Natalidad

¿Reproducción asistida hasta los 45? El riesgo es retrasar aún más la maternidad

En España no existe un tiempo medio de espera para acceder a los tratamientos: varía de comunidad a comunidad e, incluso, de hospital a hospital

¿Reproducción asistida hasta los 45? El riesgo es retrasar aún más la maternidad
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Nieves Salinas, Elena Marín

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este lunes la puesta en marcha de un Plan de Fertilidad en Red con el que en la sanidad pública madrileña se incrementará el límite de edad de la mujer solicitante hasta los 45 años y podrán acceder a los tratamientos aquellas que ya tienen un hijo, dos condicionantes que diferencian el acceso a estos tratamientos de lo que ocurre en otros territorios, donde rigen, como criterio general, que las mujeres no hayan cumplido los 40 años y no tengan ya otro hijo. Una propuesta que alaban desde las sociedades científicas consultadas por El Periódico de España y que los expertos en fertilidad consideran que puede abrir camino a otras comunidades. Por arreglar, indican, el tema de las listas de espera para acceder a este tipo de tratamientos -que aproximadamente van desde un mínimo de seis meses hasta los dos años en algunas autonomías. Eso sí, subrayan que hay que tener cuidado con el mensaje que se traslada a la población: "Cualquier retraso de maternidad lleva implícito unos malos resultados", previene la reconocida ginecóloga Juana Crespo.

"Puede que sea una pionera porque el perfil de la paciente que acude a estas técnicas -con la maternidad cada vez más tardía- es completamente diferente a hace 20 años y hay que adecuarse. Sus medidas son coherentes con la nueva realidad. España tiene una ventaja respecto a otros países de Europa y es que la sanidad pública contempla técnicas de reproducción asistida. La reflexión que ha hecho Madrid, además, se rige por criterios médicos. Si lees la propuesta es claro, es lo que hacemos nosotros, no poner límite por edad, por ciclos o por tener otro hijo", resume el doctor José Luis Carbonero, presidente de la Sección de Esterilidad e Infertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) desde San Sebastián, donde trabaja en una clínica privada.

En España, según la última encuesta de fecundidad recogida por el INE, cuyos datos son de 2018, las mujeres desean tener más hijos de los que tienen realmente en todas las comunidades autónomas y son aquellas que viven en la Comunidad de Madrid, Región de Murcia y Navarra las que, superados los 40 años, "están más lejos de completar el número medio de hijos deseado". La encuesta apunta que el 56,5% de las mujeres que superan esta edad tiene dos hijos o más, sin embargo, en la Comunidad de Madrid, el 77,5% de ellas querría tener ese número de descendientes. Es decir, que hay un alto número de mujeres de más de 40 que, por distintas razones, no han podido cumplir ese objetivo.

El plan de Ayuso

El próximo día 26 de enero la Comunidad de Madrid presentará el mayor plan de impulso a la natalidad, la familia y la conciliación de España con el objetivo de hacer frente "al reto demográfico", ha avanzado Ayuso. Dentro del Plan de Fertilidad en Red, además de la ampliación de la edad de la mujer solicitante, también se permitirá a cada persona elegir centro entre los siete disponibles en la actualidad, con una única lista de espera compartida entre todos ellos. Esta medida, apuntan en el Ejecutivo madrileño, servirá para reducir la lista de espera para acceder a estos tratamientos.

El plan madrileño incluirá cerca de 80 medidas que contarán con un presupuesto aproximado de 4.500 millones de euros

Además, la Comunidad ampliará de tres a cuatro los intentos completos por mujer, se crearán dos unidades de reproducción asistida nuevas y se reactivarán las existentes. Asimismo, se pondrá en marcha el Banco Madrileño de Ovocitos, ha señalado la presidenta.

En total, el plan de impulso a la natalidad incluirá cerca de 80 medidas que contarán con un presupuesto aproximado de 4.500 millones de euros en el que se contemplan también una serie de medidas fiscales, además de las estrictamente sanitarias, como ampliar las deducciones hasta 2.100 euros en el impuesto de la renta por nacimiento o adopción de hijos a lo largo de tres años, ayudas para la vivienda o solicitar al Ejecutivo que colabore en este plan mediante la reducción "de al menos el 50% de la cuota empresarial de la Seguridad Social de los trabajadores que se incorporen tras ser padres".

