23 sep 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

Quejas en el Vallès por la lenta gestión del rebrote

El Govern defiende que está tomando medidas en función de la evolución de la enfermedad

Las residencias restringen hoy el acceso a los familiaries para evitar males mayores

Elisenda Colell

Realización de una prueba PCR en la carpa habilitada en Sabadell.

Realización de una prueba PCR en la carpa habilitada en Sabadell. / ANNA MAS

"Han vuelto a llegar tarde, y mal". Así valoran el papel que está teniendo el Govern en el brote del Vallès Occidental sindicatos, vecinos y gestores de residencias. Reprochan a las autoridades que no previeran que el brote del área metropolitana podría llegar a las grandes ciudades industriales del Vallès, y que las medidas se apliquen con tardanza.  Fuentes de la consellería de Salut aseguran que actúan en función de los datos epidemiológicos en cada zona, e insisten que también trabajan con medidas preventivas, como la de prohibir el ocio nocturno en Catalunya. 

La Generalitat ha ordenado este martes el cierre de geriátricos en tres ciudades del Vallès, y dos comarcas de les Terres de l'Ebre, donde la incidencia empieza a crecer. "Muchos centros geriátricos se adaptaron y prohibieron las visitas antes, pero que ahora el Govern tome esta decisión es muy grave, van muy tarde", se queja Andrés Rueda, director del geriátrico Les Fonts, de Terrassa, y presidente de l'Associació Professional Catalana de Directors/res de Centres i Serveis d'Atenció a la Dependència (ASCAD). A partir de este miércoles, las personas que viven en residencias de Ripollet, Terrassa o Sabadell no podrán recibir visitas, ni tampoco asistir a centros de día. "El problema es que hace una semana que se tendría que haber tomado esta decisión", añade Rueda. "Llevamos toda esta crisis así, llegando tarde y mal", subraya. 

Crece la incidencia en las Terres de l'Ebre

La decisión de cerrar a cal y canto los geriátricos, tomada por Afers Socials y Salut, llega cuando estas tres ciudades muestran un elevado número de casos. En Ripollet, el índice de rebrote es de 154 y la tasa de reproducción del virus, de 1,45. En Terrasa, este recuento se eleva a 175,6 en el caso del riesgo de rebrote y a 1,75 en el de la tasa de reproducción, y en Sabadell el índice ya llega a 205,1 de riesgo de rebrote. Pero, sin embargo, también en tres comarcas de las Terres de l'Ebre (Baix Ebre, Montsià y Ribera d'Ebre) también se ha tomado la misma decisión. Allí la tasa de reproducción de la enfermedad se sitúa entre 1,2 y 2,02, y el riesgo de rebrote oscila entre el de 152 en el Baix Ebre y los 281 en la Ribera d'Ebre. Los responsables del Govern en el delta hablan de una "situación epidemiológica alta pero bajo control"

"Es una evidencia que faltan personas en los CAP para rastrear contactos. Es una evidencia que nadie puede ocultar y es importantísimo. Vamos tarde y no han aprendido nada de la anterior ola", se queja Enrique Rodríguez, secretario de Comisiones Obreras en el Vallès y la Catalunya Central. "Estamos hablando de un territorio muy industrializado, con mucha actividad y en contacto con el área de Barcelona", insiste el sindicalista. Además, según el sindicato, el problema de los rebrotes, y también es algo quese repite en el Vallès, coincide con una falta endémica de personal en la sanidad pública, agrabada por el período de vacaciones. "Tras los recortes, nos dejaron una sanidad bajo mínimos. ¿Qué prentenden?", subraya.

El presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Sabadell (FAVS), Manuel Navas, señala en la misma línea que el sindicalista. "Esto que está ocurriendo es vergonzoso, es de juzgado de guardia", se queja apuntando directamente a la Conselleria de Salut. "Dan palos de ciego, van improvisando y no prevén nada de nada", añade. A parte de la restricción en los geriátricos, la única medida que va a aplicar la Generalitat en el Vallès es la de instalar carpas para hacer tests voluntarios y detectar así el virus.

Fuentes consultadas por la conselleria de Salut responden que ellos actúan en función de la realidad epidemiológica de cada zona, y que los datos despuntaron el lunes. Es entonces cuando anunciaron la instalación de carpas para desarrollar tests masivos a la población del Vallès, y a partir de ahí llega la primera medida de restringir la entrada en los geriátricos. "A medida de como vaya evolucionando la situación se van a tomar más medidas", añaden. Desde el Govern insisten, además, que ya llevan semanas tomando decisiones en toda Catalunya, por ejemplo prohibiendo el ocio nocturno para evitar nuevos casos o obligando a llevar mascarilla en la calle. "Hay que remarcar que aún no tenemos vacuna, y no podemos hacer que el virus desaparezca", señalan. Insisten, pues, en las medidas preventivas de limpiarse las manos a menudo, distanciarse y llevar la mascarilla puesta. 

Carteles en árabe

"Hay familias que no se pueden permitir confinarse ¿se harán la prueba?, lo que habría que hacer es ayudarles y insistir en las medidas de prevención", señala. Por ello, muchas asociaciones de vecinos han hecho carteles en árabe para tratar de concienciar a mucha población, y han insistido para que el ayuntamiento instale altavoces para difundir medidas de protección. "Lo que no puede ser es que los ayuntamientos se tengan que ofrecer a contratar personal para rastrear", se queja Navas. 

Uno de los ayuntamientos que ha asumido varios sueldos de rastreadores, en vista que el Govern no ampliaba la plantilla, fue el de Terrassa. Su alcalde, Jordi Ballart, considera que ahora Salut está haciendo una buena labor. "Tomamos las decisiones en cuanto vimos el aumento de datos el lunes, pero ya hacía una semana que trabajábamos con la idea de instalar carpas para mejorar la detección", explica a EL PERIÓDICO. Ballart agradece la coordinación que ha establecido el Govern esta semana con los ayuntamientos del Vallès, y niega que la respuesta haya sido tardía. "Que los ayuntamientos hemos asumido competencias que no nos corresponden, eso sí es cierto", añade.