Homenaje al cantautor aragonés

Un niño de Zaragoza recibe como regalo de cumpleaños un gigante de Labordeta de más de 2 metros

  • Todo nace de su pasión por la música y estas comparsas

  • Mide 2,40 metros, pesa 14 kilos, los ojos son de cristal y el pelo es sintético

Un niño de Borja recibe como regalo de cumpleaños un gigante de Labordeta de más de 2 metros.

Un niño de Borja recibe como regalo de cumpleaños un gigante de Labordeta de más de 2 metros.

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A. Tremul

Oier Sesma, un joven y acérrimo aficionado al mundo de la música y los gigantes, cumplió ocho años el pasado domingo. A partir de ese 15 de agosto, y como regalo de cumpleaños, cuenta con un miembro más en su familia. No fue una cigüeña la que trajo a un pequeño bebé. Fue Rubén Platero, un creador de gigantes con taller en Pamplona, quien le acercó una recreación de José Antonio Labordeta de 2.40 metros hasta su casa de Borja (Zaragoza).

Rubén Platero, el ‘cerebrito’ de esta operación, llevaba trabajando en este proyecto desde mayo, cuando entabló las primeras conversaciones con Nacho Sesma, el padre del menor. Natural de Falces (Navarra), reside actualmente en Arre (Navarra) y regenta el taller Gigantes Platero en el barrio de Rochapea de Pamplona. El primer paso fue pedir permiso a Alfredo Cabrera, presidente de la asociación de gigantes de Aragón y miembro de la comparsa de gigantes de Fraga. "Sin ningún tipo de problem"», continuó este periodo de trámites con la hija del cantautor aragonés, Ángela Labordeta, quien tampoco puso ningún impedimento siempre y cuando se realizara "sin ánimo de lucro". Así comenzó el crecimiento de este gigante de 2.40 metros de altura y 14 kilogramos de peso. El gigante está realizado en "fibra de vidrio y resina de poliéster".

Desde luego que la paciencia es un ingrediente fundamental en este tipo de recreaciones y, afortunadamente, Platero no ha emulado al mismísimo Labordeta mandando «a la mierda» su trabajo. Ni que decir tiene la repercusión de este cantautor, político y escritor en el panorama regional de Aragón, pero también a nivel nacional: "Al tratarse de una figura tan carismática y reconocida, hay que plasmarlo a la perfección porque está muy visto en la prensa y la televisión". Para dotarlo de un "mayor realismo", los ojos son de cristal y el pelo de la cabeza, el bigote y la nuca es sintético.

Rubén Platero y el niño Oier Sesma, en Borja, en la entrega del gigante de Labordeta.

/ Servicio Especial

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Rubén acercó este regalo a la familia Sesma el sábado sobre las 17.30 horas, un día antes de la fecha de cumpleaños. "Intentó ser una sorpresa pero Oier nos pilló en el salón con él. La idea era que lo recibiese en la terraza. Fue muy emotivo: sus abrazos a Platero, al gigante…", señala Nacho Sesma, el padre del pequeño. Sesma explica que todo surge del fervor de la familia por este tipo de celebraciones: "Viene de toda la vida, soy de Pamplona. Sanfermines, gigantes, te puedes imaginar". Él agradece el trabajo de Platero y la autorización de Alfredo Cabrales y de la hija de Labordeta para poder hacer feliz a su hijo. En todo momento resalta el carácter "no lucrativo" de la obra y abre la puerta a las comparsas de Aragón para salir con él: "Al fin y al cabo de lo que se trata es de pasar una jornada agradable, de disfrutar y bailar".

El agraciado, Oier Sesma, es un auténtico apasionado del mundo de la música y las comparsas de gigantes. Toca la dulzaina en la escuela de música de Ribaforada (Navarra) y el trombón de varas en el conservatorio profesional de Tarazona. Además, atesora una colección de 182 gigantes de goma perfectamente dispuestos en una vitrina.