Criterios de sostenibilidad

El doctor Carbonero es uno de los especialistas que ve con buenos ojos el anuncio hecho por la presidenta madrileña en el que destaca tres grandes cambios. Primero, ampliar la edad de las mujeres que pueden acceder a tratamientos -en toda España, en la pública es hasta los 40, recuerda- una medida que le parece lógica. En un centro como el suyo, Quirón Salud de San Sebastián, la edad media de la primera consulta es 39,6 años. "Si tú bloqueas a los 40 años el acceso a un tratamiento, nosotros no haríamos ninguno", continúa. El representante de la SEGO apunta que el criterio de fijar en 40 años el límite para acceder a estos tratamientos es "entre médico y económico" por lo insostenible para el sistema.

Ampliar a cuatro el número de intentos por mujer "es una medida coherente" indica el doctor Carbonero

En cuanto a la decisión de ampliar a cuatro los intentos de la mujer, el médico considera que "es una medida también coherente". Que puedan acceder a estos tratamientos las mujeres que ya tienen un hijo es otra propuesta madrileña que considera positiva. En otras comunidades, priorizan a las mujeres que no han tenido hijos, especifica.

Listas de espera en la sanidad pública

En España no existe un tiempo medio de espera para acceder a este tipo de tratamientos. Varía de comunidad a comunidad e, incluso, de hospital a hospital. Así lo explica la doctora Bárbara Romero, coordinadora del grupo de interés de centros públicos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF): "Varía. Cada cierto tiempo vamos actualizando y vamos preguntando en nuestro grupo y es muy variable. Sobre todo ahora, con el tema del coronavirus, ha cambiado en función de la carga asistencial de cada centro".

"Nos preocupa que la información no llegue bien a las mujeres, sobre todo que piensen que pueden retrasar la maternidad porque les cubrimos los tratamientos", dicen desde las Sociedad Española de Fertilidad

Hay hospitales, añade Romero, sin lista de espera y otros donde roza los dos años. "No tenemos una media a nivel nacional", apunta la médico que cita como ejemplo el caso de su centro, el Virgen de las Nieves de Granada, donde, antes de la pandemia, la espera para acceder a técnicas de reproducción asistida era de en torno a ocho meses y ahora alcanza un año.

Sobre el plan anunciado por Isabel Díaz Ayuso, la doctora Bárbara Romero confiesa que "al principio" le "sorprendió un poco". "De entrada, alargar la edad nos preocupa, porque en las mujeres las tasas de éxito a partir de los 42 años son muy bajitas. Sobre todo, nos preocupa que la información no llegue bien a las mujeres, principalmente, que piensen que pueden retrasar la maternidad porque les cubrimos los tratamientos", argumenta.

Sin embargo, admite la doctora, como defensora del sistema público, "todo lo que sea aportar recursos, materiales y personales, y poder ofertar más tratamientos para la población nos parece estupendo, siempre que eso no vaya en detrimento de otras pacientes. Es decir, si implica aumentar las listas de espera, porque no se ponen los recursos necesarios y no va a haber equidad, no me gustaría. Pero si se ponen recursos y se hace una previsión, es positivo para las mujeres de Madrid".

Sobre las listas de espera, el presidente de la sección de Esterilidad e Infertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), indica que la primera demanda que hacen los especialistas es aligerarlas. "Van en contra de los resultados", apostilla.

"Olé y olé"

En la misma línea se pronuncia desde Valencia la doctora Juana Crespo, ginecóloga y obstetra y quizá una de las médicos españolas que más sabe de reproducción asistida tras más de 30 años de experiencia. Crespo responde a El Periódico de España desde la clínica que lleva su nombre, que nació en 2014, y donde atiende casos muy complejos. "Que haya iniciativas para favorecer la maternidad y la reproducción, un olé y olé a cualquier político y de cualquier bandera que admita que tenemos un problema de natalidad brutal. Una iniciativa para quitarnos el sombrero, para empezar", señala la ginecóloga.

Eso sí, una vez analizadas las medidas, Crespo habla de las de apoyo a la maternidad tardía. Y considera que, sin embargo, que en el plan madrileño se echa en falta medidas de prevención de la infertilidad por el envejecimiento: "Repito, fenomenal que por fin salga a la palestra que tenemos que ayudar a gestar a las mujeres de entre 40 y 45 años. Pero yo lo organizaría de otra manera".

