22 oct 2020

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Ingeniero especializado en robótica

Oriol Torres: «Por culpa del cine, la sociedad ve al robot como una amenaza»

CRISTINA SAVALL
BARCELONA

¿Cuándo serán los robots imprescindibles en nuestra vida cotidiana? Oriol Torres (Barcelona, 1974) tiene hoy el honor de desvelar éste y otros enigmas en la inauguración de Robotick 2010. Él es uno de los padres de Reem B, un androide bípedo, gris y naranja, desarrollado por la empresa Pal Robotics, donde Torres investiga.

–¿Qué tiene de particular Reem B?

–Es el prototipo de un robot humanoide con cabeza, torso y piernas, capaz de caminar, transportar 15 kilos, reconocer caras, manipular objetos con delicadeza, trazar mapas de su entorno y localizarse a sí mismo. Son características que lo hacen único. Por ello, es uno de los más avanzados de Europa.

–¿La principal aplicación de la robótica sigue en el terreno industrial, como las fábricas de automóviles?

–Ya están en el sector servicios. Los robots se acercan cada día más a la gente. Una evolución lógica.

–¿A qué servicios se refiere?

–Han aparecido robots aspiradores, de juguete. De aquí a 20 o 30 años, llegarán los robots a las casas. Pero primero vendrán las aplicaciones de uso público: puntos de información, guías, logísticos y destinados a asistencia personal y teleasistencia.

–¿Qué puertas abre la robótica?

–Los robots serán herramientas que nos permitirán mejorar la calidad de trabajo, ayudar a personas con dependencia y emprender tareas peligrosas, como cuando hay un terremoto o un accidente de coche.

–¿Y su aplicación en medicina?

–Hay robots muy interesantes para cirugía dotados de una precisión extraordinaria. No obstante, una de las aplicaciones que tiene mucho futuro es la robótica aplicada a personas con dependencia. En Japón ya trabajan con robots que ayudan a los ancianos en sus casas. Y robots que se encargan de la medicación o que en caso de emergencia se comunican con el médico.

–¿Pueden despertar emociones?

–Se han hecho experimentos para que los robots puedan generar sentimientos positivos. Uno de los problemas es que muchas películas de ciencia ficción provocan una reacción de rechazo. Por culpa del cine, la sociedad ve al robot como una amenaza, cuando solo son máquinas diseñadas para ayudar.

–¿España se queda atrás?

–Los gobiernos de Japón y de Corea se vuelcan en la innovación robótica. Aquí cuesta, es muy difícil. Hemos de trabajar ahora, no nos podemos dormir en los laureles.