Restricciones contra la pandemia

Europa inicia otra desescalada... con el freno echado

  • Mientras Catalunya se prepara para reabrir este lunes las extraescolares, los grandes países europeos mantienen severas restricciones

  • El Reino Unido podría permitir la reapertura de colegios a partir del 8 de marzo y Alemania ha autorizado un regreso a las aulas escalonado

  • En Francia e Italia, el cierre de la restauración y el comercio obliga a los ciudadanos a modificar sus hábitos

Grupos de jóvenes con bebidas en la rivera del Sena.

Grupos de jóvenes con bebidas en la rivera del Sena. / AFP / BERTRAND GUAY

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El Periódico

Academias de idiomas, escuelas de música, pabellones deportivos vuelven a abrir este lunes sus puertas en Catalunya para reanudar las actividades extraescolares, suspendidas desde antes de Navidad como medida para contener el avance del coronavirus. Es, no obstante, la única concesión que hace la Generalitat, que mantiene restricciones en la hostelería, el comercio y la movilidad de las personas, al menos durante una semana más. La advertencia de la OMS de que no hay que bajar la guardia (si se va a desescalar hay que hacerlo con la máxima prudencia), se está siguiendo de manera desigual en España.

En los grandes países europeos la doctrina está clara y de momento se mantiene la guardia en alto. Estos son las medidas que han adoptado algunos de ellos:

En París, las costumbres se reinventan, por Irene Casado Sánchez

Parisinos disfrutando del sol en Montmartre, ante la basílica del Sacre Coeur.

/ AFP / ANNE CRISTINE POUJOLAT

A lo largo de los últimos meses, las calles de París se han ido transformando, adaptándose a las restricciones que dictan el ritmo de vida de los franceses desde la explosión de la pandemia de covid-19. Aún no hay fecha para la desescalada. Museos, teatros, cafés, bares y restaurantes continúan cerrados. A las 18 horas, un toque de queda obliga a toda la población a volver a casa. La paciencia se desgasta y la moral pasa por horas bajas. Sin novedades gubernamentales en el horizonte, las alternativas ciudadanas para reavivar el ocio y la cultura empiezan a surgir en la metrópoli por antonomasia. 

Desde finales de octubre, la venta de comida para llevar y la entrega a domicilio son las únicas alternativas para cafés, bares y restaurantes. “A las cinco de la tarde dejamos de vender café, tenemos que limpiar la cafetera antes de echar el cierre”, informa una joven barista a la cola de vecinos que se acumula frente a su ventanilla 'take-away', a dos pasos de la céntrica Plaza de la República. Esta escena se repite una y otra vez todos los días de la semana. 

No hay fecha aún para que Francia vaya volviendo a la normalidad

A unos pocos metros, el gentío también se amontona delante de la puerta de un pequeño bar de barrio. El motivo de su éxito: ofrecer cerveza de barril a los transeúntes. “Puede parecer una bobada, pero se agradece poder tomar algo fuera de casa, hablar con desconocidos, intercambiar un par de bromas […] A falta de terrazas, nos conformamos con una caña para llevar ”, resume un vecino mientras espera su turno. 

Mientras tanto,

Las terrazas habilitadas el pasado verano en las aceras de París muestran signos de deterioro

Las terrazas efímeras construidas en aceras y calzadas el pasado verano empiezan a deteriorarse. Sin uso ni mantenimiento desde hace más de tres meses, las construcciones improvisadas de 'palets' se van desintegrando a medida que avanza el invierno. Una imagen que resume la decadencia que atraviesa el sector.    

En el mundo del espectáculo y la cultura, las esperanzas están puestas en las diversas experiencias organizadas a modo de prueba en marzo y abril. El pasado 15 de febrero, la ministra de Cultura, Roselyne Bachelot, anunció la organización de dos “conciertos test” en París y Marsella, con 5.000 y 1.000 espectadores respectivamente. “Soy muy optimista respecto a los espectáculos donde el público permanece sentado. En el caso de los espectáculos de pie, es más complicado, por lo que estoy realizando experimentos para comprobar lo que ocurre”, explicó la responsable de Cultura. 

Los participantes de ambos espectáculos de tanteo deberán someterse a un test antes y después del evento con el objetivo de conocer los niveles de contagio. La misma estrategia será puesta en marcha en diferentes eventos deportivos para permitir el regreso progresivo del público a los estadios. Experimentos que podrían arrojar algo de luz sobre la futura y anhelada desescalada en el Hexágono.

