En Catalunya

Un 17% de los trabajadores de residencias no se ha vacunado contra el covid-19

  • Unos 13.000 cuidadores catalanes no tienen el primer pinchazo, pese a que el virus entra en los geriátricos por ellos

  • La lactancia, el embarazo o "no creer en el virus" son algunas de los motivos esgrimidos

Vacunación de mayores de 80 años en el Casal Quatre Cantons de Barcelona.

Vacunación de mayores de 80 años en el Casal Quatre Cantons de Barcelona. / FERRAN NADEU

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Elisenda Colell
Elisenda Colell

Redactora

Especialista en pobreza, migraciones, dependencia, infancia vulnerable, feminismos y LGTBI

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Uno de cada cinco trabajadores de residencias de ancianos, el 17%, aún no se ha vacunado contra el coronavirus. Suponen cerca de 13.000 empleados de los 75.000 profesionales que trabajan en los geriátricos de Catalunya. A pesar de la alta tasa de implantación de la vacuna en estos centros, las autoridades sanitarias están preocupadas ante el rechazo de algunos cuidadores, tal y como han manifestado este lunes en una reunión con las distintas patronales del sector en Catalunya. Precisamente la semana pasada cinco cuidadores que no se quisieron vacunar se contagiaron del coronavirus en un centro de Esponellà (Gironès) donde acabó muriendo un anciano.

Sin duda, las residencias de la tercera edad han sido el lugar donde el coronavirus se ha cobrado más vidas. En Catalunya, ya son 8.811 víctimas mortales que el virus se ha cobrado en estos centros desde que empezó la pandemia. Las personas mayores, con dependencia y varias patologías que recurren a los cuidados en un centro geriátrico, son especialmente vulnerables. Y en la mayoría de brotes detectados, el virus entra a través de un cuidador. El 95% de los ancianos ingresados ya han recibido las dos dosis de la vacuna, por lo que el riesgo de contraer la enfermedad en estos centros es menor del 1%. Pero los datos de la vacunación de la plantilla están sembrando muchos miedos y recuperando temores que parecían superados.

Este lunes por la mañana, la directora asistencial de Atenció Primària de la Conselleria de Salut, Iolanda Lejardi, y la subdirectora de Promoció de la Salut, Carmen Cabezas, se han conectado extraordinariamente a una reunión telemática ya habitual con las patronales de las residencias en Catalunya, a la que también ha asistido la directora de Autonomia Personal del Govern, Aina Plaza. "Les preocupan las bajas tasas de vacunación entre los trabajadores", explica uno de los presentes en el encuentro, Vicente Botella, presidente de la Unió de Petites i Mitjanes Residències (UPIMIR).

Superar el 85% de vacunados

Según los datos que se han facilitado en este encuentro, el 17% de la plantilla no se ha vacunado, lo que representa un total de 12.700 trabajadores de los 75.000 que trabajan en el sector. Además, el 73% de los empleados han recibido las dos dosis de la vacuna. "Nos han dicho que, según sus datos, debemos superar el 85% de la población vacunada en los centros", explica Joan Gracia, presidente de la patronal ACAD (la Associació de Centres d'Atenció a la Dependència). De media, la ratio de vacunación entre el personal está en el 83%. Pero hay algunos geriátricos, que no se han detallado, donde la tasa de vacunación es especialmente baja.

Embarazadas, lactantes y antivacunas

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La plantilla de los geriátricos es especialmente femenina. "El gran grueso de negativas a la vacuna nos los encontramos entre las mujeres embarazadas, que quieren estarlo o que están dando el pecho a sus hijos", explica Gracia. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad anima a las embarazadas a vacunarse porque tienen más riesgo de contraer un covid-19 grave. Por ello, una de las conclusiones de la charla de este lunes es que Salut desmiente bulos entre las mujeres en cinta. "Aunque también hay antivacunas. Yo he visto documentos de trabajadores que se han negado a poner la vacuna porque esgrimen que el virus no existe", cuenta Botella. Él calcula que más del un 10% de los trabajadores de los geriátricos está en contra de la inyección.

"La vacunación es totalmente voluntaria. No podemos, ni debemos, despedir a nadie que no se quiera vacunar", remarca Josep Serrano, vicepresidente de la Federación de Entidades de Asistencia a la Tercera Edad (FEATE). "Hay que insistir en la responsabilidad personal y convencer de los beneficios que está trayendo la vacunación en los geriátricos", añade. Por ello, en el encuentro de este lunes el Govern se ha comprometido a hacer campañas publicitarias y mucha pedagogía entre los empleados.