Terrorismo

Caen en Murcia tres "soldados del Califato" captados en Internet por un fanático religioso

El cabecilla de la organización, arrestado en Algeciras y ya en prisión, celebraba asiduamente reuniones clandestinas con sus acólitos: juntos visionaban material terrorista de extrema dureza

Caen en Murcia tres "soldados del Califato" captados en Internet por un fanático religioso
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Ana Lucas

La Policía Nacional ha capturado en Algeciras (Cádiz) al líder de un grupo yihadista cuyos miembros se consideraban "soldados del califato", que estaba caracterizado por su fuerte radicalización y que poseía una ingente cantidad de material propagandístico de extrema dureza. En la Región de Murcia se ha detenido a tres acólitos de este individuo, informan fuentes policiales. Tres hombres que, presuntamente, tenían como cometido captar, vía Internet, a más adeptos para su causa.

La operación, llevada a cabo el pasado martes, ha culminado con la desarticulación de un grupo yihadista al ser arrestado su líder (el sospechoso que vivía en Cádiz) y los tres vecinos de Murcia. Estos sujetos, según detallan fuentes del cuerpo, en su momento habrían sido captados y adoctrinados por el primero, el cual al principio ejercía labores de referente religioso para evolucionar como adoctrinador.

Afortunadamente, estos individuos no tenían planificado ningún ataque con visos de ser perpetrado en verdad

Afortunadamente, estos individuos no llegaron a atentar ni tenían planificado ningún ataque con visos de ser perpetrado. Se dedicaban, presuntamente, a intercambiar material violento y querían ser más: de ahí su empeño por difundir su discurso por la Red, con intención de llegar a, cuanta más gente, mejor.

La Dirección General de la Policía emitió este viernes un comunicado para dar cuenta de la operación. Lo hacían el mismo día que los investigadores ponían a disposición del titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional al líder del grupo y a su principal colaborador. De hecho, el presunto cabecilla de la red, tras pasar por el juzgado, ya está en prisión provisional.

En la investigación, desarrollada por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, han colaborado las brigadas provinciales de Información de Murcia y Valencia y la Brigada Local de Información de Algeciras. Ha sido coordinada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, tribunal que se hace cargo de los asuntos de terrorismo.

Se acercaba a sus acólitos con el cebo de la religión y, a partir de ahí, pasaba a adoctrinar

Las pesquisas comenzaron hace un año y medio, cuando los expertos en la lucha contra el terrorismo detectaron a un individuo alineado con los postulados de Dáesh que difundía, a través de sus redes sociales, material radical y violento de contenido yihadista.

Quedaban para criticar a Occidente

El líder del supuesto entramado de corte yihadista, un individuo conocido por su extremo radicalismo, llegó a captar y adoctrinar a tres personas, los tres vecinos de Murcia. Debido a la distancia física, se comunicaban por Internet. Según apuntan fuentes policiales, el presunto cabecilla mandaba a sus amigos virtuales "material yihadista de extrema dureza".

Lo hacía tras asegurarse de que eran personas a las que tenía lo suficientemente convencidas para que se creyesen su discurso radical. Se acercaba a ellas con el cebo del tema religioso, pero, desde ahí, pasaba a adoctrinar y su lenguaje incluía consignas violentas. Logró crear así, continúan la fuentes policiales, un grupo "cerrado y exclusivo".

Este sospechoso «celebraba asiduamente reuniones clandestinas con su grupo», citas en las cuales "visionaban material terrorista y criticaban la sociedad occidental", afirman desde la Policía Nacional.

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Los agentes llevaron a cabo cinco registros, cuatro en domicilios y otro en un camión de mercancías, en los que intervinieron numerosos dispositivos electrónicos.

Los investigadores se han sorprendido de la gran cantidad de contenido de carácter radical violento que manejaba el líder para su labor adoctrinadora, representando una grave amenaza para la seguridad pública.