Inglaterra inicia hoy una tímida desescalada, por Begoña Arce

Una mujer con mascarilla pasa por delante de una tienda de suvenirs cerrada en Londres.

/ AFP / TOLGA AKMEN

El primer ministro británico, Boris Johnson, presentará este lunes en el Parlamento el plan escalonado para el desconfinamiento en Inglaterra. Se espera que el dirigente conservador confirme la vuelta a las escuelas, de manera progresiva, a partir del próximo 8 de marzo y el permiso para que algunas personas de dos hogares diferentes puedan reunirse al aire libre. A finales de marzo o principios de abril es posible que puedan reabrir las tiendas de productos no esenciales, los alquileres para vacaciones en Inglaterra y los grandes hoteles. 

Para entonces también deberían autorizarse las actividades deportivas al aire libre, campos de golf, instalaciones de tenis. Bares, pubs y restaurantes, uno de los sectores más afectados por la pandemia, tendrán que esperar en principio hasta mayo o junio para poder volver a servir a sus clientes en el interior de los establecimientos. En julio recibirá luz verde todo el sector del turístico interno y cabe la esperanza de que se abra algún corredor para pasar las vacaciones en el extranjero. Hay rumores de que el gobierno de Londres está negociando algo así con las autoridades de Grecia, pero de momento no ha trascendido si hay contactos con otros países como España.

Boris Johnson anunciará este lunes si por fin los colegios abrirán dentro de dos semanas

La gran esperanza del Reino Unido para dejar atrás la crisis sanitaria es la vacunación masiva que está resultando un rotundo éxito. Johnson ha prometido ahora que todos los adultos recibirán una primera dosis contra el covid de aquí a finales de julio, dos meses antes de la fecha que el propio gobierno se había fijado.

También ha habido en las últimas dos semanas un descenso veloz en el número de contagios, hospitalizaciones y fallecidos. El confinamiento que comenzó a principio de enero parece estar dando sus frutos, pero Johnson optará por la cautela a pesar de las presiones de diputados de su partido, que piden una apertura mucho más rápida después de que la economía haya sufrido una contracción del 10% en 2020. «No hay duda alguna de que la ruta para salir del confinamiento va a ser escalonada y con cautela, y mientras vamos a seguir protegiéndonos», ha indicado en un comunicado. 

La ruta para salir del confinamiento va a ser escalonada y con cautela, ha anunciado el primer ministro

El ministro de Sanidad, Matt Hancock respaldó este domingo esta estrategia de prudencia, recordando que aún hay «más de 20.0000» contagiados con los virus hospitalizados. El Reino Unido es uno de los países más castigados por la pandemia habiendo superado los 120.000 fallecidos en los 28 días posteriores a un test positivo.

Alemania reabre las escuelas de manera progresiva, por Andreu Jerez

Clase de primero de primaria en una escuela de Dresde.

/ AFP / JENS SCHLUETER

A pesar de que las cifras de nuevos contagios no han hecho más que bajar durante las últimas semanas en Alemania -la incidencia acumulada se mantiene algo por encima de los 50 casos por cada 100.000 habitantes en una semana-, las autoridades federales y regionales siguen apostando por mantener las actuales restricciones de la vida pública y económica, con contadas excepciones. Mientras restaurantes, bares, gimnasios, clubes deportivos, museos o cines se mantendrán cerrados hasta nueva orden, las peluquerías podrán reabrir sus puertas a partir del próximo 1 de marzo; también lo están haciendo ya en algunos estados federados progresivamente los centros educativos como colegios y guarderías, siempre con limitaciones.

 La condición para una mayor reapertura de la vida pública que pone la canciller Merkel es reducir de manera sólida la incidencia del virus a 35 - o menos - nuevos casos por cada 100 mil habitantes en todo el territorio federal. Ese estricto criterio genera críticas tanto dentro de los partidos del gobierno de Gran Coalición - democristianos de la CDU y socialdemócratas del SPD - como en la oposición parlamentaria.

Merkel quiere reducir de manera sólida la incidencia del virus a 35

 El presidente de la CDU y primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, considera errada la decisión de Merkel y ve una falta de perspectiva para la reapertura del comercio no considerado de necesidad básica, como los supermercados o las gasolineras. Otras voces del partido conservador cercanas a asociaciones de comerciantes y empresarios piden una reapertura inmediata del comercio minorista y de la restauración con limitación de aforo y medidas de higiene. 

