24 nov 2020

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NUEVA LEGISLACIÓN

La ministra de Educación arremete contra la "nociva" 'ley Wert'

Celaá presenta al Consejo de Ministros su nueva norma de Educación por "respeto" a todos los que han trabajado en su redacción

El texto entra ahora en el Congreso, donde quedará en punto muerto debido al adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez

Olga Pereda

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. / JOSÉ LUIS ROCA

Isabel Celaá asumió el cargo de ministra de Educación con un objetivo clarísimo: derogar la polémica ley orgánica de mejora de la calidad educativa, la LOMCE o la también conocida como 'ley Wert', una norma, según el PSOE, "lesiva, nociva, equivocada y segregadora" que ha empeorado los resultados educativos. Respaldada por gran parte de la comunidad educativa, Celaá ha puesto su empeño personal en derogar la norma del Gobierno del PP, cuyo propósito era, entre otros, "españolizar a los alumnos catalanes", según confesó su promotor, el exministro José Ignacio Wert, a quien debe el nombre.

El Consejo de Ministros la ha aprobado este viernes para que el texto inicie así su trámite parlamentario. Y aunque la convocatoria de elecciones generales anticipadas la deja en punto muerto, como otras muchas iniciativas legislativas del Ejecutivo de Pedro Sánchez, en este caso, el consenso político a favor de su derogación es amplio. Hasta Ciudadanos está en contra. La ministra ha puesto especial empeño en presentar la ley. ¿Por qué? "Por respeto" a todos los que han trabajado en su redacción, incluidas las comunidades autónomas no gobernadas por el PP.

La ministra ha querido dar ese último paso disparando sin piedad contra la LOMCE, ley que no gusta a nadie salvo el PP. En opinión de Celaá, la norma del anterior Ejecutivo no está acorde con las legislaciones europeas, segrega a los alumnos a una edad demasiado temprana y no ha evitado parar la sangría de las repeticiones y el abandono escolar. Además, ha atacado de forma frontal el modelo catalán de inmersión lingüística.

España tiene una tasa de repetición del 12% mientras que la media europea se sitúa en el 2%. La ley socialista contempla la repetición de curso como la última opción. En el caso de que un alumno repita, este tendrá un apoyo personalizado en la escuela. Actualmente, casi el 18% de los alumnos abandonan sus estudios, una cifra que debería ser -según las recomendaciones europeas- inferior al 15%.

Formación profesional

La nueva norma potencia, según la ministra, una educación para el siglo XXI. Fortalece la formación hasta los 3 años e insiste en la coeducación y la prevención de la violencia de género. Educa a los alumnos y alumnas en el desarrollo sostenible y en las destrezas para las asignaturas digitales. Además, refuerza la Formación Profesional, a la que considera como unos estudios de primera categoría y no de segunda división.

La ley impulsada por Celaá organiza la educación Primaria por ciclos. También elimina definitivamente las reválidas (habrá evaluaciones de diagnostico en 4º de primaria y en 2º de la ESO) y los itinerarios, que implicaban a los alumnos decidir en 4º de la ESO su camino escolar en función de las asignaturas. El título único de la ESO dará paso a encaminar a los alumnos hacia el bachillerato o la formación profesional. la norma,"respetuosa con la Constitución, el Estado y las autonomías", deja para el Estado el 55% de las competencias curriculares en el caso de las comunidades con lengua cooficial (65% en el caso de los territorios sin lengua propia).