excelente interpretación de una -hasta ahora- poco conocida Rachel Brosnahan recuerdan los mejores trabajos de Woody Allen. Por cierto, ella trabajó en ‘Crisis en seis escenas’, miniserie del director neoyorquino.   



Temas: Series