La ginecóloga Juana Crespo insiste: "Hay que planificar la fertilidad cuando se es fértil. Cualquier retraso de la maternidad lleva implícito unos malos resultados"

En su opinión, una solución sería la siguiente: "un banco de ovocitos donde se preserve la fertilidad entre los 30 y 34 años a todas las mujeres que quieran hacerlo. "Si se embarazan y tienen hijos, esos ovocitos los donamos a las mujeres que lleguen a los 40 y no tengan", explica. Juana Crespo insiste en que "hay que planificar la fertilidad cuando se es fértil". E incide: "A lo mejor, lanzar ese mensaje a la población es equivocado. Cualquier retraso de la maternidad lleva implícito unos malos resultados".

El acceso en otras comunidades

En la Comunidad Valenciana, en enero de 2021, la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública actualizaba el protocolo que define los criterios de acceso a las técnicas de reproducción humana asistida de fecundación in vitro con ovocitos propios (cuando se extraen óvulos de la mujer, se fecundan con semen y se introducen los embriones en el útero para que sigan su proceso de gestación) en los hospitales públicos. En esta autonomía, la lista de espera está entre uno y dos años; precisa Juana Crespo.

Según el protocolo valenciano, ajustándose a la evidencia científica y al marco legal, en el momento del inicio del estudio de fertilidad, la edad de la mujer deberá ser mayor de 18 años y menor de 40 años, y no deberá padecer ninguna enfermedad en la que el embarazo pueda acarrearle un riesgo grave a ella o a su posible descendencia. En el caso del hombre, su edad deberá ser menor de 55 años. Además, tienen que ser personas o parejas sin ningún hijo común previo y sano. El protocolo también determina unos plazos para agilizar el acceso a los cuatro centros públicos acreditados para la realización de las técnicas de fecundación in vitro.

Unos protocolos que comparten otras comunidades. Para garantizar el acceso a técnicas de reproducción asistida en la red de hospitales públicos de Castilla-La Mancha, esta comunidad se rige por lo establecido en la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida y el Real Decreto 1030/2006 que establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, detallan desde Sanidad. Además, desde enero de 2017, el Servicio de Salud introdujo como mejora el hecho de que las mujeres solas o con pareja femenina que lo soliciten tienen derecho a acceder a estas prestaciones.

Listas de espera de seis meses en Navarra

En Navarra, informan desde el Departamento de Salud, los criterios de acceso son los siguientes: mujeres mayores de edad y menores de 40 años; hombres mayores de edad y menores de 55 años; sin hijos previos sanos (en caso de parejas sin hijos comunes) y sin contraindicación de embarazo ni de técnicas de reproducción. Los criterios de exclusión son, en resumen, la esterilización voluntaria previa, existencia de contraindicación para el tratamiento o embarazo, riesgo grave en el desarrollo de la descendencia u otras circunstancias graves que impidan el tratamiento o pongan en riesgo a la descendencia.

En cuanto a la lista de espera, aseguran que no la hay para el acceso a la unidad de fertilidad, para el tratamiento con inseminaciones ni para los tratamientos de criotransferencia. En cambio, sí hay lista de espera de unos seis meses para los tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) o ICSi; una técnica de laboratorio que consiste en inyectar un espermatozoide en el citoplasma del óvulo para fecundarlo (intracytoplasmic sperm inyection, por sus siglas en inglés) y conseguir un embrión.

Según los últimos datos disponibles, en 2019 se contabilizaron 180.906 tratamientos de reproducción asistida (un 1,3% menos respecto a 2018)

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El pasado octubre, el Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Fertilidad presentaban los últimos datos del Registro Nacional de Actividad, referentes al año 2019. Dicho Registro recoge los datos de 311 centros, que indican que en ese periodo se han llevado a cabo un total de 148.358 ciclos de Fecundación in Vitro (FIV), un 0,6% menos respecto a 2018. También se redujeron las Inseminaciones Artificiales (IAs) un 4,5%, ya que se realizaron 32.548 procedimientos. En total se contabilizaron 180.906 tratamientos de reproducción asistida (un 1,3% menos respecto a 2018).

En noviembre, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, firmaba la Orden Ministerial para que las mujeres sin pareja, lesbianas, bisexuales y trans con capacidad de gestar puedan acceder a la Reproducción Humana Asistida (RHA) en el sistema sanitario público.