las consecuencias de la pandemia

Los registros civiles catalanes suman un 20% más de defunciones que en el 2019

El incremento entre el 1 de enero y el 4 de octubre, 10.000 fallecidos más, es inferior al número de casos consignados por las autoridades santitarias

Ataúdes en el aparcamiento del tanatorio de Collserola, el pasado 16 de abril, convertido en morgue improvisada ante el colapso de la incineradora y de otros servicios funerarios.

Ataúdes en el aparcamiento del tanatorio de Collserola, el pasado 16 de abril, convertido en morgue improvisada ante el colapso de la incineradora y de otros servicios funerarios. / FERRAN NADEU

Se lee en minutos

El Periódico

Los registros civiles catalanes han inscrito durante los nueve primeros meses del 2020 un 20,45% más defunciones que durante el mismo periodo del año anterior, un aumento atribuible al covid.19. Entre el 1 de enero y el 4 de octubre de este año se han certificado en los registros civiles 61.061 fallecimientos. Hace un año y entre esas mismas fechas fueron 50.691. El incremento, 10.370, es, sin embargo, inferior al número de víctimas del coronavirus computadas por las autoridades sanitarias, unas 13.000 en Catalunya. La explicación más obvia es que el confinamiento y la progresiva desescalada han reducido, por diversas razones, las muertes por otras causas.

Los datos de los registros civiles no son homogéneos en porcentajes si se comparan las provincias y los municipios. En la provincia de Barcelona, las defunciones inscritas son 46.384 frente a las 36.895 del 2019. En la ciudad de Barcelona, el salto es de 12.854 a 16.049, es decir, que por causa del covid-19 la capital catalana ha perdido unos 3.000 habitantes. En comparación y en términos relativos, resulta llamativo el caso de Cornellà, con diferencia, la ciudad con un mayor aumento porcentual. Durante los primeros nueve meses del 2019 murieron en ese municipio 167 personas y, en lo que va de 2020, son ya 326, aproximadamente el doble.

Igualada

La otra cara de la moneda, inesperada, es Igualada, epicentro de uno de los primeros brotes de la pandemia. Los decesos ahí registrados en ese periodo han pasado de 616 a 736.

En la provincia de Girona, las muertes han subido de 5.031 a 5.285, en Lleida, de 3.308 a 3.542 y, en Tarragona, de 5.457 a 5.850. De este modo, se confirma que la pandemia ha sido más letal en las zonas más densamente pobladas, como Barcelona y el área metropolitana, que en las otras tres provincias catalanas, donde los incrementos se han situado entre el 5% y el 7%.

La ventanilla de defunciones de los registros tampoco ha tenido un comportamiento igual durante las distintas fases de la pandemia. Las primeras semanas, de hecho, el número de anotaciones descendió, pero a partir de mediados de abrió comenzaron a subir vertiginosamente. La semana del 6 al 12 de abril se registraron un 98% más de funciones que durante la misma semana del año anterior. Durante la semana del 13 al 19 de abril, el incremento fue del 120%.

Te puede interesar

Nacimientos y crecimiento vegetativo

La otra cara de la moneda son los nacimientos. Durante los primeros días y como consecuencia del estado alarma, las inscripciones en el registro se retrasaron. En ese sentido, la cifra importante es la acumulada al final del periodo, en que el número de partos ha sido mayor que en los nueve primeros meses del 2019. En total, han nacido en Catalunya 61.471 bebés frente a los 60.429 de ese periodo del año anterior. El crecimiento vegetativo, es decir, el balance de restar el número de fallecidos al de nacidos, es por lo tanto positivo, aunque sea por solo por 410 personas. A ese equilibrio contribuye sobremanera Barcelona, donde el incremento en el número de nacimientos es del 9,3%.