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CASO DE UNA MENOR CON UNA ENFERMEDAD RARA

El juez imputa a los padres de Nadia por explotación sexual

El letrado Alberto Martín afirma que no existe "absolutamente" nada "pornográfico" en las imágenes

Fernando Blanco sigue en prisión tras declarar y Margarida Garau ha salido por su propio pie de la sede judicial

GUILLEM SÁNCHEZ / LA SEU D'URGELL / J. G. ALBALAT / BARCELONA

La madre de Nadia, Margarita Garau, entra en los juzgados de La Seu dUrgell. / DE FOTO / RAMON GABRIEL

La madre de Nadia, Margarita Garau, entra en los juzgados de La Seu dUrgell.
Declaraciones del abogado de los padres de Nadia.
Fernando Blanco, padre de Nadia Nerea, llega a los juzgados de La Seu dUrgell en un coche de los Mossos.
La madre de Nadia, Margarida Garau, este viernes llegando a los juzgados de la Seu dUrgell en compañía de su abogado.
Llegada de la madre de Nadia Nerea a los juzgados de La Seu.

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Los padres de Nadia han intentado explicar por qué fotografiaron a su hija desnuda y por qué se retrataron junto a ella mientras mantenían relaciones sexuales. A los Mossos d’Esquadra que encontraron las imágenes -al analizar un 'pendrive' que requisaron en el coche familiar- les dio la impresión de estar viendo imágenes de pornografía infantil. Al juez de la Seu d’Urgell que los investiga por un delito de estafa continuada le parecieron constitutivas de algo peor: un delito de explotación sexual. Este viernes, Fernando Blanco Margaria Garau han regresado a este territorio montañoso de Lleida en el que residieron los últimos años para convencer al magistrado de que son fotografías de las que se toman "en un ambiente familiar, normal y natural". No ha colado.

Tras interrogarlos -a ella durante media hora y a él durante una hora-, el juez ha ratificado su decisión de imputarlos a ambos por los delitos de "exhibicionismo, provocación sexual y explotación sexual", a la vez que ha abierto un nuevo procedimiento. Sin embargo, otro juzgado de la localidad deberá ocuparse de esta inesperada derivada del caso Nadia. El magistrado quiere centrarse únicamente en averiguar si, como sospecha, usaron a su hija enferma para amasar una pequeña fortuna -casi un millón de euros- procedentes de la caridad ciudadana.

A pesar de la gravedad de las nuevas imputaciones, no se amplían las medidas cautelares contra ellos. Esto significa que Blanco seguirá en prisión preventiva y que Garau continúa en libertad. Tampoco cambiará el régimen de visitas de Nadia, la niña de 11 años que reside en casa de su tía en Mallorca. Su madre podrá seguir viéndola durante los fines de semana. Tras las declaraciones, el juez ha resuelto también aceptar la acusación particular de la Generalitat.

LOS PADRES JUSTIFICAN TODAS LAS FOTOS

Los padres de Nadia no han convencido al juez. Pero al parecer sí a su abogado, Alberto Martín, quien además asegura que, tras ver las fotografías bajo sospecha, comparte la opinión de sus dos clientes. "No hay absolutamente nada de pornográfico en estas ni tampoco nada que obedezca a una explotación sexual", ha defendido.

Para el letrado, calificarlas de "pornográficas" requiere de un "elemento valorativo muy fuerte". A algunos les parecerían “normales” y a otros, “a lo mejor”, no. El juez es de los segundos. Por eso, antes de escuchar a los padres, escribió un auto en el que decía que no era admisible interpretarlas como instantáneas “inocentes" que cualquier padre podría tener de su hijo "en edades tempranas". Estas fotos son de "evidente contenido sexual" porque Nadia aparece con las manos en los genitales, haciendo "explícitos cruces de piernas" o exhibiendo sus partes íntimas. El abogado Martín, por el contrario, ha defendido ante los medios de comunicación estas posturas de la niña aludiendo a su carácter "juguetón".

El juez tampoco creía -y sigue sin creer- que pueda existir "una explicación razonable" que aclare por qué quisieron mantener relaciones sexuales (y fotografiarlas) en la misma cama en la que se encontraba acostada Nadia. "La menor, a pesar de la enfermedad padecida, necesariamente debería entender la significación de los actos que sus progenitores realizaban”. Sobre esto hecho, Martín ha dejado caer que las imágenes no permiten demostrar que Nadia estuviera despierta en ese instante. Los padres no tomaron estas fotos "para causar un perjuicio de la niña" en ningún caso, ha remarcado.

En resumen, y a diferencia de lo que ha resuelto el juez, para el abogado las nuevas y gravísimas imputaciones que recaen sobre sus clientes están fuera de lugar. "No queremos un juicio social duro, ni que se les queme en una hoguera", ha pedido Martín. "Queremos que se les juzgue por aquellas cuestiones que procedan", ha pedido.

ORGANYÀ NO LES QUIERE

La madre ha llegado al juzgado de la Seu en compañía de su abogado a las 9.20 horas. Cuarenta minutos antes de la hora dictada por el magistrado. Para entonces, y a pesar del frío, frente al edificio judicial ya había demasiados periodistas esperándola para que pudiera entrar discretamente. Su marido, Fernando, ha llegado puntual a su cita de las 11.00 horas. Él lo ha hecho en el asiento trasero de un coche de los Mossos d’Esquadra. Su condición de arrestado provisional le ha permitido entrar y salir por un lateral del juzgado y sin que ningún cámara lograra grabarlo.

Fernando y Margarida se marcharon de esta zona el 7 de diciembre, cuando fueron detenidos por los Mossos. En Can Robert, el chalet que alquilaron en Fígols, un puñado de casas que el río Segre separa de Organyà, la noche del viernes volvió a encenderse alguna luz. Margarida durmió allí. Desde fuera parecía que la casa seguía vacía. Pero al fijar la vista se apreciaba una luz tenue que llegaba de la parte trasera del domicilio. Tuvo que volver sin hacer ruido. En Organyà, un pueblo que llegó a hacer colectas para ayudar a Nadia, nadie quiere saber nada de ellos.