Los trenes en la capital catalana

Las obras de las vías de Sants agravan los retrasos en Rodalies

La redistribuición de andenes en la principal estación de Barcelona causa demoras de 20 minutos en la R-2

Renfe gestiona cada día las incidencias en su red desde un centro de control y otro de información

Visita al Centro de Control de Rodalies en las estaciones de França y del Clot / FOTO Y VÍDEO: JORDI COTRINA

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No por anunciadas y previstas son menos molestas. Las obras que se realizan en las vías de la estación de Sants desde el verano se han convertido en la principal causa de los retrasos diarios que sufren los viajeros de Rodalies, sobre todo los de la línea R-2, tanto en sentido norte como sur, y en trenes regionales. Pese a que Renfe ha reorganizado los horarios, las demoras oscilan día sí y día también entre los 15 y los 20 minutos y afectan a una media de entre 30 y 40 convoyes cada día.

"La falta de capacidad operativa en Sants derivada de las obras que Adif ejecuta en esta estación (4+4) causa retrasos de 15 minutos en los trenes de las líneas R-2 sur, R2 norte y trenes regionales", es el contenido del mensaje que casi cada día lanza a los usuarios el centro de coordinación e información de Renfe.

Obras de mejora que limitan

Luciano Troya, jefe del citado centro, con sedes y trabajadores en un inmueble tras la estación de França, desde donde se solucionan las incidencias de cada tren, y en el vestíbulo de la estación de Clot, donde se genera la información que se envía a los viajeros, confirma que las citadas obras en Sants son la causa de buena parte de las incidencias, aunque hay otros puntos calientes, como el paso por vía única de los trenes de Rodalies junto a las obras de la estación del AVE en La Sagrera. "Todos los trabajos de mejora implican limitaciones de tráfico y velocidad", aclara.

¿Pero en qué consisten las obras 4+4 de Sants y por qué son tan importantes? Se trata de la reordenación de las ocho vías que hay en esa estación de forma que cuatro puedan ser utilizadas por los trenes que pasan por el túnel de la plaza de Catalunya y las otras cuatro, por los que circulan por el túnel del paseo de Gràcia. De esta forma cada uno de estos itinerarios dispondrá de cuatro vías para estacionar sus trenes.

"Este proyecto, conocido como 4+4 y que supone una inversión de nueve millones de euros, permitirá implantar un nuevo esquema de vías en Sants, que optimizará y flexibilizará la capacidad de la infraestructura y de la explotación en el núcleo central de la red ferroviaria", explican fuentes de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).

Largas y complejas

Las obras, que no finalizarán antes de enero, son de gran complejidad al realizarse en un espacio limitado como es el tramo subterráneo de la red ferroviaria. Además, los trabajos están sufriendo estos días una huelga parcial del personal de control de tráfico de Adif en las madrugadas de dos días a la semana, han explicado fuentes de esta empresa.

Precisamente el pasado jueves, en su visita a Barcelona, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se refirió a los problemas causados por las obras en Sants. "Es una obra decisiva en la mejora de Rodalies que posibilitará equilibrar las circulaciones de los túneles de Plaça de Catalunya y Passeig de Gràcia. Esto reducirá el tiempo de paso de los trenes por la estación y, por tanto, aumentará la regularidad del servicio y los índices de puntualidad, de lo que se beneficiarán casi medio millón de usuarios al día", explicó el ministro antes de reconocer y lamentar "las molestias que estas obras están causando ahora a los usuarios".

Pero si bien es Adif la empresa que se cuida de las vías y estaciones, Renfe es la que opera los trenes desde que hace años una normativa europea obligó a separar ambas empresas para permitir, por ejemplo, que distintas empresas ferroviarias puedan operar en las mismas instalaciones.

Variadas incidencias

En el centro de control e información de Renfe cada día sortean esta y otras incidencias que afectan a los usuarios de Rodalies en forma de retrasos. En la sala ubicada junto a la estación de França media docena de técnicos se encadenan en sus decisiones para minimizar los impactos.

Y es que en esta sala puede pasar de todo. 07.19 horas de un día de la semana pasada. "Problema de puertas en plaza de Catalunya", dice una operadora. La alerta la reciben a la vez dos responsables de maquinistas, otros dos de personal de mantenimiento y un coordinador. "Ahora mismo recibe el aviso un mecánico que está en Catalunya e irá a mirar la puerta que no cierra y que impide que el tren se pueda mover", explica Roberto Carazo, técnico de operaciones. Al final, la avería se soluciona en siete minutos y el tren reemprende la marcha.

Sacar a los pasajeros

"Hay situaciones mucho más complejas, que a lo mejor afectan a menos viajeros, pero que cuestan mucho resolver, como que un tren se detenga en la zona de Tortosa en un sitio de difícil acceso y de vía única y al que cueste llegar por carretera", cuenta Troya, para quien el problema se agrava si esa avería se produce por ejemplo en un tramo muy transitado, como el de la R-1, en el Maresme, con 500 personas en cada tren y uno detrás de otro. "Tienes que enviar todos los autocares que puedas, pero antes acercar a los pasajeros hasta la estación más cercana", añade el jefe del centro.

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Y mientras se producen esos percances que inmovilizan uno o varios de los más de mil trenes o trayectos diarios de Rodalies -desde una persona que se lanza a las vías, hasta un fallo de suministro en un túnel-, se activan al momento los informadores del centro de Clot. "Nosotros informamos al momento. Muchas veces incluso nos dirigimos directamente a los pasajeros de un tren concreto desde aquí para que sepan lo qué ha pasado", subraya Xavier Canalejas, responsable del centro de información de Rodalies.

Tras la mesa del operador que con voz radiofónica informa del retraso en trenes y estaciones, dos mujeres envían las alertas de lo ocurrido a todas las redes sociales. "En un tren parado entre estaciones, el cliente esta captivo y no puede decidir. En esos momentos la información es lo más importante", indica Canalejas frente a un inmenso panel en el que se refleja la ubicación y el estado de cada uno de los trenes de Rodalies.