24 feb 2020

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OPERACIÓN POLICIAL

Interceptado un submarino con 3.000 kilos de cocaína en la costa gallega

La policía ha detenido a dos de los tripulantes de la embarcación, procedente de Lationamérica

D.GARCÍA/M.FONTÁN/U.FOCES/F.G.S.

Un submarino cargado con casi 3.000 kilos de cocaína de gran pureza ha sido interceptado en la costa gallega. / EFE VÍDEO

Las costas de Cangas son testigo de excepción de la caída del primer narcosubmarino transoceánico del que se tiene en constancia en Europa, una embarcación que habría cruzado el Atlántico con supuestamente 3.000 kilos de cocaína a bordo. La tripulación habría decidido en la madrugada del domingo hundir la nave en la ría de Aldán-O Hío, a la altura de Punta Couso, al sentirse descubierta y perseguida por un operativo policial conjunto de Guardia Civil, Policía Nacional y Servicio de Vigilancia Aduanera. Dos tripulantes ecuatarianos fueron detenidos, mientras que un tercero logró darse a la fuga, según informa Faro de Vigo, cabecera del grupo Prensa Ibérica.

El contenido y la posible cantidad del alijo que hay dentro de este submarino son aún conjeturas. Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) del Instituto Armado no lograron acceder al interior del sumergible. Fue imposible sacarlo a flote y este lunes está previsto que desde primera hora de la mañana se retomen los trabajos. Este trascendente golpe policial no fue casual. Las fuentes consultadas explican que desde hace tiempo había un operativo conjunto en el que participan el Grupo ECO de la Guardia Civil, el GRECO de la Policía Nacional y el SVA, con apoyo de otros organismos internacionales.

En el marco de esta investigación sobre tráfico de drogas el jueves se habría recibido un aviso gracias a esa colaboración internacional advirtiendo de que un narcosubmarino se dirigía hacia las costas de Galicia. El lugar desde el que salió el sumergible se cree que fue Guyana o Surinam, cerca de la desembocadura del río Orinoco (Venezuela), aunque la cocaína procedería de Colombia. Fuentes consultadas aseguran que la nave se dirigió inicialmente hacia las islas Azores, probablemente para recibir combustible en algún punto cercano y seguir con el viaje. Después habría puesto rumbo hacia la ría de Ares, en A Coruña. De momento no se sabe si el viraje hacia el sur de las costas gallegas estaba inicialmente previsto o si pudo estar relacionado con alguna incidencia en el artefacto o con el accidente del quimiquero “Blue Star”, que ha movilizado a un importante operativo de rescate en este lugar.

Tres días de seguimientos

El operativo policial llevaba al menos tres noches intentando seguir la pista a este narcosubmarino. La embarcación no tiene nada que ver con el artefacto artesanal interceptado en 2006 en la ría de Vigo. Es una máquina más sofisticada. La nave podría medir entre 15 y 20 metros de eslora y los esfuerzos del operativo policial se c e n t r a n ahora en reflotarla. Las labores están siendo complicadas por las condiciones meteorológicas y del mar. El batiscafo está hundido a unos 30 metros de la costa, en una zona situada entre las las playas de Rabáns y O Foxo, muy cerca de Punta Couso, en la parroquia canguesa de O Hío. Según las fuentes consultadas se encontraría a unos cuatro o cinco metros de profundidad, aunque apenas era posible distinguirlo por las condiciones del mar.

La Guardia Civil mantenía cortados este domingo los accesos a este lugar y no era posible pasar de la piscifactoría que hay allí. La búsqueda del tripulante que huyó movilizó también ayer un enorme operativo por esta zona de O Morrazo. Tras este transporte de cocaína estaría un cartel sudamericano en colaboración con algún clan de Arousa, aunque no se descarta que haya involucradas personas de otras localidades gallegas. De hecho, en las últimas jornadas hubo vigilancias y seguimientos en Vigo. Los investigadores llevaban tres días intentando dar con el narcosubmarino y la operación se precipitó la madrugada del sábado al domingo, cuando los tripulantes se vieron descubiertos. Lo más probable es que se acercasen a costa para hundir la nave y escapar. El lugar donde quedó embarrancada es peligroso debido a los fondos rocosos. 

Gran despliegue

Durante toda la jornada hubo en tierra un despliegue de Guardia Civil y Policía Nacional, mientras que en el mar estaba la patrullera “Río Guadalope” de la Guardia Civil, una lancha de Aduanas y la “Salvamar Mirach”, de Salvamento Marítimo y con base en Cangas. A lo largo de la mañana se movilizó a los GEAS de la Guardia Civil, que empezaron las inmersiones pasadas las dos de la tarde. Las fuentes consultadas explican que en el momento de movilizar a los medios no se les explicó en qué consistía la operación y no recibieron toda la información hasta que llegaron a la zona. La Guardia Civil no solo tenía cortados los accesos a esta zona de la costa, sino que tenía puntos de control en zonas de O Hío. Los coches que procedían de las aldeas de Vilanova y Pinténs y que salían de la parroquia eran parados y se requería a los ocupantes que abriesen los maleteros. Este suceso generó una gran expectación y movimiento de curiosos, que a pesar de la lluvia y el viento se acercaron al lugar para seguir en la distancia las maniobras para intentar reflotar el inédito narcosubmarino. 

Un inédito método en España pero habitual en Sudamérica y EE UU

Nunca antes en Europa los cuerpos y fuerzas de seguridad habían tenido ante sí un narcosubmarino como el que este lunes se intentará sacar a la superficie en Aldán. Un sumergible capaz de realizar un trayecto de casi 4.000 millas para superar la distancia entre Sudamérica y Galicia. Esto no significa, sin embargo, que este tipo de batiscafos no surcasen antes estas aguas.

De hecho, una fuerte sospecha de los grupos de élite que combaten el narcotráfico es que en las costas gallegas, en los últimos años, ya entraron alijos que viajaron en estos artilugios. Detenidos en antiguos operativos habrían aportado información al respecto. También se sabe, por ejemplo, que una potente red gallego-valenciana estuvo en negociaciones hace una década para intentar adquirir uno. Muchos indicios, pero el problema para los investigadores era que no lograban apresar ninguno. Este domingo, en un golpe de enorme trascendencia, por fin tuvieron ante sí la evidencia.

Lo que en España sorprende, es un método habitual de los narcos en Sudamérica y Estados Unidos desde la década de los 90. Al principio más rudimentarios, los submarinos usados en aquellas latitudes se han vuelto más veloces y sofisticados, y con mayor capacidad para los alijos. Los capos invierten en los sumergibles sabedores de que, si la cocaína llega a destino, el beneficio que obtendrán les compensará, y mucho, el gasto.

Un batiscafo como el de Cangas superaría los dos millones de euros. Si los tripulantes se ven sorprendidos, la norma es hundirlos. Incluso si completan el trabajo con éxito, se suelen deshacer de ellos. Hace meses trascendía un espectacular operativo de los Guardacostas de EE UU. El vídeo mostraba como dos patrullas perseguían a toda velocidad al sumergible, visible en parte desde la superficie. Al grito de “¡Alto tu barco!”, finalmente dos agentes saltaron sobre el batiscafo y golpearon la escotilla. Un narco acabó saliendo y se entregó.

En países como Colombia, con ríos que cruzan la selva y acaban en el océano, hay astilleros clandestinos para construir batiscafos. Hasta a Pablo Escobar se le atribuyó un sofisticado submarino verde hallado en un riachuelo. La Armada de aquel país incluso creó museos para exhibir sumergibles incautados.