26 oct 2020

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La exmujer de Bretón: "Sería un alivio que muriera quemado, como mis hijos"

La madre de los niños Ruth y José cree que su exmarido, condenado por la muerte de ambos, solo intenta "llamar la atención"

JULIA CAMACHO//SEVILLA

Ruth Ortiz, en su declaración en el juicio contra su exmarido, en junio del 2013.

Ruth Ortiz, en su declaración en el juicio contra su exmarido, en junio del 2013. / EFE

Cuando se cumplen cinco años de la muerte en Córdoba de sus hijos, Ruth y José, quemados por su padre, Ruth Ortiz trata de rehacer su vida después de pasar un “infierno” durante su matrimonio con José Bretón. Cree que el último intento de suicidio de su exmarido es una “llamada de atención”, porque si de verdad quisiera morir “ya lo hubiera hecho”. Y tranquila, afirma sin dudar que le desearía una muerte similar a la que vivieron sus pequeños, porque no cree que se haya hecho justicia. “Sería un alivio que muriera quemado, como mis hijos”.

Así se ha pronunciado Ortiz en una entrevista concedida este viernes a El Programa de Ana Rosa'' en Telecinco. Allí ha vinculado los cortes en el cuello que se ha autoinfligido su exmarido con el quinto aniversario del fallecimiento de sus hijos en la finca de Las Quemadillas --propiedad de la familia paterna--. La mujer dice desconocer, sin embargo, qué está planeando Bretón, porque en los últimos meses se ha quejado en varias ocasiones para solicitar su traslado desde la cárcel de Ciudad Real a Córdoba, de forma que pueda recibir visitas de su familia.

"NO LO VEO JUSTO"

“No sé lo que está maquinando en la cárcel. Lo mismo está preparando otra venganza”, ha asegurado. Hace un tiempo, ya expresó su convicción de que ella sería la siguiente una vez que Bretón lograra salir de prisión. No obstante, a renglón seguido, apunta que “es tan cobarde que no creo que se acerque a mí directamente”. En cualquier caso, calcula que cuando cumpla los 25 años de condena, Bretón tendrá más de 60 años “pero no veo justo que llegue un momento en el que él disfrute de su libertad”. “No creo en la reinserción en él”, insiste.

“Estoy harta de sus llamadas de atención”, confiesa, atribuyendo las últimas lesiones a que este sábado es el aniversario de la muerte de los niños y que “quizás no le apetece estar en la cárcel por la presión de sus compañeros, y a lo mejor quería estar en el hospital”. “Es un preso problemático, no lo querrán en ninguna cárcel y no creo que reciba visitas. Él está solo”.

Ortiz recuerda su vida en pareja como un calvario. “No está contento con nada, nunca lo ha estado y vive en un constante infierno”, describió. Y duda de las intenciones por las que Bretón mantiene fotos de los niños en la celda y no deja que las toquen. “No sé para qué. Su mentira le ha metido tanto en su papel que se la ha creído”, dice en la entrevista televisiva. Cuando se acercan estas fechas de octubre, ella rememora todo lo ocurrido, y eso supone “mucho dolor”. Sin embargo, dice que al menos ahora sabe dónde están los restos de sus pequeños. “Puedo ir a llevarle flores y visitarlos. Tener los restos fue muy importante, fue como cerrar un capítulo”, concluye.