Club de Educación y Crianza de EL PERIÓDICO

Galletas de garbanzos y otros 4 almuerzos saludables para el cole

  • El mejor tentempié es una pieza de fruta, pero si te apetece variar un poco aquí tienes unas recetas fáciles

Un niño de seis años merienda unas galletas de garbanzos, que ha cocinado junto a su madre.

Un niño de seis años merienda unas galletas de garbanzos, que ha cocinado junto a su madre. / David Castro

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Olga Pereda
Olga Pereda

Periodista

Especialista en educación y crianza

Escribe desde Madrid

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Antes de ponerte manos a la obra, recuerda: cocinar saludable lleva su tiempo. Merece la pena, eso sí. Estás sentando las bases para que tus hijos e hijas tengan buena salud en el futuro. El mejor almuerzo y la mejor merienda para tus hijos es la fruta. Entera. Nada de zumos ni batidos. Por muy caseros que sean. Fruta, fruta y fruta. Además, es lo más fácil. Les metes una manzana en la mochila del cole y ya está. Ahora bien, si tienes tiempo y ganas, te proponemos cinco recetas fáciles para que hagas con ellos.

Galletas de garbanzos

Son las primas hermanas del falafel libanés. Y bien fáciles: solo hay que triturar en un recipiente todos los ingredientes: un bote de garbanzos cocidos, media cebolla, unas cuantas ramas de cilantro, un poco de jengibre fresco, el zumo de un limón y un generoso chorro de aceite de oliva. Y todas las especias que te gusten. Por ejemplo, cúrcuma, comino molido, nuez moscada, sal y pimienta. Para que tengan más consistencia, te recomendamos añadir unos copos de avena. Una vez tengas la masa, añádele un poco de harina y remueve. Mete la masa en la nevera un rato para que repose y sea fácil de manipular. Sácala y empieza a formar galletas redondas. Ayúdate de la harina para que queden más bonitas. Dependiendo de la potencia de tu horno, estarán listas en unos 30 minutos a 180 o 200 grados. Recién sacadas están deliciosas y crujientes. Aguantan perfectamente al día siguiente. Y frías están igualmente buenas.

Te indicamos el paso a paso para elaborar unas galletas de garbanzos

Paté de atún

Lo venden hecho en el súper, sí. Pero la diferencia con el casero es abismal. Nosotros apostamos por una receta original de Juan Llorca, a la que tuneamos un poco. El ingrediente principal es el queso crema de untar. Es calórico, así que lo hacemos nosotros. La noche anterior, coges cuatro yogures naturales sin azúcar y los mezclas en un bol. Añades un pelín de sal y lo metes en una gasa (las de bebé son fantásticas). Haces un nudo y lo dejas colgando para que drene todo el líquido. Al cabo de unas horas el yogur se habrá convertido en un fabuloso queso crema. Cuanto más lo dejes, más espeso será. Después, lo bates junto a una lata de atún al natural y le añades uno o dos pimientos rojos de bote y unos tomates secos hidratados. Lo untas en pan integral y tienes el bocadillo perfecto.

Paté de pimientos

Una merienda vegana que sabe a sobrasada. Trituras dos puñados de almendras crudas junto a un par o tres de tomates secos hidratados y la misma cantidad de pimientos rojos de bote. Le añades un chorrito de aceite de oliva virgen extra, una generosa cantidad de pimentón y un poquito de sal (opcional). Ya lo tienes.

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Nocilla sin azúcar

Tan fácil como la receta anterior. Echas en la batidora tres puñados de avellanas tostadas sin sal, le añades una cucharadita de cacao puro en polvo y un poco de leche entera. Bate hasta formar una crema que se pueda untar. Si lo notas amargo, échale un dátil (uno, no 20, que los dátiles son azúcar, como la miel, el sirope de agave y la panela).

Gachas de avena

Coge un bote y echa una generosa cantidad de copos de avena. Vierte leche entera hasta cubrirlos y un poco más. Añade canela, un poquito de esencia de vainilla, la ralladura de un limón y cacao puro en polvo. Tapa el bote y menéalo. Mételo en la nevera y déjalo toda la noche. Al día siguiente, ya estará listo este 'porridge' saludable para comer con cuchara.