01 jun 2020

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La cifra de muertes diarias es de 637, el cómputo más bajo desde hace 13 días

El registro de fallecidos continúa por debajo de los 700, si bien puede deberse a un retraso en la notificación del fin de semana

El ministro de Sanidad explica que esta semana el objetivo es "consolidar la ralentización" de la epidemia

Patricia Martín

Llegada de una UVI móvil al Hospital Severo Ochoa, en Leganés.

Llegada de una UVI móvil al Hospital Severo Ochoa, en Leganés. / JOSÉ LUIS ROCA

La epidemia de coronavirus en España sigue avanzando, pero a un ritmo mucho más lento que la semana pasada. Los datos diarios del Ministerio de Sanidad reflejan que el número de fallecidos ha aumentado un 5% en las últimas 24 horas, lo que supone 637 decesos nuevos, hasta los 13.055 fallecimientos. Por segundo día consecutivo, las muertes bajan de 700 y para encontrar una cifra más baja de víctimas mortales hay que remontarse al 24 de marzo, hace 13 días, cuando se produjeron 514 muertes.

Por su parte, la cifra de contagiados ha aumentado un 3%, con 4.273 nuevos positivos, hasta los 135.032 infectados oficialmente (de ellos 19.400 profesionales sanitarios). Una semana antes los casos nuevos fueron 6.398, con un crecimiento del 8%. Si bien, una parte de la desaceleración podría estar motivada porque durante el fin de semana se producen retrasos en las notificaciones y mañana, como sucedió la semana pasada, quizá se produzca un pequeño repunte. Aún así, la “tendencia hacia la ralentización está consolidada […] gracias a que el Estado de alarma, las medidas tomadas por el Gobierno y el ejemplar cumplimiento por parte de la ciudadanía está funcionado”, según destacó este lunes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien explicó que “el objetivo de esta semana es consolidar la ralentización”.

En su opinión, España y otros territorios “se han enfrentado a la mayor emergencia sanitaria en 100 años”, pese a ello, gracias a las restricciones, el país ha alcanzado “el pico” de contagios, o está a punto de lograrlo, para a continuación abordar la segunda fase, doblegar la curva y empezar a preparar la fase de desescalado de algunas medidas. Si bien, según ha avisado a su vez el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, la “nueva fase exige más disciplina y no implica la relajación frente al virus”.

Los datos sobre las hospitalizaciones y los ingresos en ucis también confirman la desaceleración. Así, el número de personas que han requerido atención hospitalaria es de 59.662, con 918 casos nuevos y un crecimiento del 2%. Hace tres días los nuevos ingresos superaban los 2.000. Y en el registro de las de unidades de cuidados intensivos es de 6.931 pacientes, tan sólo 70 más que el domingo, cuando hubo 329 nuevos ingresos respecto al día anterior. La disminución está permitiendo cierto alivio en los hospitales, sobre todo en las zonas más castigadas, como la Comunidad de Madrid y Catalunya. De hecho la ‘consellera’ de Salut, Alba Vergés, informó que de las 1.979 camas de ucis disponibles en Catalunya, están ocupadas el 85%. En esta situación un poco más relajada, el Govern permitirá que un familiar acompañe a un enfermo en la fase final de su vida.

Los informes epidemiológicos dan cuenta, además, de que el número de personas que contagia un enfermo se sitúa ya por debajo de 1 en 15 comunidades autónomas, lo que también permite vislumbrar que España está en la fase de ralentización de la epidemia.

A esto se suma el abultado número de curados, casi el 30% de los infectados, en torno a 40.000 personas que han recibido ya el alta.