Fenómeno inquietante

Preocupación en Interior por el vandalismo en Molins, Manresa o Vic: "No son peleas puntuales, son muy similares"

Once detenidos, 8 menores, por la pelea multitudinaria del sábado de Manresa

Un grupo de jóvenes lanza objetos contra la policía y provoca disturbios y daños en Molins de Rei

Cuatro jóvenes heridos por arma blanca tras una pelea multitudinaria en Vic

Un grupo de vándalos irrumpió en el comercio y quemó un coche antes de enfrentarse a los Mossos d'Esquadra en Molins de Rei (Barcelona)

Elisenda Colell

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La jefatura de los Mossos d'Esquadra está analizando al detalle y al más alto nivel los episodios violentos de la última semana ocurridos en Manresa, Molins de Rei, Vic y Amposta, todos en menos de una semana. "No queremos crear alarma, pero nos preocupa y estamos poniendo la lupa en el asunto", aseguran fuentes de la Conselleria d'Interior, que explican que las pesquisas las ha asumido directamente la Prefectura de la policía catalana. También el equipo del 'conseller', Joan Ignasi Elena, está monitorizando el fenómeno. "Son casos muy parecidos y nos tenemos que dedicar a ello. No estamos hablando de peleas puntuales", explican desde la 'conselleria' que dirige Joan Ignasi Elena.

En mente también está el recuerdo de los incidentes violentos registrados durante la Mercè de 2022, cuando un joven murió apuñalado y un grupo de jóvenes calcinó motos y bicis y asaltó comercios en Sants.

"Esto sobrepasa el ámbito local. Necesitamos una reflexión como país"

Xavi Paz

— Alcalde de Molins

Es importante que la policía pueda despejar algunas de las dudas que ya se preguntan vecinos y comercios de los municipios afectados. ¿Se trata de bandas juveniles organizadas? ¿Hay convocatorias en las redes sociales?

Los municipios empiezan a reclamar una respuesta integral al fenómeno. "Esto sobrepasa el ámbito local y nos supera a los ayuntamientos. Necesitamos una reflexión como país y tratar esta realidad con otra fórmula y atajarla desde otra perspectiva", subraya Xavi Paz, alcalde de Molins y vicepresidente de la Associació de Municipis de Catalunya (ACM). Por su parte, el Ayuntamiento de Vic ha llamado al civismo y a la convivencia, al tiempo que ha pedido "medidas preventivas para garantizar la seguridad de la ciudadanía".

Paz habla desde la experiencia de este domingo, cuando la fiesta mayor de Molins acabó con graves disturbios protagonizados por decenas de jóvenes encapuchados que destrozaron cuatro comercios, incendiaron contenedores, montaron barricadas y se enfrentaron a la policía. De momento, hay un detenido y dos identificados. Ninguno de ellos es vecino de Molins.

En Vic, este sábado, una pelea multitudinaria con armas blancas protagonizada por dos grupos de la comunidad hindú también acabó con cuatro heridos. Y el fin de semana anterior, fue Manresa el escenario de una batalla campal entre dos grupos de jóvenes. Algunos de ellos eran menores escolarizados en el municipio. La policía detuvo a once personas, entre ellas ocho menores. En todos los casos, hay investigaciones abiertas.

"A la deriva"

En el debate también han terciado sindicatos policiales, que han advertido de que disturbios como los de Molins o peleas multitudinarias y ataques con navajas irán a más si no se pone remedio, por la sensación de impunidad que, a su juicio, se ha generado tras años en los que se haya cuestionado, dicen, la labor de las fuerzas de seguridad en Catalunya.

En declaraciones a EFE, el portavoz del sindicato Fepol, Toni Castejón, ha denunciado que el "vergonzoso" silencio político sobre estos hechos ha "normalizado" este tipo de situaciones, al tiempo que ha advertido de que se está yendo "a la deriva", ya que estos conflictos serán cada vez más complicados de resolver.

Los sindicatos policiales atribuyen a la sensación de impunidad que el incivismo "degenere" en disturbios graves

Castejón ha subrayado que los policías no solo no reciben apoyo político, sino que se les "ignora", tras años de cuestionar su labor públicamente y de lanzar a la sociedad el mensaje de que "todo vale" y de que este tipo de actos no tienen un duro reproche penal, ante lo que han detectado un "incremento brutal de la violencia" en la calle tras la pandemia.

Asimismo, ha asegurado que incidentes como los de Molins de Rei pueden pasar ahora en cualquier sitio, en un contexto además en que considera que el modelo de orden público durante las noches ha quedado "obsoleto", de forma que una patrulla de seguridad ciudadana por sí sola no puede hacer frente a determinadas situaciones sin contar con el apoyo de los antidisturbios de las unidades BRIMO o ARRO.

Quejas policiales

Por su parte, el portavoz del Sindicat de Policies de Catalunya (SPC), David Miquel, ha explicado que se ha llegado a esta situación, que no es un "hecho aislado", por la sensación de impunidad y la falta de valores sociales que han provocado que el incivismo "degenere" en casos más graves, y por poner constantemente en cuestión el concepto de autoridad policial.

Se trata de un "cóctel" que, según Miquel, facilita que cada vez haya más violencia en la calle, ante lo que cree que conviene "mano dura", para que el castigo por estos disturbios o por los ataques a la policía sea más elevado. Según esta organización, debe plantearse el debate sobre si el hecho de que algunos menores delincan como adultos debería comportar que asumieran las mismas responsabilidades penales.

Desde el sindicato USPAC, Albert Palacio ha recordado que hace años que vienen avisando de que este tipo de incidentes irían a más y ha advertido de que cada vez serán más frecuentes y más graves si no se pone remedio y desde las administraciones no se adoptan medidas, entre ellas dar más apoyo y herramientas a la policía.