En Vigo

Un astrónomo aficionado arroja luz sobre una señal de radio atribuida a alienígenas desde 1977

El joven español relaciona una estrella similar al Sol con el posible origen

El misterio sigue sin explicación desde su detección por un radiotelescopio de Ohio

El joven vigués Alberto Caballero, en su espacio de trabajo 

El joven vigués Alberto Caballero, en su espacio de trabajo  / ALBA VILLAR/LNE

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Sandra Penelas

La resolución del enigma de la célebre señal Wow!, atribuida desde hace 43 años a una civilización extraterrestre ante la ausencia de explicaciones sólidas sobre su origen, podría estar más cerca. Alberto Caballero ha revolucionado la comunidad astronómica internacional al identificar y vincular una estrella similar al Sol con el fenómeno. El “bombazo” , del que ya se han hecho eco plataformas especializadas y periódicos nacionales y extranjeros como el Daily Mail, arroja luz sobre un misterio que ya llevaba más de una década asombrando a científicos y curiosos de todo el mundo cuando este joven aficionado a la astronomía nacía en Vigo en 1991.

La señal de radio Wow! fue detectada el 15 de agosto de 1977 por el radiotelescopio Big Ear en Ohio (EE UU) con una fuerte intensidad y una duración de 72 segundos. Nunca se volvió a repetir ni ha sido posible establecer su origen, por lo que se llegó a barajar que podría proceder de una civilización extraterrestre.

Imagen de la señal conocida como Wow!

“Asumiendo esta hipótesis, dicha civilización avanzada viviría en un planeta similar al nuestro y que orbitaría en torno a una estrella parecida al Sol. Y tras comprobar que nadie había escrito sobre este tema, utilicé la base de datos del Archivo Gaia de la ESA, uno de los catálogos más completos, para buscar estrellas candidatas, en una región en la que hay decenas de miles, teniendo en cuenta su temperatura, luminosidad y radio”, explica Caballero.

"Potencialmente podría ser parecida al Sol, porque idéntica resultaría imposible"

La muestra más conservadora arrojó una lista de 14 aspirantes y una de ellas, la 2MASS 19281982-2640123, tiene la mayor probabilidad de haber sido el origen de la señal. Se encuentra a 1.800 años luz de la Tierra, en la constelación Sagitario: “Sobre esta estrella tenemos todos los datos de temperatura, luminosidad y radio y potencialmente podría ser parecida al Sol, porque idéntica resultaría imposible”.

“Es una candidata porque hay cuestiones que no se conocen todavía como su metalicidad, que cuanto mayor es más probable resulta la existencia de planetas rocosos, su edad y el hecho de si es o no binaria. Aunque, dado que en los otros parámetros es similar al Sol, probablemente también lo sería en éstos”, apunta Caballero, que desde hace unos años cuenta con su propio canal en YouTube, The Exoplanets Channel.

Coordina un proyecto internacional de “caza” de planetas extrasolares

Su trabajo está disponible en el repositorio arXiv, el mayor archivo en línea de prepublicaciones de artículos en distintas disciplinas. Lo administra la Universidad de Cornell y, aunque carece de la revisión por pares previa a cualquier publicación en una revistas científica, sí cuenta con evaluadores de los trabajos. “Es muy divulgativo. También se lo he enviado al International Journal of Astrobiology de la Universidad de Cambridge. Dudo que lo acepten porque es muy complicado, pero me sorprendió que el editor jefe ya lo había leído”, revela sobre la repercusión que ha tenido.

Desde la detección de la célebre señal hace cuatro décadas, las escasas teorías alternativas a su origen extraterrestre han sido desechadas. Hace unos años se atribuyó al paso de un cometa. “Pero también fue refutada por la comunidad científica, incluido el Instituto SETI y los propios descubridores de Wow! , entre otras razones, porque no pasó a la hora exacta por esa región”, aclara Caballero.

Aún así, él no cree que la señal responda a un intento de comunicación por parte de una civilización alienígena. “Mi opinión es que seguramente tenga un origen natural por varias razones. Se detectó en la frecuencia del hidrógeno, que es el elemento natural más presente en el universo. Si fuese enviada desde otro planeta de manera oficial se habría repetido. Y en el caso de que fuese emitida extraoficialmente, como hacemos los aficionados, no hubiese llegado tan lejos y con esa potencia. Además esa parte del cielo es la más escrutada por los radiotelescopios”, reflexiona.

Lo cual no quiere decir que él no crea que la existencia de vida extraterrestre es altamente posible: “Los estudios matemáticos indican que hay una probabilidad del 75% entre 1.000 y 4.000 años luz de la Tierra y yo voy en esa línea”.

Búsqueda de exoplanetas

Caballero, titulado en Criminología y especializado en antiterrorismo, inició su afición por la astronomía hace solo 5 años. Y además de su canal de YouTube, ya ha coordinado un proyecto para la “caza” de exoplanetas –que orbitan alrededor de otras estrellas– en el que participaron más de 30 observatorios de todo el mundo. Recopilando datos durante las 24 horas de los 7 días de la semana a lo largo de varios meses lograron identificar 15 posibles candidatos.

A través del canal intento animar a la gente a que se involucre en la búsqueda de planetas extrasolares"

Y hace una semana arrancó otra iniciativa con radiotelescopios en la que ya ha logrado implicar a tres observatorios de Finlandia, Italia y EE UU para localizar estrellas que puedan tener exoplanetas. “Hasta ahora buscábamos señales intencionadas, pero ahora nos centraremos en la comunicación no intencional. Por ejemplo, las señales que emitirían radares de aeropuertos extraterrestres con una flota de naves muy avanzada”, comenta.

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Quizá nunca logren detectar huellas de otras civilizaciones del universo, pero estas campañas de ciencia ciudadana resultan de enorme utilidad: “A través del canal intento animar a la gente a que se involucre en la búsqueda de planetas extrasolares. La labor de los aficionados es muy importante a la hora de confirmar planetas o buscar señales de radio. La NASA se sirve de su ayuda para confirmar planetas potencialmente habitables porque la cantidad de datos es enorme. La Tierra está destinada a desaparecer y el ser humano no tiene más opción que irse a otro planeta o desaparecerá”.