El líder del opositor partido liberal-conservador FDP, Christian Lindner, pide una reapertura inmediata de todos los comercios en aquellas regiones en la que la incidencia del virus ya esté por debajo de las 35 nuevas infecciones. “Los gimnasios cuentan con socios fijos, y el comercio y la gastronomía pueden funcionar limitando el número de clientes”, argumenta Lindner, que no comprende por qué si las peluquerías reabrirán sus puertas a partir del 1 de marzo no lo deberían hacer otro tipo de negocios que llevan meses cerrados y temen por su supervivencia.

La oposición critica que el 1 de marzo, cuando reabren las peluquerías, no lo hagan también otros negocios

Mientras los sectores hotelero y gastronómico dan por perdidas las vacaciones de Semana Santa de este año por una falta de perspectiva real de reapertura, y critica la lentitud de las ayudas prometidas por el ministerio federal de Economía, festivales culturales como la Berlinale intentan a adaptarse a las circunstancias: el festival de cine, el mayor evento cultural de la capital alemana, celebrará este marzo su primera parte de manera digital, y ya ha establecido una segunda parte analógica con proyecciones con público prevista para mediados de junio. Ello dependerá del virus y de las decisiones que tome el poder público.

Italia no ve en el horizonte una apertura cercana, por Rossend Domènech

Una monja camina ante un puesto de helados cerrado en Roma.

/ AFP / TIZIANA FABI

El restaurante La Pigna, en la céntrica plaza homónima de Roma, está cerrado. Los bares de plaza del Panteón tienen pocas mesas ocupadas. En la Plaza Navona ofrecen spritz a precios sorprendentes por la escasez de visitantes. En la Hostaria del Moro en el popular barrio de Trastevere hay cuatro clientes.

Italia, ya en toque de queda en toda la península, no ve al horizonte una reapertura cercana de las actividades comerciales, principalmente bares y restaurantes, sino al contrario. «Experimentamos un ligero empeoramiento», explica Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de Sanidad (ISS), confirmando una tasa de rebrote (Rt) nacional del 0,99 y 135,4 contagios por cada 100 mil habitantes.

«Esperamos un aumento de los casos a causa de la variante británica», añade Gianni Rezza, director de la unidad de prevención de Sanidad. Según los científicos, no se produce una mejoría general por las variantes del virus, principalmente la británica, que ya afecta a una de cada tres personas contagiadas.

En las denominadas zonas blanca (no hay ninguna) y amarilla (11 regiones sobre 20) las actividades comerciales están abiertas con restricciones, pero cada viernes el Instituto Superior de Sanidad asigna los nuevos colores sobre la base del índice Rt de contagios: blanca por debajo del 1 (un contagiado por cada positivo), amarilla hasta 1,3, naranja hasta 1,5 y, para los que rebasan ese umbral, roja.

Este viernes, Campania (Nápoles), Emilia-Romagna (Bolonia) y Molise (Campobasso) pasaron a ser naranjas y varios pueblos de Lombardía (Milán) y los Abruzos (L’Aquila), además de dos provincias, a rojas.

La hostelería protesta por el abrir-cerrar que les impone el gobierno

En estas se cierra todo lo que no sea esencial, incluidos bares y restaurantes y no se puede salir del domicilio sino por comprobadas razones que se deben exhibir con una auto-certificación. En las amarillas, bares y restaurantes permanecen cerrados, aunque hasta la 10 de la noche pueden servir alimentos y bebidas para llevar.

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Stefano Bonaccini, pesidente de Emilia-Romagna (Bolonia) ha sugerido al gobierno que “toda Italia pase a una zona homogénea durante dos semanas”, mientras que el comité científico que asesora el gobierno debate la posibilidad de un cierre total para después reabrirlo todo, aplicando cierres totales (zonas rojas) solo en las burbujas de los nuevos contagios.

El restaurante La Zanzara cerca del Vaticano ha reabierto solo cuando Roma y su región han descendido de zona naranja a amarilla: “Antes era mejor estar cerrados”, explican. En el famoso Il Bolognese de plaza del Popolo lamentan que este abrir-cerrar según vayan los contagios les impide una programación.