Estafas en Internet

Tres consejos básicos para no ser víctimas de un ciberataque

  • Los expertos advierten de que la formación, la paciencia y el escepticismo pueden ser claves para detectar fraudes informáticos que buscan robarnos datos y dinero

Un menor navega en internet con su teléfono móvil.

Un menor navega en internet con su teléfono móvil.

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

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Nuestra privacidad está constantemente expuesta en internet. Y cada vez hay más ciberdelincuentes que buscan engañarnos para suplantar nuestra identidad, robarnos información confidencial y terminar vaciando nuestros bolsillos. La digitalización forzada por la pandemia ha acelerado multitud de estafas informáticas que, a través de mensajes más o menos sofisticados, intentan infiltrarse para vampirizar nuestros móviles y ordenadores.

Uno de los ciberataques más normalizados en los últimos meses es el 'phishing', técnica a través de la que el agresor manda un mensaje a su víctima por SMS o correo electrónico suplantando la identidad de otra persona o empresa de confianza. Así, se busca engañar al receptor para captar datos como contraseñas y poder así realizar transacciones en su nombre o extorsionarlo.

Ante la preocupación por el aumento de este tipo de ataques, los expertos dan varios consejos para evitar convertirnos en víctimas. “Pueden haber fallos de seguridad en los sistemas operativos o en las aplicaciones, pero el factor que los ciberdelincuentes van a explotar es el humano”, explica Bruno Pérez Juncà, perito judicial y forense informático. “Es por eso que la prevención y la formación son la única vía para no quedar expuesto”.

Revisar los mensajes

El primer paso es ser escéptico y desconfiar de los mensajes que recibimos, especialmente aquellos que tienen un tono de alerta. “No puedes pretender leer correos electrónicos mientras haces la compra o conduces. Hacer muchas cosas a la vez nos hace bajar las defensas”, apunta Juncà. Los mensajes que forman parte de una estafa pueden detectarse por su tono, pero también por errores ortográficos, por la (sospechosa) dirección electrónica del emisor o por la inclusión de enlaces que redirigen al usuario a webs no seguras. En caso de duda es mejor ir directamente a la página web de esa empresa o entidad en lugar de presionar el enlace recibido.

Cambiar las contraseñas

Juncá recomienda a los usuarios cambiar “constantemente” todas sus contraseñas como mecanismo de precaución. Para detectar que estamos siendo víctimas de una estafa informática no solo hace falta conocimientos básicos para detectar webs maliciosas, sino también tomarse un tiempo y dedicarlo a la gestión de tu correo electrónico. “La gente debe saber que constantemente puede ser engañada”, explica el experto. “Nos lo creemos todo por defecto y con la tecnología hay que pensar lo contrario, que todo puede ser mentira”.

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La Guardia Civil advierte que los puntos públicos de wifi y de carga pueden convertirse en peligros para la seguridad de nuestros dispositivos. Los ciberdelincuentes pueden pinchar esos espacios para explotar sus vulnerabilidades. Así, una vez nos conectamos a estos los atacantes tienen un puente directo para penetrar los sistemas de nuestros móviles y ordenadores, accediendo a toda la información que almacenamos. No descargarse las actualizaciones es, según Juncà, como no reforzar un muro en el que aparecen agujeros.

Las víctimas pueden denunciar casos de ataques informáticos en la página web de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) o llamando al 017, número gratuito y confidencial que el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) lanzó el año pasado.