Investigación

El forense evalúa las secuelas psicológicas de la víctima de Alves: la instrucción entra en la recta final

La Audiencia de Barcelona mantiene en prisión a Dani Alves e insiste en el riesgo de fuga

Alves esgrime el empadronamiento en Barcelona de su exmujer e hijos para pedir la libertad

Dani Alves

Dani Alves / HENRY ROMERO / REUTERS

Guillem Sánchez
J. G. Albalat
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La investigación judicial contra el exjugador del FC Barcelona Dani Alves por presunta agresión sexual ha entrado en la recta final. El forense practicó este martes un examen psicológico a la víctima para evaluar los síntomas y las secuelas que le han podido quedar tras el suceso ocurrido en la noche del 30 al 31 de diciembre del año pasado en la discoteca Sutton de la capital catalana, tal como ordenó la jueza que se encarga del caso. Se trata de la última prueba que estaba pendiente. Si ni la fiscalía, ni la acusación particular, ni la defensa solicitan que se realice una nueva diligencia, la instrucción estaría finiquitada y se entraría en un nuevo estadio: el procesamiento del futbolista, la calificación del fiscal y el juicio en la Audiencia de Barcelona.

La víctima acudió el martes por la mañana al Instituto de Medicina Legal de Catalunya para que el forense, como ordenó la jueza, le realizara el examen psicológico. Primero un test y después una serie de preguntas, como es habitual. La magistrada permitió que le acompañara la psiquiatra que la trata desde que padeció la presunta violación en el lavabo de un reservado de la discoteca. La togada dejó claro que únicamente se podían analizar los síntomas y las secuelas que tiene la mujer, evitando las preguntas sobre los acontecimientos que sucedieron en el interior del local, pues los hechos deben ser juzgados por los tribunales.

El perito privado

La Audiencia de Barcelona, tras un recurso de la defensa, ordenó que también se dejara asistir a la práctica de este examen a un perito particular designado por el abogado de Alves, que tuvo que limitarse a las cuestiones que había acordado la jueza. Es decir, preguntar sobre las secuelas y los síntomas, aunque su intención inicial era poder preguntar directamente a la víctima sobre otras circunstancias vinculadas con lo sucedido en la discoteca. El letrado del jugador solicitó también en su día que se grabara esta diligencia, pero la jueza se lo denegó.

El forense deberá ahora remitir al juzgado que instruye la causa, que fue convertida en sumario al poco de empezar a instruirse, su informe sobre el examen, en el que se detallará en qué estado psicológico se encuentra la joven, así como el tratamiento médico que tiene prescrito, pues la víctima está todavía de baja laboral. Es de suponer que el perito nombrado por la defensa de Alves también redacte otro informe con sus conclusiones y lo remita también al juzgado.

Tras ello y si las acusaciones y el abogado del exfutbolista no piden nuevas pruebas, solo quedará que se dicte el procesamiento contra el astro brasileño. En ese momento, se realizará lo que técnicamente se llama indagatoria. Primero se le comunica en persona el procesamiento y que existen indicios de criminalidad contra él y después tiene la posibilidad de hacer las manifestaciones que considere oportunas. Así, se podría producir una tercera declaración ante el juez antes de la celebración del juicio.

Celeridad

Después del procesamiento del exfutbolista, que puede se recurrido, la jueza concluirá el sumario y lo remitirá a la Audiencia de Barcelona para que se celebre el juicio. El mismo tribunal que esta semana acordó mantener en prisión a Alves reconocía en su resolución que la instrucción del caso estaba prácticamente acabada e instó a la magistrada que dirige las pesquisas a que las pruebas que faltan (es decir, el examen psicológico ya practicado) se llevaran a cabo "con la celeridad que exige la privación de libertad", a "fin de que en la máxima brevedad se proceda a concluir el sumario" y a remitirlo a la Audiencia de Barcelona para su enjuiciamiento. Eso podría producirse en los próximos meses.

El exjugador del Barça permanece en la cárcel desde el pasado 20 de enero. Por dos veces, la Audiencia de Barcelona ha denegado su libertad y ha rechazado los recursos presentados por su defensa. En su última decisión, el tribunal consideró que "los indicios de criminalidad" que en su día se valoraron como "suficientes" para imputarle y encarcelarle "permanecen inalterables" y que el riesgo de fuga continúa vigente, a pesar del empadronamiento de los hijos en Esplugues de Llobregat. Para los magistrados, la declaración de la mujer "tiene rasgos de fiabilidad suficientes" y "los elementos de corroboración son variados". Sobre el posible "galanteo sexual" previo a la presunta agresión sexual, el tribunal sostuvo que lo acaecido con anterioridad al acceso de Alves y la víctima al lavabo del reservado "no determina ni que esta hubiera consentido la relación sexual con penetración que consta acreditada, ni que mintiera sobre la misma".