27 oct 2020

Ir a contenido

El rebrote de la pandemia

Lleida prueba el frente catalán anticovid

Un nuevo comité con diez expertos elegidos por Salut toma el mando en la crisis sanitaria y social

La 'consellera' Vergès pide a los alcaldes del Segrià locales para acoger a temporeros contagiados

Óscar Hernández

Jóvenes protegidos con mascarillas, paseando por el centro de Lleida.

Jóvenes protegidos con mascarillas, paseando por el centro de Lleida. / JORDI V POU

La batería de medidas tomadas en las ultimas horas por la Generalitat para frenar la expansión de los 15 brotes de coronavirus detectados en la comarca del Segrià, donde viven unas 200.000 personas, dan una idea de lo que hay y de lo que puede ocurrir. La creación de un nuevo comité de diez expertos elegidos por la Conselleria de Salut para coordinar todas las acciones, la prohibición de las visitas a los ancianos ingresados en geriátricos en esa comarca leridana, la recomendación de confinar en sus casas a las 40.000 personas vulnerables (mayores y enfermos crónicos) y la petición a los alcaldes de los municipios fruteros para que habiliten centros de acogida para los temporeros sin hogar propio que deban ser confinados son las principales iniciativas del plan contra la covid-19. Y todas han trascendido este miércoles, cuando ya hay 69 hospitalizados, nueve de ellos en la UCI.

La radiografía clínica de la situación que se vive en el Segrià, donde hay 38 municipios, muchos de ellos dedicados estas semanas a la recogida de la fruta dulce, la ha dado esta tarde el director de la recién creada Unidad de Seguimiento de la Covid-19, Jacobo Mendioroz, un epidemiólogo experto en genética que también ha trabajado en el Instituto Carlos III, como el doctor Fernando Simón, portavoz de la acción contra el coronavirus en toda España. El responsable  de este nuevo equipo catalán, formado por una decena de expertos, ha contado que se está haciendo el seguimiento de 15 brotes en el Segrià, "unos controlados y otros en curso".

El coste del confinamiento total

La presentación de esta Unidad de Respuesta Covid ha sido realizada por la 'consellera' de Salut, Alba Vergès, quien ha anunciado que el nuevo organismo "tendrá una mirada transversal" de la pandemia en este territorio de Catalunya, cuyo cierre perimetral fue decretado el pasado sábado. Tanto Vergés como Mendioroz han evitado responder claramente a la pregunta de si ese bloqueo del perímetro de la comarca puede desembocar en un confinamiento general de sus vecinos en casa. 

"No es un sistema sostenible encerrar a la gente en casa. Esa medida funcionó en el primer brote, pero ahora hay cambios en la contención porque se pueden hacer más tests y ha mejorado la detección. Un confinamiento general puede tener tambien consecuencias para la salud, como tener que anular operaciones, no poder seguir a los enfermos crónicos o que se agraven los pacientes mentales", ha explicado Mendioroz.  La propia 'consellera', sin embargo, no descartó que se llegue a tomar esa nueva medida "porque la experiencia nos ha enseñado a tomar las decisiones ha medida que vayan pasando las cosas".

Por la mañana, los expertos Oriol Mitjà, del instituto Germans Trias i Pujol, y Antoni Trilla, del Hospital Clínic, apuntaron ya esa posibilidad del confinamiento general en declaraciones a Catalunya Ràdio. El primer científico lo hizo con más rotundidad y extendió la necesidad de esa medida a dos comarcas aragonesas vecinas, mientras que el médico barcelonés señaló que la idea está encima de la mesa: "Pero esperemos que esto vaya a la baja".

Residencias cerradas y los vulnerables, en casa

Además de la obligatoriedad de usar mascarillas siempre y en toda Catalunya, hoy se ha decidido también, como ya adelantó este diario, aconsejar que las personas vulnerables, ancianas o con enfermedades crónicas que viven en el Segrià no salgan de sus casas en esta nueva fase para no contagiarse. Y se ha dado orden a las residencias de la tecera edad para que los ancianos, un colectivo especialmente vulnerable, no reciban visitas.

Unas horas antes, en el Palau de la Generalitat Vergés se refirió a la "compleja situación" de los municipios del Segrià en los que se recoge la fruta "porque estos meses multiplican la población por tres". El hecho de que la mayoría de temporeros carezcan de un domicilio fijo dificulta el necesario confinamiento en caso de que den positivo de coronavirus. Por eso el Govern ha pedido a los alcaldes que cedan edificios públicos donde poder realizar los aislamientos temporales, ha explicado la 'consellera' de Presidència , Meritxell Budó, en una comparecencia a la que también ha asistido la 'consellera' de Agricultura, Teresa Jordà. Jordà ha indicado que cada año en las comarcas de Lleida "se necesitan unas 35.000 personas para la campaña de recogida de la fruta dulce". 

Las tres 'conselleres' han coincidido en afirmar que el problema del Segrià, en el que se espera un importante aumento de contagios de coronavirus en las próximas semanas, es además de sanitario, social, y que por ello están trabajando juntos los departamentos de Treball, Afers Socials i Familia y Agricultura, además de Salut, para abordarlo desde las distintas perspectivas. Todos ellos se coordinaran a través del recién constituido Procicat Lleida, una mesa de coordinación con representantes locales.