LA GESTIÓN DE LAS RESIDENCIAS

Salut prevé agrupar a los ancianos con covid-19 en geriátricos sin uci

La medida, que ya se ha empezado a implementar, beneficiará a los residentes autónomos y sanos para cortar los contagios

Sindicatos y familiares reclaman atención médica intensiva para los contagiados trasladados a los nuevos centros

Preparativos para habilitar una residencia para ancianos contagiados de covid-19, en la calle Nou de la Rambla de Barcelona, este miércoles.

Preparativos para habilitar una residencia para ancianos contagiados de covid-19, en la calle Nou de la Rambla de Barcelona, este miércoles. / FERRAN NADEU

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Elisenda Colell

Todos los ancianos que vivan en residencias de la tercera edad y hayan enfermado de coronavirus serán trasladados a grandes geriátricos, donde también vivirán personas sanas pero muy dependientes. Este es el plan de choque que, por el momento, está aplicando el Departament de Salut y que por un lado salva de la transmisión a los ancianos sanos con cierta autonomía física, pero por el otro genera muchas dudas a sindicatos y familiares sobre el trato médico que recibrán los contagiados. Según fuentes de la 'consellería', estos traslados, que ya se están efectuando, será para "casos leves" y servirá para "contener al mínimo las infecciones". Médicos Sin Fronteras ve con buenos ojos la medida, siempre y cuando se aísle correctamente a los enfermos de los que no lo estén. "Solo así se puede garantizar que les acompañen en la recuperación o en la muerte", sostiene la organización.

El Departament de Salut, responsable de las residencias catalanas después de que Afers Socials traspasara sus competencias forzado por una situación siniestra, quiere resolver la presencia del coronavirus en los centros de ancianos agrupando a los enfermos "leves" en los geriátricos que tienen más capacidad. Según consta en el 'Pla d’acció per la gestió de persones en l’àmbit residencial i l’assistència sanitària en situació de pandèmia per COVID-19', un documento del 10 de abril que está en "en revisión permanente en función de la evolución de la enfermedad", la estrategia del Govern es que los enfermos que viven en centros pequeños y medianos sean trasladados a los equipamientos de mayor capacidad donde se haya registrado algún caso de covid-19. Allí, sin embargo, vivirán también personas sin contagiar que tengan elevados grados de dependencia.

El documento, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, diferencia los centros geriátricos en tres tipos: los que tienen más médicos y enfermeros y espacio suficiente para aislar a los enfermos (que denominan de tipo A), aquellos donde el aislamiento solo es posible cuando hay pocos enfermos (que denominan de tipo B), y los que no tienen medios (tipo C). Ahora Salut trata de apaciguar la propagación del virus con una orden muy clara: en cuanto una persona enferme en una residencia,  hay que trasladarla a un geriátrico del tipo A donde ya haya habido algún caso.

Las personas que se consideren autónomas y no tengan el virus deberán salir de los centros para ir a casa de sus familiares o a hoteles, pero las personas con más dependencia que no tengan el virus deberán quedarse en los centros con los enfermos. Los ambulatorios deberán ayudar a las residencias a "sectorizar los casos por plantas", según dicta el documento, y así evitar que puedan estar en contacto unos y otros. 

Este documento supone un cambio en la cuestionada gestión de la presencia del coronavirus en los geriátricos hecha por Afers Socials. Hasta ahora, los ancianos enfermos o con síntomas que no podían ser aislados debían ser trasladados a los hospitales u hoteles medicalizados, aunque en muchos casos no había medios para llevarlo a cabo. Ahora, con esta nueva norma, solo se llevará a los ancianos a los hospitales teniendo en cuenta el "criterio clínico". Es decir, si empeoran. 

Acompañamiento en la muerte

"La realidad es que ahora, colaborando con Salut, empezamos a ver que se hacen tests, que el personal del CAP viene habitualmente al centro, porque los traslados al hospital son dificultosos. Esta estrategia al menos salvará a muchos del contagio, pero es evidente que a las personas que vayan a los centros tipo 'A' se les aplicarán sedantes y morirán allí", pronostica Vicente Botella, presidente de la Unió de Petites i Mitjanes Residències (UPIMIR).

Médicos Sin Fronteras, que lleva varias semanas asesorando al Govern en este tema, ve con buenos ojos la medida. "Para estos pacientes el traslado al hospital no es la solución, es mejor que tengan cuidadores que les den la medicación que precisan, que les hagan los cambios de postura, y que les acompañen en la vida o en la muerte. Clínicamente recibirán el mismo trato que en el hospital, porque no precisan material superequipado de UCI, lo que precisan es acompañamiento de cuidadores", comenta Ximena Di Lolo, médica responsable de trabajo en residencias de mayores en la oenegé. Sin embargo, la entidad sí reclama que en estos geriátricos se aisle correctamente a las personas enfermas de las que no lo están, en plantas y en circuitos de entrada y salida diferenciados.

Temor de desatención

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El responsable de Servicios Sociales e Igualdad del sindicato UGT, Javier Moreno, constata que estos cambios ya se han empezado a aplicar en algunos geriátricos de las comarcas de Barcelona. "Delegados de grandes geriátricos cuentan que ya se ha trasladado a personas sanas en hoteles, y se preparan para acoger enfermos. El problema es que no amplían la plantilla con médicos ni enfermeros durante las 24 horas, ni tampoco se les ha dotado de respiradores ni más material médico: si esto va así no salvarán ninguna vida", critica. Y es este temor, el de la desatención médica, el que angustia a algunas asociaciones de familiares, como la Coordinadora de Residencias 5+1, que hoy ya representa a familiares de decenas de geriátricos del área metropolitana de Barcelona. "Si a los enfermos no se les garantiza una atención médica, si no se medicalizan estos grandes geriátricos, esto significa que el Govern va a dejar morir a todos los ancianos de residencias que estén infectados", sentencia su portavoz, Maria José Carcelén.

El departament de Salut ha explicado a EL PERIÓDICO que esta medida está pensada para casos "leves". "No será un hospital, y menos una UCI, aumentará la presencia del CAP, y en algunos casos habrá oxígeno, pero no habrá respiradores", explican fuentes del departament, ya que los casos más graves, añaden fuentes de Salut, "se derivarán a hospitales o centros socisanitarios si es preciso. Si no, se acompañará para la muerte". La presencia de personal sanitario del CAP aumentará como ya se ha hecho en los últimos días, donde cada día se ha visitado 4 veces los geriátricos, pero no se instaralá personal médico nuevo en estos centros, que ya cuentan, dicen desde el Govern, con personal médico propio.