Un modelo cuestionado

Suecia desconfina a los mayores pero limita aforos en clubs nocturnos

Las medidas han tenido un impacto negativo significativo en el bienestar de muchos ancianos, justifican

Una calle peatonal de Uppsala (Suecia) con un cartel en el que pone:  ’El peligro no ha terminado-Mantenga la distancia’.

Una calle peatonal de Uppsala (Suecia) con un cartel en el que pone:  ’El peligro no ha terminado-Mantenga la distancia’. / AFP / Claudio BRESCIANI

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Reuters

Las personas mayores suecas ya no necesitan aislarse, según ha dicho este jueves el Gobierno, señalando tasas de infección por covid más bajas que en primavera y ante un creciente número problemas en la salud emocional de muchos ancianos. Este anunico se produce cuando el número de casos nuevos en el país nórdico ha aumentado de manera constante en las últimas semanas. 

Para frenar esta tendencia, el Gobierno anunció también que a partir del 1 de noviembre, pondrá nuevas restricciones de ocio y restauración, como limitar a ocho personas quienes pueden sentarse en una mesa y a 50 las que pueden estar en un club nocturno, bajo riesgo de multa. 

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, comentó las nuevas medidas con la expresión "se acabó la fiesta" y las justificó porque, a su juicio, los clubes nocturnos no han seguido las normas recomendadas para hacer frente a la pandemia. 

Los eventos públicos podrán contar con una asistencia de hasta 300 personas -se eleva por lo tanto desde las 50 que se permiten ahora- siempre que se trate de público sentado y que se pueda garantizar que hay un metro de distancia interpersonal.

La medida para aliviar la carga sobre los ancianos se produce cuando muchos países de Europa están volviendo a imponer restricciones para hacer frente a las crecientes infecciones, pero la Agencia de Salud ha dicho que no ve evidencia de una segunda ola en Suecia.

Suecia ha adoptado un enfoque diferente al de la mayoría de los demás países europeos en la lucha contra la pandemia, basándose en medidas voluntarias para promover el distanciamiento social, aunque sí aisló los hogares de ancianos después de altos niveles de muertes entre los residentes.

Niveles bajos respecto a otros países

El número de casos nuevos en el país nórdico ha aumentado de manera constante en las últimas semanas, aunque se mantienen en niveles más bajos en relación con el tamaño de la población que en muchos países de Europa, donde se establecen nuevos récords a diario.

Suecia ha visto alrededor de 107.000 casos en total y aproximadamente 5.900 muertes. El miércoles registró 975 casos nuevos y siete muertes adicionales, mucho más bajo que durante el pico de primavera pero aún muy por encima de la carga de casos durante el verano.

"La Agencia de Salud Pública ha decidido que los ancianos y los que se encuentran en grupos de riesgos especiales estarán sujetos a las mismas recomendaciones que el resto de la población", dijo a la prensa la ministra de Salud, Lena Hallengren.

En general, las muertes por covid-19 han sido muchas veces más altas que en sus vecinos nórdicos, pero más bajas que en algunos países que adoptaron restricciones más estrictas, como España y Gran Bretaña.

Impacto negativo

Hasta ahora, a los mayores de 70 años se les ha dicho que eviten el contacto físico y el transporte público y que se mantengan alejados de las tiendas y otros lugares públicos, medidas que, según los funcionarios, redujeron las tasas de infección, pero también tuvieron un impacto negativo significativo en el bienestar de muchos ancianos.

Los mayores, pues, deberían seguir ahora los consejos generales para todos los suecos. Esto incluye evitar grandes reuniones, quedarse en casa ante los primeros signos de enfermedad y mantener el distanciamiento social. Pero Hallengren advirtió que esto no significaba volver a la normalidad: "La vida diaria no puede ser como era antes de la pandemia", dijo. "Pero hay muchas formas de vida que no se limitan a sobrevivir", explicó.