29 oct 2020

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La fiesta del solsticio de verano

Verbena de desescalada

Protección Civil y los vendedores de petardos apuestan por una noche de Sant Joan casera

La industria pirotecnia promueve lotes más familiares para divertirse en el balcón o la terraza

Óscar Hernández

Venta de petardos, el año pasado.

Venta de petardos, el año pasado. / Ricard Cugat

Tanto Protecció Civil como los vendedores de petardos saben que esta va a ser una verbena de Sant Joan muy diferente a las anteriores. No solo es la primera gran celebración festiva tras el confinamiento forzoso por la aparición del covid-19, sino que además se produce en pleno proceso de desescalada hacia la llamada nueva normalidad. Por ello, todos coinciden en reclamar que la verbena sea familiar, casera y tranquila. Pero no por ello exenta de petardos, aunque sí de riesgos.

"Cada año nos reunimos las administraciones con asociaciones y empresas vinculadas con la Nit de Sant Joan para valorar riesgos, desde la posibilidad de fuegos forestales hasta si va a haber problemas en las carreteras. Y a primeros de año ya vimos que nos tendríamos que adaptar a esta nueva situación", explica Xesca Baró, responsable de información de Protecció Civil de la Generalitat.

Todas las administraciones

Del encuentro, en el que participaron desde representantes de las 'conselleries' de Interior, Cultura, Salut y Educació, de la Delegación del Gobierno y de las diputaciones, hasta asociaciones de 'diables', surgieron varias ideas sobre la primera verbena del coronavirus. "Sabemos que la gente tiene ganas de divertirse y que esta es la primera gran fiesta después del confinamiento", añade Baró antes de insistir en que "este Sant Joan hay que celebrarlo en familia o en grupos reducidos de 15 o 20 personas en función de la fase de desescalda en que nos encontremos".

"Pedimos que se eviten las aglomeraciones y que sobre todo no se dé más trabajo a los servicios sanitarios y de emergencias que ya llevan un buen tute acumulado", afirma esta experta que cada año analiza las características de la verbena para realizar la campaña de comunicación a la ciudadanía para concienciar sobre los riesgos de esta celebración.

Petardos caseros

Para conseguir que no haya heridos esta verbena se aconseja adquirir petardos de baja intensidad, los de las categorías 1 y 2. Los primeros además se pueden utilizar hasta dentro de casa. "Hay países en que la pirotecnia se utiliza sobre todo en Año Nuevo, en pleno invierno, y por eso hay petardos que se pueden tirar dentro de casa, como las bombetas, aunque aquí, y en verano, es preferible hacerlo en el balcón o en la terraza", cuenta Josep Maria Vilardell, presidente de la Associació de Fabricants i Majoristes de Pirotecnia de Catalunya y dueño de Petardos CM.

Los responsables políticos y de las entidades también han acordado alertar sobre la utilización del gel hidroálcohólico, que se ha convertido gracias al covid-19 en un accesorio indispensable. "Esa noche hay que evitarlo y lavarse bien las manos siempre que sea necesario ya que es inflamable", indica Baró, quien también alerta del riesgo de que una chispa pueda prender en las mascarillas. "Hay de tantos tipos y tejidos que es mejor vigilar", añade.

Permisos para las casetas

Sobre el uso del gel hidroalcóholico, Vilardell ha dado instrucciones a todos sus puntos de venta para que los envases grandes y con tapa de este producto no se almacenen junto a los petardos, sino en el lavabo, ya que con el calor podrían explotar. "Este problema no se da en los dispensadores, porque no son herméticos, por lo que los tendremos en los tiendas", explica el empresario pirotécnico, quien afirma que en su sector están muy acostumbrados a las estrictas medidas de seguridad y que por ello las normas de la era covid-19 no les han resultado difíciles de aplicar.

Vilardell realiza estos días arduas gestiones con los distintos ayuntamientos para que puedan abrir las tradicionales casetas de petardos tras unos meses de incertidumbre sobre si la verbena se celebraría. "La mayoría de estos puntos de venta estarán listos a partir del lunes, pero nos hemos encontrado con algunos ayuntanientos como el de L'Hospitalet de Llobregat y el de Cerdanyola que no nos dan permisos y nos remiten hasta dos días antes de la verbena", denuncia Vilardell, quien a su vez agradece que otros, como Barcelona, Badalona o Sant Cugat del Vallès, se hayan volcado para agilizar los trámites. "Muchas familias ganan el dinero de varios meses con la venta de petardos estas dos semanas", insiste.

También subraya Vilardell que la apertura inminente de las casetas permite escalonar las ventas y evitar las desaconsejadas colas de última hora, por lo que también aconseja hacer el pedido por internet o reservarlo. Porque se lo que sí esta seguro este empresario es que "la gente tiene ganas de fiesta y de petardos y ya lo estamos viendo en nuestros locales". "Confiamos en poder vender el 75% de lo que vendíamos en anteriores verbenas de Sant Joan", afirma optimista.